Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Momento de reflexión   -   Sección:   Opinión

Autoridad sí, autoritarismo no

Octavi Pereña
Octavi Pereña
miércoles, 30 de diciembre de 2009, 10:27 h (CET)
La sicoanalista Claude Halmos lanza un grito de alarma ante las señales que se ven del crecimiento de quienes proponen un retorno al uso del bastón en la educación de los niños. No al uso de la fuerza , sí a la firmeza y al diálogo, es su propuesta. Educar a los niños es muy complejo. Fácilmente se va de un extremo al otro: Utilizar el bastón sin miramientos o dejar hacer a libre albedrío, ambos extremos son igual de dañinos para el niño. El término medio es lo sensato. Pienso que lo que decía una rumana tiene aplicación en la educación. Esta mujer decía que los rumanos acostumbrados durante años al autoritarismo de los gobiernos comunistas, con la llegada de la democracia no saben aprovechar la nueva situación. Los han enseñado a no pensar. Finalizado el dirigismo estatal están desorientados y no saben hacer uso de sus capacidades mentales para orientarse en la nueva situación.

El autoritarismo en educación que es parecido al adiestramiento de animales ha hecho mucho daño a generaciones de niños. Los partidarios del uso del palo se equivocan porque para educar a un niño no es preciso frustrarlo y atemorizarlo. Los padres deben saber que los pequeños se encuentran en una etapa de crecimiento y de formación y que todavía no tienen las ideas claras. Se les debe poner límites para que sepan lo que está bien y lo que no lo está. Han de adquirir conciencia de que su libertad personal tiene unos límites que marcan los derechos de los otros. En el momento que se traspasan dichas fronteras se les debe castigar de manera proporcional a la infracción cometida. Es por ello que no bastan las palabras. Es obligado indicar direcciones prohibidas que no son para hacer la puñeta, sino para que el niño se convierta en una persona civilizada , haciendo con ello posible la buena convivencia social.

Al inicio de su existencia el niño se deja llevar por los impulsos. Comportándose de esta manera no puede convivir con otras personas. Desconoce las reglas de la buena convivencia. Deben enseñárselas. Más tarde se le castigará si no las cumple a la vez que se le dice que estas reglas son para que todos sin excepción las cumplan. La autoridad que sabe poner límites libera al niño del vivir a base de impulsos descontrolados..

La educación para la autonomía se inicia en el mismo momento del nacimiento. Según Françoise Dotto “la educación es una serie de separaciones síquicas sucesivas que son para el bien, tanto del niño como de los padres. Dotto sigue diciendo que paseando por la calle descubres situaciones que te muestran que el proceso hacia la autonomía ha retrocedido. ¿Cómo es posible, se pregunta, que niños de 3 ó 4 años todavía lleven el chupete en la boca o que todavía vayan en el cochecito cuando pueden andar? Los padres no se han preocupado de enseñarles que ha llegado el momento en que debe sustituirse el placer de chupar por el de masticar la comida sólida; el de la comodidad del cochecito por el de la libertad que proporciona el andar. Al cambio siempre le acompaña una frustración momentánea. El placer que proporciona la amplitud de horizonte no tiene punto de comparación.

A medida que el tiempo transcurre los niños tienen que pasar por unas frustraciones que les lleva a crecer como personas. Sería una anomalita grave si no se produjese dicho crecimiento personal. Un joven debe comportarse como tal, no como un chiquillo. A un adolescente no se le deja salir de casa a cualquier hora, no importa donde y con quien. Los padres deben explicarle que juegan su papel de padres. Ya que eres menor de edad nosotros somos responsables de ti y decidimos las reglas del juego. A la vez, pero, se le debe respetar su madurez que crece. Se está convirtiendo en un adulto pero todavía no es un adulto.

No se improvisa ser padres. Esta función requiere la adquisición de verdadera sabiduría. Saber ser padres no se recibe por herencia. Se precisa aprender la sabiduría necesaria. En este punto entra en juego Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. Como Padre, Dios enseña a los padres que confían en Él a ser padres responsables que se toman la paternidad como una responsabilidad ineludible, que no puede traspasarse ni al Estado, ni a la Escuela, ni a ninguna otras institución. Los progenitores son los primeros que deben traspasar a sus hijos los valores éticos y morales que han recibido del contacto íntimo con el Padre celestial que ha inspirado a los autores humanos escogidos a escribir las Sagradas Escrituras, la Biblia, para impartir por medio de ella la sabiduría que los padres buscan para hacer bien su labor de educadores.

Ser padre o madre, tal como debe serse, es una tarea de larga duración. Se la podría comparar a una maratón, que no se avanza muy deprisa pero no se deja de hacerlo. Contando con la ayuda del Padre de nuestro Señor Jesucristo, ser padre o madre responsable no es una misión imposible.

Noticias relacionadas

A contracorriente

Lo que has de reprochar, antes de hacerlo a otro, corrígete a ti mismo por si acaso

Me quedo con Houellebecq

Neorreaccionario, xenófobo, misógino, islamófobo, neofascista, adicto al sexo… Un deshecho de virtudes que adjetivan a uno de los escritores más vendidos de Francia: Michel Houellebecq

Ternura

En los tiempos históricos e histéricos que vivimos, se me hace “raro” escribir sobre la ternura

El sermón final de San Óscar Romero sigue resonando en la actualidad

Ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice ‘No matarás

Complot de iluminados para asesinar al Kingfish

Inquietantes datos detrás de asesinatos políticos fundamentan teorías conspirativas que por mucho tiempo se consideraban producto de una paranoia delirante
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris