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Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

De la sociedad clasista en la que vivimos‏

Mario López
Mario López
jueves, 24 de diciembre de 2009, 09:57 h (CET)
Los tres argumentos esgrimidos durante décadas, con carácter de dogma, por los partidarios del capitalismo y de la sociedad clasista, es decir, por los ultra liberales del PP y sus ad lateres, son: 1- No somos iguales, por lo que siempre tendrá que haber pobres y ricos (obreros y patronos); 2- Todo el mundo puede labrarse un porvenir en función, exclusivamente, de su esfuerzo; 3- Los empresarios exponen más y es lógico que ganen más que los trabajadores.

No hay que darle muchas vueltas a la cabeza para desmontar este pueril argumentario. 1- Precisamente porque no somos iguales debemos eliminar las desigualdades socio-económicas para que, en un futuro, las causas de nuestra "desigualdad congénita" acaben por desaparecer; 2- En el único mundo donde cualquiera podría labrarse un porvenir es aquel en el que no existiera la "desigualdad congénita"; 3- En un negocio, los trabajadores exponen tanto o más que los empresarios, por lo que deben de participar en las tomas de decisiones y en el reparto de los beneficios, si los hubiere, en función del compromiso de cada cual. Al no ser así, el abismo socio-económico entre empresarios y trabajadores se va haciendo cada vez más grande provocando que: 1- se perpetúe la "desigualdad congénita"; 2- El forjarse un porvenir dependa cada vez menos del esfuerzo personal; 3- La democracia se convierta en una utopía inalcanzable.

El presidente de la CEOE, Díaz Ferrán, y el desastre de Air Cormet son una buena prueba de la sinrazón del argumentario ultra liberal ¿Quién pierde más con la quiebra de la empresa de transporte aéreo? ¿Quién ha arriesgado, por tanto, más? A ver ahora cómo se las arregla, por ejemplo, un piloto para enderezar su carrera profesional que acaba de ser truncada, con nocturnidad, por la incompetencia o negligencia de sus empleadores.

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