Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Algo más que palabras  

Acoger la diversidad

Víctor Corcoba
Víctor Corcoba
miércoles, 23 de diciembre de 2009, 08:39 h (CET)
Las raíces de la diversidad germinan de la propia vida. No tenemos más remedio que acoger la pluralidad. Cada uno es como es y en su fuero interno odia la uniformidad, que es la muerte. Todos juntos somos la familia humana. Por separado no somos nada. Por eso es tan importante la conciliación y reconciliación entre personas. La apuesta de Benedicto XVI, fomentando espacios de diálogo y encuentro con los agnósticos y ateos, me parece fundamental. Las religiones y las culturas deben propiciar acercamientos. Es una buena manera de proteger la humanidad y de celebrar la diferencia. Todos diferentes pero todos precisos. De igual modo, los reinos vegetales y animales.

Por desgracia, también la mano del hombre ha causado estragos en los últimos tiempos en la diversidad biológica. Las especies se extinguen a un ritmo sin precedentes. La falta de protección a la biodiversidad como al propio ser humano debe corregirse, antes hoy que mañana. Vivimos en un momento de riesgo. Hemos aprendido a dominar la naturaleza antes que a dominarnos a nosotros mismos. El mundo de la civilización aún no ha suprimido la barbarie de matar a sus semejantes. Tenemos que interesarnos por la humanidad y por la vida. Es la gran asignatura pendiente. Se mire como se mire, las guerras son fracasos del ser humano contra sí.

Hay diversidad de mundos dentro del mundo, diversidad de pensamientos y costumbres; pero es la misma vida la que nos vive y la misma humanidad la que nos hace humanos. Acoger humanamente, con actitud de generosidad responsable a cualquier persona, debiera ser un signo de estos tiempos. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Cada día, de hecho, a través de los medios de comunicación, nos enteramos que el mal avanza, es repetido hasta la saciedad con amplificadoras páginas de sucesos, acostumbrándonos a las cosas más horribles, haciéndonos insensibles y, en cierto sentido, envenenándonos, con el consiguiente peligro de deshumanización.

Noticias relacionadas

Políticos sin ética

Ética sin virtud es un cero a la izquierda

Afecciones del alma

La partitocracia se ha revelado como un problema para la democrática convivencia

Bienvenidas las iniciativas globales

Somos hijos del tiempo, pero también de la acción conjunta. ¡Aprendamos a organizarnos!

Cataluña en pie de guerra. Sólo el constitucionalismo salvará España

"Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos." Francisco Largo Caballero. (II República)

40 años de paz

La verdad es que ni tan buenos éramos entonces ni tan malos somos ahora, pienso yo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris