Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   La linterna de diógenes   -   Sección:   Opinión

Otra vez, Navidad

Luis del Palacio
Luis del Palacio
martes, 22 de diciembre de 2009, 07:24 h (CET)
Que 2009 ha sido un año complicado, áspero y desapacible para muchos, no debe enturbiar esa extraña, quizá absurda esperanza, que aparece en el horizonte cuando el solsticio de invierno se instala en nuestro hemisferio y las brumas, la nieve y las heladas nos enfrían la mente calentada y recalentada durante los casi 365 días precedentes.

A nadie se le oculta que es un convencionalismo que fuciona: empaquetar la vida en años que pasan resulta práctico. Así cada cual se referirá al “año pasado” según le haya ido en él, aunque los efectos de lo bueno y de lo malo se alarguen sin que nosotros podamos intervenir apenas. Y, según esto, si pescamos un trancazo el 28 de diciembre (otra posible broma de los Santos Inocentes) nos tendremos que conformar con entrar en el nuevo año con moqueo y dolor de garganta, sin que ello tenga por qué ser un presagio de lo que nos aguardará a lo largo de los siguientes doce meses.

Ese aire de renovación, en cierto modo inexplicable, hizo que el Papa Julio I estableciera, en el siglo IV, el 25 de diciembre como día de la Natividad, para que coincidiera con las Fiestas Saturnales, de antiquísima tradición, que celebraban los romanos cuando entraba la estación invernal. De hecho los historiadores estiman que la época del año en que nació el Mesías fue la primavera y el mes más probable, abril.

La Navidad o, más exactamente, el tiempo en que se celebra es de origen pagano y extrañamente coincide con el frío y el acto, quizá no tan simbólico, de la renovación; cuando aparentemente sería la primavera el momento en que la naturaleza muestra su renacer.

No conozco a ningún europeo que se haya acostumbrado a pasar las Navidades en lugares tropicales o donde el verano coincida con nuestro invierno; a no ser que busque olvidarse de unos días que a muchos les producen nostalgia.

Ese nuevo paganismo del consumo y la fiesta por la fiesta nos lleva de nuevo al origen. Muchos tienen más presente a Baco y las Saturnales que a lo que inspiró al anónimo autor del Auto de los Reyes Magos. Pero quizá no importe si nos acordamos entre pavo y sopa de almendras, cava y uvas de la suerte, de aquellos a los que amamos, y nos enfrentamos con esperanza a lo que ha de venir.

Noticias relacionadas

Gobierno fallido de Quim Torra

Tras montar cementerios playeros ya se puede esperar cualquier cosa, cualquier idea y cualquier planteamiento por absurdo que sea

Una voz para los muertos

Uno de los más extraños episodios de la política norteamericana aconteció el 30 de mayo de 1934, cuando un congresista norteamericano acusó a los Rockefeller de haber encendido la chispa de la guerra del Chaco

Teoría de género bien entendida

¿Qué buscamos, la seguridad o la verdad?

Bandadas fantasmales

Hay demasiados fantasmas en activo, que toleramos de manera absurda

La fe

Una de las situaciones más difíciles que pasamos los cristianos se produce cuando tenemos que dar razones de nuestra fe
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris