Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Aminatú Haidar y nuestros “progres” de la farándula

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 15 de diciembre de 2009, 03:09 h (CET)
Es un asunto feo. Algo que no debiera haber sucedido y que nos ha convertido en protagonistas involuntarios de un suceso que nos trae reminiscencias del comportamiento que, hace años, tuvo España en el asunto del antiguo Sahara español. Sin duda, la forma de dejar en el atolladero a nuestra vieja colonia ante las ansias expansionistas de Marruecos y, la poco elegante conducta del señor Moratinos yendo a Rabat a apoyar a Mohametd VI, en sus reivindicaciones sobre la que debía haber sido una nación independiente y no una colonia de los marroquíes. Es obvio que, para este viaje no se necesitaban alforjas y bien estaban bajo la tutela española si es que no gozaban de libertad para erigirse en una país autónomo. En todo caso, aquí tenemos a la señora Aminatu Haidar entregada a su labor de activista del Frente Polisario y poniendo en un brete al Gobierno del señor Zapatero, al que parece que, últimamente, le crecen los enanos en todos los frentes de política exterior. Lo que sucede es que, aparte de la falta de visión del Ejecutivo, al permitir que entrara en territorio español una señora sin la debida documentación, es evidente que la ayunante se traía de su país la estrategia bien estudiada, lo que hace que sus reivindicaciones, por justas que puedan parecer, ahora, a toro pasado, nos empiecen a hacer pensar que, lo que ha pretendido la señora Haidar, con su prolongada estancia en el aeropuerto de Lanzarote y su aparatosa huelga de hambre, es proporcionarse un lugar adecuado desde el que desplegar su actividad propagandística, de cara al concierto mundial de naciones; lo que, efectivamente, está logrando si es que nos atenemos a la repercusión mediática que está dando de sí el tema.

Debo reconocer que he cambiado de opinión respecto al caso de esta señora, por mucho respeto que me pueda merecer su lucha contra la pretensión anexionista de Marruecos. Y puede que, no tanto por su empecinamiento en rechazar todas las ofertas que se le vienen haciendo desde el gobierno español que, incluso, le ha ofrecido la nacionalidad española (por lo visto ya se la dan a cualquiera que la pida), sino que se le han facilitado todas las salidas posibles para que cese en la huelga de hambre que, sin duda, a estas alturas, es mas que probable que cada día que transcurra, contribuya a poner en peligro la misma vida de la sahaurí. Es evidente que, un desenlace fatal, pondría en entredicho la habilidad de nuestra diplomacia y generaría un conflicto entre España y Marruecos cuyas consecuencias no me atrevo a vaticinar. Dicho lo cual y con el debido respeto por las ideas de la señora Haidar; estoy convencido de que, en España, los hay que ya han visto la oportunidad de sacar provecho de este caso, aprovechando el empecinamiento de dicha señora, para intentar obtener tajada política y, de paso, poner en un brete a SM el Rey; pretendiendo involucrarle en un asunto que todos saben que no es de su competencia y, por añadidura, le pone en una situación desairada, haciéndole parecer como una persona insensible al drama que se está produciendo, cuando lo evidente es que sus facultades en esta cuestión están limitadas a lo que disponga el Gobierno.

Pero, hete aquí, que los de siempre, aquellos que no se limitan a ocuparse de sus propios asuntos, los que parece que les sobra el tiempo y que son siempre los mismos, han decidido tenderle una trampa al Rey y de paso hacerse pasar, como ocurre siempre, por defensores de los desvalidos y valedores de todas las causas perdidas, en su afán histriónico de destacarse, de chupar cámara y de aparecer como los adalides del progresismo como el medio de cambiar el modelo de Estado y establecer el sistema igualitario. Son gente que, por principio, reniegan de todo lo que sea orden, civismo, a sujetarse a las normas de convivencia y al modo de vida que la generalidad de españoles hemos adoptado. Son de izquierdas porque ser de derechas no está bien visto entre sus iguales y, aunque sean millonarios, se ven en la obligación de enfrentarse a los empresarios, aunque ninguno de ellos tenga la más mínima idea de cómo funciona una industria o como se dirige un comercio. Se presentan como muy solidarios con los desheredados, aunque entre ellos se quitan la piel, se pelean sin piedad para conseguir un papel en una obra y se envidian, los unos a los otros, aunque se soben mutuamente, se halaguen y se feliciten con suma hipocresía cuando, a un compañero, se le concede algún premio o distinción. Pero, eso sí, todo transcurre en el ramo dentro de la más absoluta endogamia y clientelismo..

Así, se ha dado el caso de que, tanto los sindicalistas Méndez y Fernández Tocho, que tanto les da apuntarse a un concierto como a un sarao, con tal de justificarse ante los suyos y dar la sensación de que se preocupan, de verdad, por sus representados –si bien son de facultades tan limitadas que son incapaces de razonar con objetividad y, en virtud de su sectarismo, todo su poder de persuasión se dirige a cargar contra los empresarios y pedir más aumentos de salarios y luchar contra la crisis cuando, lo importante, es atender a los más de cuatro millones de parados y mejorar la productividad de las empresas, para ayudarlas a remontar la crisis, que será cuando se puedan crear puesto de trabajo – como los progresistas de la farándula y los de ICyV del señor Saura; han decidido emprender una campaña a favor de la señora Haidar, no porque les importe un bledo dicha dama, sino para tener ocasión, una vez más, de meter su cizaña en contra del orden establecido, hacerse notar y tener ocasión de que la señora Barden y la señora Balaguer se intenten lucir ( a veces no lo consiguen) leyendo, con sumo empaque, sus correspondientes parrafadas del panfleto que, previamente, los provocadores experimentados, les han preparado. Todo ello, dentro del correspondiente corro de comunistas y activistas que las victorean y corean.

Siempre son los mismos, no necesariamente los más brillantes dentro de su profesión, ni los más inteligentes, pero sí suelen ser los más amargados, los que se agarran a un clavo ardiendo cuando tienen la ocasión de verter su bilis contra una sociedad que, según su criterio, no los ha sabido valorar como se merecen. Pero hacen daño, minan el orden, engañan a los simples y a los infelices que se creen que el ser artista conlleva cultura y conocimientos. Error garrafal, la mayoría prefirió dedicarse a lo “fácil”, aquello para lo que se creían que no hacía falta esforzarse y, luego, se han dado cuenta que para destacar, como en todo en esta vida, es preciso esforzarse y poner tesón, Los que no lo han hecho se han quedado de figurantes y esto no se lo perdonan a los que han sabido medrar en la vida. Mal apoyo para esta señora que nos ha venido a crear problemas, precisamente cuando España anda sobrada de ellos. Y ¿de Marruecos que hay? Pues que recogemos los frutos de una política de claudicación, pelotilleo y concesiones, ¿qué esperaban ustedes?, ¿que Mohamed VI nos lo iba a agradecer? ¡Vaya hombre, pues no es astuto el marroquí!

Noticias relacionadas

El amarillo de la vergüenza

Varios países de la Unión Europea hayan aconsejado a sus ciudadanos “no viajar a la comunidad española de Cataluña”

Sentirse acompañado es esencial para avanzar

El mundo ha de ser más corazón que poder

El PP condenado a un penoso Vía Crucis

“En este espacio de la duda, he encontrado en muchas ocasiones una especie de emisario del destino que me indica un camino favorable, o también un barquero que lleva desde la ribera de la decadencia a la renovación” Pierre Rabhi

Deleuze

Deleuze fue un filósofo y teórico social que influyó decisivamente en el siglo XX

La huelga de jueces y fiscales

Ha sido un éxito y apoyo, pero pregunto ¿Ha habido Transición en la Justicia española?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris