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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Carta a la consejera de Sanidad de Canarias

Jesús Ayala Caredo
Redacción
jueves, 10 de diciembre de 2009, 09:46 h (CET)
CARTA ABIERTA A LA ILMA. SRA. CONSEJERA DE SANIDAD DEL GOBIERNO DE CANARIAS, Dª MERCEDES ROLDÓS Y LOS MÉDICOS DE CANARIAS.

Estimados señores:

Ruego me permitan exponerles algunos temas muy preocupantes en relación con un protocolo del Gobierno de Canarias, señalando las fuentes o argumentos en que me baso. Les dejo a Uds. la labor de asumirlo si lo aceptan, o rebatirlo públicamente si discrepan. Gracias.

Después de leer múltiples informaciones sobre lo ocurrido días pasados, relacionadas con la sanidad de Canarias, en relación con la trágica muerte de una niña y el calvario de un hombre, he empezado a interesarme por las instrucciones de actuación de Uds. en ciertos casos, y es para echarse a temblar.

Interesantes son las declaraciones del Excmo. Sr. Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, D. Antonio Castro Feliciano, realizadas en julio y noviembre de este año, en relación con denuncias interesadas, conforme a impresiones recogidas, según parece, de diversos jueces y mandos policiales.

A la vista del PROTOCOLO DE COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL PARA LA ATENCIÓN DE LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO EN LA COMUNICAD AUTÓNOMA DE CANARIAS, firmado el 18 de marzo pasado, en mi opinión empiezan los firmantes faltando a la Constitución Española, con su sólo título, pues, en principio, todos somos inocentes, hasta que se pruebe lo contrario, y no al revés, y si los médicos no ven realizar ninguna presunta acción de maltrato, y menos al presunto maltratador realizarla, ¿ cómo se afirma VICTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO, antes de que afirme y firme un juez que hay un culpable?

De dicho procolo se deduce que hay un interés, concreto, de que toda mujer que llama a la policía por esos presuntos hechos sea atendida por un médico, del SERVICIO CANARIO DE LA SALUD, sin asesoramiento legal, y que el médico emita un parte de lesiones, y aquí se vuelve a faltar a la verdad, esta vez idiomática. ¿ Debe llamarse PARTE DE LESIONES, cuando no se habla sólo de lesiones o no se rellena sólo en base a lesiones ?. Sí se habla sólo de lesiones esa definición sobra y basta, pero si para rellenar dicho impreso se habla, o se ha hablado, de presuntos hechos y presuntos causantes, ese nombre está mal dado.

Les propongo una reflexión. A la luz de difundido por los medios de comunicación, y teniendo presente lo que se indica en dicho protocolo, imaginemos todos que yo paseo por la noche por un bosque de Canarias, sólo, y, a las dos de la mañana, me encuentro una niña de tres añitos llorando y gritando, con heridas sospechosas, que está sola. Mi deber, no ya como ciudadano, sino como persona, es llevarla a un médico para que la atienda, pues ni entiendo de medicina ni tengo medios para curarla. Tengo dos alternativas. Hay un centro médico privado a cinco minutos, y un centro del SERVICIO CANARIO DE LA SALUD a una hora de camino, y no tengo medios para llamar a ningún teléfono de urgencia.

Si la llevo al centro privado de salud no dudo que la niña será atendida, pero encuentro lógico que me pidan el importe de su atención sanitaria, pues en caso de no cobrar sus servicios ese centro privado de salud no existiría. ¿ Qué hago ?. ¿ Tardo una hora en llevarla al centro de salud del SERVICIO CANARIO DE LA SALUD. ¿ Y si la niña se me muere por tardar una hora ?. Porque ese centro privado está para ganar dinero.

Esta reflexión la hago porque, salvo error, ese protocolo no habla de la medicina privada o concertada, y el Gobierno de Canarias debe respetar la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado de la que habla la Constitución Española.

¿ Debe creer el médico que me atienda las explicaciones que le dé ?. Porque si fuera mujer y dijera que mi marido me ha maltratado, esto es lo que dice dicho protocolo a los médicos del SERVICIO CANARIO DE LA SALUD: Escuchar y creer a la mujer. ¿ Me creerían Uds. a mí ?. ¿ Me creerían la policía, la prensa o la familia de la niña, o los jueces y el Ministerio Fiscal ?

Si esta niña fuera una mujer, hecha y derecha, esto es lo que dice el protocolo, ante sus lloros y gritos: Evitar o aplazar, siempre que sea posible, la prescripción de fármacos sedantes.

Esto es lo que afirma ese protocolo, en relación a los médicos:

“El Parte de lesiones es un documento médico-legal de extraordinaria importancia y de notificación obligatoria al juez competente frente a cualquier lesión que pudiera ser constitutiva de falta o delito. Constituye el punto de partida de unas diligencias previas o de un sumario penal por lesiones o muerte.”

¿ De dónde han sacado la conclusión de que las lesiones son constitutivas de delito ?. Lo que puede ser constitutivo de falta o delito es un hecho, no una lesión.

¿ De dónde han sacado la afirmación de que la notificación es obligatoria al juez competente por parte del médico ?. Si me permiten, les sugiero que lean la Ley de Enjuiciamiento Criminal respecto a las personas o estamentos a las que pueden dirigirse los médicos, para informar de unos presuntos hechos realizados por un presunto causante, que el médico no ha visto. Conforme al artículo 262, puede informar al Ministerio fiscal, al Tribunal competente, al Juez de instrucción y, en su defecto, al municipal o al funcionario de policía más próximo al sitio, si se tratare de un delito flagrante. En el artículo 544 ter.2 se habla de dicho artículo 262 y se habla del juez de guardia o del Ministerio Fiscal. Salvo que haya otra legislación que desconozco, esa afirmación del protocolo no es correcta.

Ruego me permitan manifestar que si un médico no ha visto ningún maltrato, y, por lógica, no ha visto a nadie cometerlo, no tendría que avisar a nadie de las posibles lesiones que compruebe o padecimientos que le cuenten pero que no puede comprobar. Porque la ley dice denunciar hechos, y un médico sólo ve lesiones o le manifiestan padecimientos que quizá no pueda comprobar. No ve ni la presunta causa, ni al presunto causante para calificar la situación. Sólo ve una consecuencia de algo que normalmente no puede comprobar, por mucho que se empeñen los políticos o las asociaciones de mujeres. Se entera porque le cuenta le cuentan, pero no ha sido testigo de lo que le cuentan. Es un testigo de referencia.

Eso no quiere decir que la presunta víctima quede indefensa, o que no este contando la verdad. Puede denunciar ante el Juez de Guardia, Juzgado de Violencia sobre la Mujer, Ministerio Fiscal, Policía Local, Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, servicios sociales, etc., y que ellos hagan lo que crean conveniente. Por supuesto, nadie impide al médico hacer un parte donde indique las lesiones comprobadas y los padecimientos que la paciente manifieste sufrir, pero que no puede comprobar. Y NADA MÁS.

Esto es lo que dice la Ley de Enjuiciamiento Criminal a la Policía, en su artículo 770.1:

“La Policía Judicial acudirá de inmediato al lugar de los hechos y realizará las siguientes diligencias:

1. Requerirá la presencia de cualquier facultativo o personal sanitario que fuere habido para prestar, si fuere necesario, los oportunos auxilios al ofendido.”

Y esto es cómo lo transforma este protocolo:

“Si la víctima presentara lesiones que requieran asistencia sanitaria, o se sospechara de su existencia, aunque no resulten visibles, se realizará su traslado al servicio sanitario (centro de salud, servicio de urgencias u hospital), dependiendo de la gravedad de las lesiones, e indicará a la víctima que debe solicitar el parte de lesiones, que éste sea redactado de forma legible, preferentemente mecanografiado por tratarse de una prueba primordial, y lo más específico y descriptivo posible a fin de poder presentarlo en el momento de realizar la denuncia o la toma de declaración. Se deberá dar prioridad, siempre que fuera posible, en los Centros de salud respecto a la asistencia a la víctima.”

“En el atestado policial que se instruya se harán constar todos los datos precisos de identificación de la víctima, así como de las lesiones que se aprecien, solicitando del servicio médico nuevo parte de lesiones si el que constara en el atestado fuera ilegible.”

Lo que interesa a los políticos, al SERVICIO CANARIO DE LA SALUD, a la policía, y a otras personas y administraciones, es que un médico ponga una cruz en una de las casillas relacionadas en violencia doméstica, que en las normas para la cumplimentación del parte de lesiones la definen así:

“Se hace referencia a la violencia ejercida fundamentalmente contra la mujer por el cónyuge, excónyuge o pareja ligada a ella por similares relaciones de afectividad y que se da con mayor frecuencia en el ámbito doméstico.”

Como anécdota, recuerdo que en un juicio dos policías declararon que la denunciante había llamado a la policía diciendo que su marido la estaba pegando. En el juicio reconoció que no estaba casada.

Si alguien lo quiere rebatir en público, estimo que hay hombres en la cárcel sin que haya podido demostrar la mujer denunciante que ha cometido maltrato alguno, y sin que ningún médico o forense haya afirmado que lo que dicen esas mujeres es cierto.

Muchas gracias.

Jesús AYALA CARCEDO, de la ASOCIACIÓN DE PADRES DE FAMILIA SEPARADOS DE BURGOS-A.P.F.S.-BURGOS.

En Burgos, a cuatro de diciembre de 2.009.

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