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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Aborto. Paradoja e incoherencia

Josefa Morales (Valladolid)
Redacción
martes, 1 de diciembre de 2009, 04:05 h (CET)
El aborto es matar al “nasciturus” o niño nonato, incluso con una crueldad que traspasa el sadismo nazi. ¡Cuántas paradojas, semejanzas e incoherencias! El Socialismo marxista, “paradigma de los débiles”, impulsó el aborto en Rusia bajo Lenin en los años veinte.

Bajo el dominio de Hitler, el nacional - socialismo impulsó, en Alemania, la muerte de millones de judíos. En España, el socialismo con Felipe González, sin referéndum, abrió la veda al aborto despenalizándolo en tres supuestos, que lo hicieron libre en la práctica, hasta escandalizar al verse las atrocidades de clínicas abortistas. Los crímenes del nazismo fueron juzgados; los del marxismo, todavía no, y continúan bajo ropa de democracia. Ahora, el nacionalismo vasco ayuda a Zapatero para que lleve a cabo su sueño de convertir en derecho la ignominia de matanzas de niños en el vientre materno. El nacionalismo vasco o PNV, muestra así su incoherencia, pues se llama católico y por “un plato de lentejas” vende su conciencia. Llamar “progresismo” al aborto es como llamar “honestidad” al robo, “pacifismo” a la guerra, “laboriosidad” a la vagancia. Ese “progresismo” es como el papel de celofán, preparado para disimular cualquier cosa.

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