Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

Las falacias de la cobertura del aborto

Ruth Marcus
Ruth Marcus
jueves, 19 de noviembre de 2009, 04:47 h (CET)
WASHINGTON -- Vamos a prescindir de tres falacias que rodean la cuestión de la cobertura del aborto en la reforma sanitaria. Dos de ellas son difundidas por fuerzas anti-abortistas. La tercera, puede que la más relevante, está siendo predicada por el bando proabortista.

Voy a ser clara con mi posicionamiento: firmemente partidaria del aborto. Opuesta con convencimiento a la enmienda presentada por el Representante Bart Stupak, D-Mich., que en la práctica impide que las mujeres puedan contratar seguros que cubran la interrupción del embarazo en el recién creado mercado de seguros supervisado por el gobierno.

Pero también: respetuosa con las convicciones de aquellos que discrepan conmigo. Y abierta, en consecuencia, a la noción de que el contribuyente no debe sufragar una interrupción voluntaria de la que piensa es constitutivo de asesinato.

Las propuestas de reforma sanitaria pendientes implican al gobierno en los seguros de una forma diferente a la anterior, y por tanto exigen un nuevo enfoque más comedido en la materia. Por supuesto, comedido y aborto no son dos palabras que se pronuncien normalmente en la misma oración. De ahí las tres falsedades de la cobertura del aborto.

(BEG ITAL)Falacia No. 1: La enmienda Stupak es imprescindible para conservar el estatus quo, dentro del que no se usan fondos federales para financiar abortos a excepción de los casos de violación, incesto o protección de la vida de la madre.(END ITAL)

Tal como fue presentado, el proyecto de la Cámara incluía una enmienda, presentada por la Demócrata de California Lois Capps, que obligaría a todos los planes presentados en el marco del mercado de seguros supervisado por el gobierno a separar el dinero público del privado para garantizar que los subsidios públicos no se utilizan para sufragar la interrupción del embarazo.

Pero si las limitaciones Capps no van lo bastante lejos, los esfuerzos existentes por separar la financiación pública del aborto también se quedan cortos. Por ejemplo, Medicaid es un programa mixto estatal-federal. La ley federal prohíbe la financiación de Medicaid en la mayoría de los casos de aborto. Pero también la ley deja que los estados decidan con libertad utilizar su propio dinero para financiar el aborto, y 17 estados lo hacen. ¿En qué se diferencia esto de separar el dinero público del privado en el mercado de seguros? De igual forma, la actual legislación permite que se destinen fondos en concepto de planificación familiar, nacional e internacional, a clínicas que realizan abortos, mientras el dinero federal se mantenga aparte.

Y nadie duda -- de cualquier forma, aún no -- del hecho de que millones de dólares del contribuyente están subsidiando la cobertura del aborto a través de la exclusión en el seguro de empresa, lo que permite que las aseguradoras reciban unos ingresos libres de impuestos. Última hora: resulta que el mayor subsidio con diferencia de todo el régimen fiscal va a sufragar abortos.

(BEG ITAL)Falacia No. 2: Su dinero vale pero el mío no.(END ITAL)

La barrera de separación entre fondos públicos y privados siempre va a tener un cierto grado de permeabilidad. Se trata ciertamente de que cierto dinero es aceptable y el otro no. Depende al parecer del receptor del dinero.

La misma gente que se rasga las vestiduras con que se utilice dinero público en la financiación federal y el aborto adopta la opinión contraria cuando llega la financiación federal de las parroquias o la financiación federal de los programas de índole religiosa.

Cuando una iglesia católica recibe dinero público para administrar centros para indigentes o comedores para mendigos, está haciendo circular dinero de otros gastos religiosos que no estarían autorizados al tratarse de dinero público. De alguna forma, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos que defendió la enmienda Stupak, es ajena a esta realidad.

Cuando el gobierno reparte vales escolares entre las familias sin recursos que utilizar en las escuelas religiosas, o envía material educativo y equipamiento a los centros parroquiales, los obispos no se preocupan de que el dinero esté subsidiando alguna religión valiéndose de algún resquicio legal.

"La realidad evidente de que amplios programas sociales públicos podrían estar en la práctica ayudando a ciertas instituciones religiosas... no puede ser motivo de invalidación del programa basándose en la ilegalidad de que el estado financie a ciertos cultos frente a los demás," defendían los obispos en un caso ante el Supremo.

(BEG ITAL)Falacia No. 3: La enmienda Stupak es una intrusión tan intolerable en la libertad de la mujer que no puede ser tolerada.(END ITAL)

A regañadientes he llegado a la conclusión de que esto es erróneo, y que las fuerzas que defienden el aborto podrían estar cometiendo un error al exagerar la importancia de la enmienda hasta el punto en que la exageran. La enmienda Stupak no es motivo para tumbar la reforma sanitaria.

Las mujeres más perjudicadas por la enmienda van a salir mucho más beneficiadas de la ampliación de la cobertura sanitaria. Y mientras que tener un seguro es preferible, no es lo mismo que poner un obstáculo insalvable al derecho al aborto. Las mujeres que no tengan seguro seguirán sometiéndose a -- y si la enmienda prospera, seguirán pudiendo someterse a – abortos. Es posible que el mercado de seguros evolucione hasta desplazar al seguro de empresa, haciendo el impacto de la enmienda mucho más significativo de lo que parece a primera vista.

Ese riesgo remoto no es digno del peligro mayor: perder la oportunidad de aprobar la reforma ya.

Noticias relacionadas

Trampantojos esperpénticos

Quiero una democracia como la sueca, no una dictadura de izquierdas demagógicamente mal llamada democracia como la que tenemos en España

Ministra de Justicia, Garzón, un comisario, Sánchez e Iglesias

¿Pero qué pasa aquí?

¿Son útiles las religiones?

El sincretismo religioso conduce a no creer en nada

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris