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Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

Guti H, atrapado en la noche

Mario López
Mario López
martes, 17 de noviembre de 2009, 05:17 h (CET)
A mí que un futbolista esté enamorado de la noche, la coyunda y el bebercio me parece fantástico. Porque antes que futbolista uno ha de ser joven. Guti H es un pimpollo que luce con luz propia en el oscuro firmamento del Madrid crápula ¿Cómo pedirle a una estrella que le prive al cielo de su mirífico fulgor? Pero el problema es que Guti H también pertenece a la selectísima corte de los gladiadores en boga y su figura refulge con singular esplendor sobre la hierva sagrada del colosal coliseo de Chamartín. ¿Cómo se le podría dar contento al muchacho sin privarnos a nosotros mismos de las furtivas lindezas que sólo sus pies pueden crear?

Dice el dionisiaco mancebo que no se ve a los sesenta años en la barra de un bar. Yo, sin embargo, no me veo en otro sitio. Pero ya sabemos de las prisas juveniles y lo lejos que se les hace a los jóvenes la edad provecta, cuando en realidad está a la vuelta de la esquina. Hacer entrar en razón a un chiquillo es vano empeño. Tarea tan abstrusa como pasar por la vida sin derramar una sola lágrima (a mí ya se me secaron todas). Guti H ha de tomar una decisión si no quiere que otros la tomen por él; y eso nunca es bueno. Me recuerda al anuncio aquel que decía: “Eres joven, guapo y con dinero, ¿qué más quieres Baldomero?” No recuerdo qué prodigioso producto, capaz de embelesar a un joven tan carente de nada como Baldomero, ofrecía el anuncio. Lo que sí sé es lo que le ofrece la noche a Guti H y el peligro que para él entraña. Para hacer un hombre se necesita mucho tiempo y buenas artes; para arruinarlo, un instante y la habilidad de un gañán. Y también sé que, por poco que crean que les dura su profesión, muchos futbolistas no saben que aún menos les valdrán sus encantos en la barra de un bar, a la vuelta de tres noches; que lo que ahora les puede parecer oro en menos de lo que canta un gallo se convertirá en chatarra. Y a mi me cae bien ese chico.

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