Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

El sentido de Franken

Kathleen Parker
Kathleen Parker
domingo, 25 de octubre de 2009, 09:10 h (CET)
WASHINGTON - Elegir parte en la batalla nunca ha sido más complicado, en especial si usted es afiliado del desorientado Partido Republicano.

La pregunta es la siguiente: ¿Es usted partidario de la violación?

Y, por supuesto, nadie (a excepción de los violadores) lo será, ¿verdad?

Sin embargo, 30 representantes Republicanos en el Senado de los Estados Unidos vienen recibiendo llamadas telefónicas últimamente de personas que les preguntan "¿Por qué apoya usted la violación?"

Lo más probable es que las personas que llaman estén familiarizadas con la página web fraudulenta "RepublicansForRape.Org", que hace un compendio de los enfrentamientos recientes a cuenta de la denominada enmienda "anti-violación" presentada por el Senador Al Franken al proyecto de asignación de partidas para la defensa que examina el Senado.

Para tratarse de algo tan serio, el asunto se ha convertido en un ejercicio del absurdo.

La enmienda, que fue aprobada el día 6 de octubre por 68 votos a 30, tenía por objeto evitar que el Pentágono subcontratara empresas que obligan a la plantilla a resolver las disputas a través de procesos de arbitraje en lugar de acudir a los tribunales.

El origen de la enmienda fue el escándalo de Jamie Leigh Jones en el año 2005, que por entonces era una veinteañera empleada de Halliburton / KBR en Irak que presuntamente fue drogada, violada colectivamente y retenida durante 24 horas en un contenedor de transporte sin comida ni agua. Cuando Jones recurrió a la vía legal, la defensa del contratista argumentó que, bajo su contrato de trabajo, ella estaba obligada a presentar su demanda a través del proceso de arbitraje en lugar de los tribunales.

Nadie que escuche los detalles de su supuesto asalto querrá ponerse de parte de aquellos que la asaltaron -- o de la empresa que le negó su ayuda. Si usted es un político medianamente inteligente, sabrá que esa no es una batalla a la que querrá unirse. Se podría suponer, por tanto, que tiene que haber alguna explicación razonable a los 30 senadores Republicanos que adoptan una postura que invita a la condena. Es cierto que la Halliburton dona más dinero a la campaña de los Republicanos que a la de los Demócratas, un 67% en comparación con el 9% de su total, según CampaignMoney.com. Pero una vez más, mientras digerimos las cifras, los periodistas donamos desproporcionadamente a los Demócratas (el 73% en comparación con el 13).

Políticamente, esto no podría llegar en peor momento para los Republicanos, que no parece que se estén quitando el sambenito de opresores patriarcales blancos de encima. Hágase la imagen mental: 30 Republicanos, todos varones, todos blancos, enfrentados a una joven que dice que fue violada por un grupo de matones de la Halliburton. Voila: El demonio de las corporaciones contra la inocencia femenina. ¿Hay una metáfora mejor para la percepción popular de hasta qué punto difieren los partidos? Para los aficionados a las conspiraciones, lo único que falta en este cuadro de Halloween son las máscaras de Dick Cheney y los hierros de marcar con la "W.”

Un cínico podría preguntarse si la enmienda Franken fue diseñado para tales fines. Los Republicanos, por desgracia, no han sido brillantes a la hora de dar a conocer sus posturas. El Senador Jeff Sessions, R-Ala., en una declaración ridiculizada sin piedad por el programa de Jon Stewart "The Daily Show”, decía que el Senado no debe entrar en la cuestión del contrato colectivo y que la enmienda constituía un ataque político a la Halliburton.

De hecho, la razón de que algunos Republicanos se opusieran es que la enmienda era demasiado genérica y podría no ser aplicable. Esta última posibilidad era planteada por el Departamento de Defensa en una carta dirigida a los senadores, diciendo que ni el Departamento ni sus contratistas "pueden estar en posición de saber estas cosas. La implantación sería problemática".

Sería bastante fácil aducir alguna conspiración de negativa, si no fuera por el hecho de que la Casa Blanca está de acuerdo. Y si no fuera por lo que viene después en la carta del Departamento de Defensa:

"Puede ser más eficaz intentar la vía de la prohibición legal de tales acuerdos en cualquier transacción que se acuerde en territorio soberano de los Estados Unidos, si se entiende que estos acuerdos plantean un método inaceptable de recurso."

Al parecer, al grupito del "por qué apoya la violación” se le pasan por alto estos detalles. Es mucho más entretenido insistir en que a los Republicanos, en lugar de oponerse a una ley potencialmente mala, les importa un pimiento si se violan mujeres. Las cuestiones legales no son para los cobardes de Twitter.

El objetivo real, obviamente, debería ser garantizar que a nadie se le niega el acceso a la justicia y que los acuerdos de arbitraje no deben de ser vinculantes en los casos de actos delictivos. De hecho, la sala quinta del Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos dictaba sentencia el mes pasado en favor de Jones, conviniendo en que la presunta violación colectiva no tenía ninguna relación con su contrato de trabajo y que por tanto, ella no estaba obligada por el acuerdo de arbitraje de la empresa.

El doloroso trance de Jones está lejos de haber terminado, y su calvario bizantino por la justicia ha sido indefendiblemente arduo, pero al menos ahora puede acudir a los tribunales. Aunque parece que hay un montón de malos en esta historia – ojalá reciban lo que merecen - los 30 senadores Republicanos han sido injustamente manchados por hacer lo difícil por los motivos adecuados.

Noticias relacionadas

Una muralla para aislar el desierto del Sahara

Intelectuales de todo el mundo analizarán en Marruecos el problema de la inmigración que causa insomnio y desacuerdos en Europa

El discurso de la payasada

Cuatro artículos que me han ayudado a encontrar la mía

Heráclito

Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana

Trapisondas políticas, separatismo, comunismo bolivariano

Una mayoría ciudadana irritada

Prejuicios contra las personas

Es una malévola tendencia, favorecemos los prejuicios y protestamos contra sus penosas consecuencias
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris