Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

Cordura con la maría

Kathleen Parker
Kathleen Parker
viernes, 23 de octubre de 2009, 06:08 h (CET)
WASHINGTON - En un acto de cordura misericordiosa, la administración Obama ha cumplido su promesa de dejar de interferir con los estados que permiten el uso terapéutico de la marihuana.

Mira tú por dónde, vaya vaya, salud, alegría, etcétera, etcétera.

El anuncio del Fiscal General Eric Holder ciertamente supone un alivio para los muchos que dependen del cannabis para aliviar el dolor producido por diversos males. Este nuevo enfoque relajado no supone impunidad para los narcotraficantes. Simplemente significa que 14 estados que hoy proporcionan ciertas cantidades de marihuana para uso médico ya no necesitan temer el registro por parte de los federales de los dispensarios, y sus usuarios operan bajo la ley estatal.

Es una buena idea, que llega con mucho retraso. Pero, ¿es suficiente? No del todo.

El debate en torno a si los estadounidenses deberían tener derecho a ser idiotas -- o a hacer que otros parezcan más interesantes -- prosigue a buen ritmo tras 40 años de la fracasada "guerra contra las drogas".

Los argumentos a favor y en contra de la despenalización de algunas o de todas las drogas son conocidos a estas alturas. Reducida a lo básico, la guerra contra la droga ha dado poder a los delincuentes al tiempo que ha penalizado a ciudadanos respetuosos con la ley y ha derrochado miles de millones que se podrían haber dedicado a educación y rehabilitación.

En cifras cada vez mayores, los estadounidenses son partidarios de despenalizar por lo menos la marihuana, que millones admiten haber consumido incluyendo a un par de presidentes y un magistrado del Supremo. Una encuesta reciente Gallup concluía que el 44% de los estadounidenses está a favor de la legalización incondicional, no sólo para uso médico, por encima del 31% que había en el año 2000.

El mayor nivel de apoyo, como es lógico, aparece en los estados occidentales y entre los denominados progresistas, siendo el 78% progresista partidario de la despenalización. Pero el cambio hacia una política nacional más sensata ya no se limita a la izquierda. El porrero de las rastas ya no es la imagen del lobby de la marihuana. El activista de hoy en día no tiene vello facial, pero es una mujer y tiene hijos.

La última en enterarse en el reducto conservador, encabezado en tiempos por el antiprohibicionista William F. Buckley, es Jessica Corry, de Colorado, una madre Republicana contraria al aborto que pronto será la "luchadora por la libertad del mes" en la revista High Times.

Los recién llegados al debate sin duda van a tener que frotarse los ojos cuando vean a Corry, que pronunció un discurso el mes pasado en una conferencia de la NORML (la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de la Marihuana) en San Francisco llevando un pin en la solapa de la bandera estadounidense, un collar de perlas tres vueltas y un pin de oro de una hoja de marihuana.

Otro día, otro estereotipo que acaba en el cubo de basura.

Además de escribir y hablar de poner fin a la prohibición de la marihuana, Corry, que no fuma marihuana, está tratando de organizar a las mujeres Republicanas en torno a la causa. Hasta ahora, cuenta con el compromiso de 20 correligionarias de Colorado, abogadas la mayor parte de ellas igual que Corry. Su marido, también abogado, representa a los consumidores de marihuana terapéutica.

Los argumentos de Corry no se centran únicamente en lo inhumano de seguir castigando a enfermos que buscan paliar el dolor a través de la planta, sino que también hablan de proteger a sus hijos si algún día deciden probar la marihuana. No hay como imaginar siendo "delincuentes" a tus propios hijos para poner en perspectiva leyes irracionales.

Corry no es la única, y en realidad "tiene su puntillo". (¿Existe algún símil con drogas para decir "punto de inflexión"?) En su edición de octubre, la revista Marie Claire presentaba el artículo "Porreras con taconazos " acerca de mujeres de éxito y con carrera a las que les gusta relajarse con marihuana. La crónica de portada que hacía la revista Fortune en septiembre, "¿Ya es legal la maría?" examinaba la cuestión. En abril, la ex (2006) Miss Nueva Jersey Georgine DiMaria se daba a conocer como consumidora de marihuana para tratar su asma.

Los derechos de los estados y el conservadurismo son viejos amigos - excepto cuando no lo son. Mientras que muchos Republicanos alimentan una vena libertaria, el partido ha sido selectivo en su apoyo a los principios federalistas. La administración de George W. Bush se negó a cumplir con los estados que autorizan el consumo terapéutico del cannabis, por ejemplo, pero pretendía devolver el aborto y el matrimonio a las jurisdicciones de los estados.

En una columna publicada en el Colorado Daily, Corry afirmaba que los principios conservadores del gobierno pequeño están enfrentados frontalmente con leyes que intentan controlar lo que nos metemos. El alcohol y el tabaco -- por no hablar de las hamburguesas de queso de 700 calorías -- son indiscutiblemente mucho más perjudiciales que un porro, escribía.

La decisión de no hacer registros en los dispensarios ni castigar a los particulares que consuman marihuana, aunque encomiable, se queda corto con respecto a lo que se necesita. Como poco, cuando empleo y dinero andan cortos, legalizar la marihuana parece prudente y rentable.

En 1929, la Organización de Mujeres por la Reforma de la Prohibición Nacional encabezó un movimiento que puso fin a la ley seca. ¿Podrían encabezar las mujeres la próxima revolución de la autonomía personal?

Tenga a mano el alcohol y las copas (y los porros).

Noticias relacionadas

Gobernantes y gobernados

De la adicción a los sobornos, a la adhesión de los enfrentamientos: ¡Váyanse al destierro ya los guerrilleros!

Borrell en retirada o táctica del PSOE

Pátina de sensatez capaz de equilibrar unos nombramientos en su momento tomados como extravagancias

Plagscan desmiente a la Moncloa y R.Mª.Mateo censura la TV1

Un gobierno enfocado únicamente a conseguir mantenerse en el poder

Inexorable Fin de la Farsa del “Sahara Occidental”

En 1975 un pueblo desarmado derrotó al último aliado de Hitler y Mussolini que seguía delirando tres décadas después de la disolución del Eje

Respeto a la Presidencia del Gobierno

'Avanzamos' como eslogan de bienvenida
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris