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La vida puede ser maravillosa
Daniel Lázaro
La tarde-noche del viernes nos dejó helados a todos. Pasadas las diez de la noche la noticia del fallecimiento de Andrés Montes se iba abriendo hueco en los medios de comunicación, primero con escuetos comunicados, después con teletipos de agencias y más tarde con las redacciones llenas de la biografía del ‘jugón’. Estaba confirmado lo que todos esperábamos que fuera un falso rumor. Al mes de quedarse fuera de laSexta, su corazón falló y nos dejaron sin poder escuchar su felicidad innata en ninguna ocasión más.
Andrés tendría sus detractores, pero eran muchos más los que le seguían. Comenzó su extensa cadena en la radio, pero todos lo recordamos por las noches que nos hizo pasar viendo la NBA en Canal Plus. Junto con el calmado hombre de números, Antoni Daimiel, nos hizo disfrutar del baloncesto americano durante once temporadas. Todavía recuerdo como las Aerolíneas Jordan sobrevolaban el United Center batiendo récord tras récord. También otros vocablos típicos, como ‘carpanta’, el mítico ‘pincho de merluza’ o el ‘ra-ta-ta-ta-ta-ta-…-ta’ que provocaban los lanzamientos de tres puntos.
De época más reciente fue su llegada a laSexta y los nuevos motes para el mundo del fútbol y para los jugadores de la selección española de baloncesto. ¿Quién no sabe quién es el tiburón? Y el ‘Humphrey Bogart’, el ‘Tom Cruise del fútbol español’, el ‘arquitecto’ o el ‘pegamento Imedio’. Bueno, este último quizá no lo recuerden. Se lo digo yo: hacía referencia a Gennaro Gattuso. Pero como la cabra tira al monte, los mejores y más recordados serán para los chicos de oro del baloncesto español. Ahí están el ‘multiusos’ Garbajosa, ‘Mr. Catering’, el ‘mojo Picón’, ‘E.T.’ o el cántico de ‘Mambrú se fue a la guerra’.
Y es que ‘lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible’. Ya no podremos volver a escucharle en vivo, aunque siempre nos quedará el grato recuerdo del deporte visto de otra manera. Podría gustar o no, pero ’la vida puede ser maravillosa’. Hasta siempre, señor Montes.
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