Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Como en julio de 1936 se arma a los civiles

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 13 de octubre de 2009, 07:36 h (CET)
Es evidente que esta España en la que nos ha tocado vivir es un país de contradicciones, un lugar donde no nos importa decir una cosa en un momento dado y, al poco tiempo manifestarnos en contra de aquello que dijimos con anterioridad. A veces conviene lo que se dice “cambiar el naipe” cuando un asunto nos puede resultar enojoso aunque, con anterioridad, nos hayamos roto el alma para defender la opinión opuesta. El señor Zapatero es un verdadero pionero en dar variar de orientación, con la misma facilidad de una veleta, y lo ha demostrado a través de todo el tiempo que ha estado al frente del gobierno español; tanto cuando negaba negociar con ETA y lo hacía sin el más mínimo escrúpulo, como cuando rechazó la existencia de la crisis y ya vemos en lo que ha quedado aquella trola. Lo curioso, lo verdaderamente extraordinario es que, por una parte, estemos enviando tropas fuera de nuestro territorio nacional (Afganistán, Líbano etc) para no sé que tipo de hazañas bélicas, perdón, movimientos castrenses para repeler actividades terroristas de carácter violento que incluso pueden causar víctimas en la tropa ( según lenguaje específico de nuestra ministra de Defensa) y, vean ustedes la paradoja, no se puede proteger a nuestros pesqueros en aguas de Somalia, a causa de no se que absurda disposición que lo prohíbe. ¡Fíjense ustedes si los socialistas han hecho de mangas capirote, cuando les ha convenido, para pasarse por el forro de los pantalones cuantas disposiciones les han resultado incómodas ( por ejemplo el derecho constitucional de los padres a elegir la lengua en la que deben ser educados sus hijos o la orientación religiosa o moral que pretenden darles)!, ello no obstante, no pueden modificar – suponiendo que sea necesario hacerlo y que, la tal disposición, no sea más que uno de los trucos que manejan los socialistas para negar cualquier acto que pueda parecer relacionado con la guerra o con la utilización del Ejército para lo que precisamente está constituido – una norma incómoda que impide ayudar a nuestros pesqueros en peligro. Da lo mismo, el caso es que nuestros hombres que faenan en aguas de Somalia, a diferencia de los del resto de naciones, deben hacer su trabajo con el miedo en el cuerpo y sin la protección adecuada. Y esto, señora ministra, está definitivamente mal y, por mucho que lo intente, no nos lo vamos a tragar los ciudadanos de a pie.

Pero lo que no acabo de comprender es como, por una parte se les niega la protección del Ejército, apelando, entre otras excusas, al coste de una operación de acompañamiento militar como la se pide ¡como si la tropa acuartelada no comiera, ni bebiera ni consumiera electricidad!, y por otra, se les recomienda a los armadores que se procuren protección privada para defender a sus barcos de los ataques de los filibusteros somalíes. Según tengo entendido, y puede que esté en lo cierto, nuestras naves se consideran parte del territorio español, vamos que, cuando Colón descubrió América con la Pinta, la Niña y la Santa María, navegaba en un trozo de España y, en su nombre descubrió el nuevo continente. La señora Chacón, siempre de punto en blanco, ya que no pierde ocasión de promocionarse, sea de smoking en la recepción del Rey; de pelliza de soldado intrépido con las tropas en Afganistán o de modelo de la Vogue, cuando se pone ante las cámaras de la TV; el otro día nos decía que se había autorizado a los pesqueros a que se dotaran de defensa privada, para lo cual podrían usar armas largas, no pistolas, que se supone resultarían ridículas ante los kalashnikov de los piratas.

Y uno, en su ignorancia, se pregunta si, estando en ambos casos en territorio nacional, ¿en virtud de qué ley, decreto u ordenanza se permite a los agentes de la seguridad privada usar armamento pesado en las naves, cuando lo tienen estrictamente prohibido dentro del territorio peninsular e insular de España? Acaso ¿han sido las Cortes las que han decidido que se artille a las embarcaciones de pesca con armas disuasorias de calibre y frecuencia de tiro sólo usadas o permitidas en el Ejército? O ¿es que esta ha sido una decisión de la propia ministra, para intentar un apaño del que queden excluidas las fuerzas armadas y, cualquier tropelía que pudieran cometer los pesqueros armados, como pudiera ser excederse en su defensa, poderla atribuir a sus armadores y escurrir el bulto ante eventuales responsabilidades derivados de ellas? Es evidente que, en el PSOE, existe la consigna de evitar a toda costa utilizar la palabra “guerra” o todo aquello que pudiera relacionar a nuestro Ejército con cualquier actuación armada que pudiera interpretarse como que nuestras fuerzas armadas son un verdadero ejército preparado para entrar en batalla y no una ONG, armada eso sí, pero encargada de llevar la paz a todos los continentes, sin disparar un tiro, sólo sembrando el amor, el bien, la paz y la concordia. En fin, algo así como unos misioneros franciscanos.

Aquí muere un soldado a causa de una mina ( tienen la cara dura de decir que es de fabricación casera para evitar relacionarla con un acto de guerra) y resulta que se debe a un acto terrorista, no a una acción de guerra de los talibanes; porque así le conviene al gobierno del señor Zapatero. Los soldados en los cuarteles haciendo instrucción para desfilar, si es que se les permite hacerlo y nuestros pesqueros, “pedazos de España lanzados al viento”, que se las compongan como puedan porque, aunque se jueguen la vida para ganarse el sustento y paguen religiosamente sus impuestos, no tienen derecho a que, desde la Madre Patria, se los proteja, porque es más importante cumplir con una “ordenanza” obsoleta que lo impide que la seguridad de nuestros pesqueros. Luego nos dirán que el ministerio de Defensa debe de estar en manos de una mujer que, por añadidura, es pacifista declarada, de las del “no a la guerra de Irak”. Que les fueran a Daoíz o Velarde con el cuento de que las ordenanzas les impedían librarnos de los mamelucos franceses y hubieran visto el caso que hacían, y es que, señores, en este país ya no hierve la sangre en los pechos de los españoles y las Agustinas de Aragón se han convertido en ministras de Defensa, a la última moda, pero incapaces de entender el espíritu del verdadero Ejército y el orgullo de defender a cualquier ciudadano, por lejos que esté del solar patrio.

Pero ¿de qué nos extrañamos?, cuando en lugar de defender la vida, hacemos leyes para privar de ella a aquellos que esperan su turno para nacer; en lugar de enseñar el esfuerzo, la excelencia, el amor al saber y el respeto a la familia; se adoctrina a nuestros jóvenes en el libertinaje, el vicio, la homosexualidad y la libertad sin fronteras morales ni éticas. España de ser la “avanzadilla cristiana de occidente” ha pasado a ser el estercolero de la delincuencia, el paraíso de la homosexualidad, el centro del progresismo ateo y comunista y, por si fuera poco, el furgón de cola de Europa en cuanto a enseñanza, situación económica, respeto a las leyes y a la Constitución sin descontar la auto estima de sus ciudadanos; porque, si tenemos que ser objetivos, quizá no existe otra nación europea donde el sentimiento de patria esté más desvalorizado que en la nuestra transformada, en virtud de los nacionalismos excluyentes, en un colectivo de nacionalidades donde cada una tira para sí misma, en un empeño centrífugo de afán destructivo de la unidad territorial de nuestra patria común. Y nadie se siente aludido.

Noticias relacionadas

Qué explicaría la visita de Xi Jinping a Panamá

Panamá no constituye ejemplo de gran o mediana potencia

¿A quién voto en las próximas elecciones andaluzas?

Los socialistas han gobernado en Andalucía desde 1982 sin interrupción y no hemos salido del vagón de cola

Macron y Mohammed 6 en tren de alta velocidad

Mientras otros países del Magreb se resisten a la modernidad, Marruecos se suma a la carrera espacial y viaja en trenes de alta velocidad

¿Hacia un Brexit traumático?

La irrupción de fuerzas centrífugas consiguió la victoria inesperada

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris