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La historia se repite
Álvaro Calleja
Alberto Contador, otro año más, no puede tomarse un merecido descanso total en sus vacaciones. Si Armstrong fue el motivo que el año pasado no le hizo desconectar del ciclismo, en esta ocasión el problema es mucho mayor, pues el madrileño aún no sabe los colores que vestirá la temporada que viene.
El de Pinto quiere salir de un Astana que Lance Armstrong está desmantelando. Chris Horner, Levi Leipheimer, Andreas Klöden, Haimar Zubeldia o Yaroslav Popovych, por citar sólo a alguno de los nombres más importantes, ya han comprado su billete para desembarcar en el RadioShack. Un Astana que con la presencia de Vinokourov pierde muchas papeletas para disputar el Tour de Francia. Una situación que Contador quiere evitar de cualquier manera.
Para ello, su hermano Fran lleva un tiempo negociando con distintos equipos. Uno de los que más se han interesado por el vencedor de las tres grandes es el Caisse d´Epargne, que recientemente ha anunciado que su plantilla está cerrada a falta de uno o dos fichajes. Una gran opción para Alberto si no fuera porque la escuadra navarra cuenta en sus filas con un Alejandro Valverde que, lanzado tras su triunfo en la Vuelta, quiere repetir hazaña en la ronda gala.
Quick-Step o Liquigas, entre otros, también han mostrado interés por el mejor corredor del mundo en vueltas de tres semanas. Cada vez queda menos para la nueva temporada y la cuenta atrás para descubrir cuál será la equipación que lucirá Contador ya está en marcha.
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