Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Entrevista   -   Sección:   Entrevistas

“Nací para esto, cuando se enciende la luz roja de la cámara todo cambia en mi vida”

Jorge Viera, reportero
Teresa Berengueras
@berealsina
jueves, 8 de octubre de 2009, 23:06 h (CET)
Tiene treinta y nueve años y hace quince que se dedica a hacer de reportero, lo suyo es hacer directos, muchos, y los temas por lo que es conocido internacionalmente son duros, niños maltratados, atracos a bancos, investigación sobre la actuación de la mafia mexicana del narcotráfico. Tiene todo el reconocimiento popular y profesional por su trabajo en todos los estamentos y probablemente la envidia sana de algunos profesionales por poder realizar el sueño de cualquier periodista, ser reportero de calle y poder retransmitir lo que ve en directo. No todos los periodistas o reporteros tenemos esa suerte. La imagen cinematográfica del periodista televisivo al que le ocurren muchas noticias en plena calle y las puede dar en directo es más bien eso, una imagen propia del celuloide ya que tan sólo un número escogido y muy minoritario de profesionales que pueden ejercer este tipo de periodismo y suelen ser pocos aquellos que son reconocidos públicamente por su trabajo.

Nuestro personaje, Jorge Viera, tiene todo de su parte, es reportero, realiza su tarea en la calle, trabaja en televisión y tiene un montón de premios que le avalan por haber hecho bien su labor, y además consigue el interés del telespectador, digamos que nos hemos encontrado con un colega cercano a la ficción del cine pero con un historial interesante y real del que hablar.

Jorge nos ha citado en el modernista Café Vienés del Hotel Casa Fuster de Barcelona, uno de nuestros cafés favoritos en la ciudad pero, pura coincidencia, él nos ha citado allí porque su casa de Barcelona cae a dos manzanas y le venía muy bien para charlar con nosotros. Jorge es un hombre cordial, de mediana estatura, robusto y con una sonrisa que nunca dejará de exhibir en las dos horas de nuestra conversación, tiene una hermosa sonrisa y él lo sabe y la utiliza ante sus interlocutores.




Jorge Viera.


Teresa Berengueras y Rafa Esteve-Casanova / SIGLO XXI

Naciste en Puerto Rico, ¿cómo es que te vas a vivir a Miami?

Debido a la serie “Miami vice”, quería ir a vivir al lugar donde sucedían todas las escenas de la teleserie, era mi preferida. Mi padre, cuando tomé esta decisión, no estaba de acuerdo y además me dijo que me equivocaba.

Creemos que antes de llegar a Miami trabajas en Los Ángeles, ¿qué haces?

Es cierto, trabajaba de botones en el hotel Beverly Wilshire, allí donde rodaron la película “Pretty Woman”, me encargaba de entregar los sobres a los clientes. Todavía no existían los mails y cuando se recibían mensajes en recepción se anotaban en un tarjeta, esa tarjeta la metían en un sobre y yo iba a la habitación a entregarla al cliente. Pero dejé este hotel para irme a otro hotel, también de lujo y también en Los Ángeles, el Beverly Hills, muy frecuentado por grandes estrellas. Allí trabajé en la piscina como camarero, y conocí, entre otros muchos, a Ringo Starr.

¿Y cuándo llega el momento en el que entras a formar parte del mundo del reporterismo y cómo lo consigues?

Yo iba a “castings” porque quería ser actor, sabéis que en Hollywood todos los actores son camareros alguna vez en su vida y todos los camareros son unos actores potenciales, un día me enteré que en la cadena de televisión Telemundo andaban buscando reporteros. Me armé un DVD completo con datos, con imágenes importantes, me ayudó un amigo mío y me fui a entregarlo a una de las grandes del periodismo, Sandra Thomas, me llamó llamar y me dijo que el DVD le había gustado mucho, pero me preguntó, ¿es todo mentira, verdad? , le contesté que sí, a pesar de esto me dijo que podía empezar a colaborar con ellos. Así fue como dejé la piscina y la recepción de los hoteles para estar por las calles buscando noticias.

Pronto te conoció todo el mundo y te llegó el reconocimiento por tu trabajo.

Pues sí, iba por la calle con el cámara y de pronto noté que justo allí cerca se estaba produciendo una “balacera” entre dos rusos que estaban atracando un banco y cinco policías que estaban ahí luchando, hice el reportaje, estaba sólo, no tenía competencia, duró todo hora y media. El reportaje dio la vuelta al mundo y me premiaron con tres micrófonos de oro: “Mejor reportaje”, “Mejor cobertura” y “Reportero del año”, y con ello me gané un contrato laboral, pasé de ganar 10 dólares al mes que es lo que cobraba en la piscina del “Beverly Hills”, aparte las propinas, a 200.000 dólares al año.

Tuviste mucha suerte

Todas las cosas que me han sucedido en mi vida han sido fruto de la casualidad, yo creo mucho en que las cosas que te pasan están escritas con anterioridad.

También entrevistas el Presidente Hugo Chávez…

Telemundo me transfiere a Miami y allí entrevisto al Presidente Chávez pero le miento, así consigo la entrevista, le digo que soy de Guaynabo, Puerto Rico, eso es cierto y que estoy allí para hacer un reportaje y le pido la entrevista para un canal puertorriqueño, me atiende y la hago sin problemas.

El Presidente de Venezuela, ¿jamás te dijo nada por mentirle?

No, no, nunca recibí ningún mensaje en contra, ¿sabéis qué pasa? que yo hago el trabajo y guardo el “off the record” porque un hombre tiene su palabra y el “off the record” hay que respetarlo. Era la forma segura de convencer a Chávez para que me diera esa conversación, mintiendo para quién era la entrevista, si la hubiera pedido en nombre de Telemundo nunca la hubiera conseguido.

Tú estás siempre en la calle y haces reportajes de calado muy duro socialmente.

Esa es la verdad, yo me metí en un tren de carga que viajaba desde El Salvador y llevaba niños hasta Los Ángeles para venderlos y usarlos en el mundo de la prostitución, viví ese mundo trágico y di la información siempre en directo. También me adentré en las pandillas y en las mafias mexicanas, siempre en la calle, todos los días y a cada momento he vivido esas tragedias.

¿Cómo aguanta un reportero tanta tragedia y además sigue atento e interesado?

La realidad es mucho más dura de la que vivimos habitualmente, a mi todas estas informaciones que son ciertas me interesan como profesional y como persona, Están ahí y yo hago mi trabajo. Nací para esto, cuando se enciende la luz roja de la cámara todo cambia en mi vida y me dedico a explicar esas historias que vivo en plena calle.

Entrar en pandillas de traficantes en México no debe ser fácil, ¿cómo haces para entablar conversaciones con ellos sin tener problemas por ser un reportero?

En estos casos tan graves siempre voy con la verdad por delante, hay que ser claro y entrar en su forma de ser, de pensar, en su psicología, lo he conseguido, no me ha sido fácil pero me es mucho más complicado contestar a eso. También hay un factor importante yo siempre he creído en mi, lo que hago lo hago porque es mi pasión, forma parte de mi vida. En realidad yo soy dos personas, la que ahora habla con vosotros aquí sentado en este sofá bien mullido y el otro que está en la calle siempre atento a lo que pasa y a lo que interesa. Trato a la gente de tú a tú y mientras tanto intento averiguar su lado vulnerable, cuando lo consigo los descoloco, es una forma de trabajar.




El reportero en la retransmisión de un huracán.


Te fuiste a Cuba para hacer un reportaje en secreto, ¿es verdad?

Si, quería saber cómo vivían los cubanos, cómo era su estilo de vida, cómo era su vida cotidiana, su forma de entender la vida y lo conseguí.

¿Nadie te pilló?

Nadie, ni nadie supuso en ningún momento que era algo más que un turista.

También te tocó trabajar en el 11-S en Nueva York….

Cuando en Miami nos enteramos del suceso los aeropuertos se cerraron inmediatamente y a mi me mandaron con un coche a Nueva York, tardamos catorce horas en llegar y de inmediato al llegar a la ciudad en pleno caos, fuimos al lugar de los hechos y empecé a hacer directos, estuve veinte días casi sin descansar un solo momento, no tenía ni tiempo de darme una ducha, la magnitud de esa tragedia era tan terrible que no podías hacer otra cosa que dar todas las noticias, muy duras, muchas personas se me acercaban llorando con las fotografías de familiares suyos por si sabíamos algo de ellos. Fue tremendo.

¿Al final un reportero se acostumbra a tanta desgracia?

Jamás, siempre te sorprenden, siempre te causan estupor, siempre es un problema detrás de otro, a mi eso no me ha sucedido jamás.

Pero si te vuelves más insensible quizás.

No, no, yo lo único que hago es tratar de ponerle una sonrisa por duro que sea todo, soy muy solidario pero jamás quiero en mi vida que la vida misma me coja triste. Es difícil de explicar todo, pero para mí estar en la calle y trabajar en estos temas forma parte de mi vida, es mi profesión total.

Sin embargo sí tienes una experiencia profesional que se fusiona con una personal que te hace cambiar tu mentalidad, ¿verdad?

Si, yo estaba en Utah haciendo una serie de trabajos sobre tragedias, mi mujer estaba embarazada de un varón y me llaman de casa diciendo que ha tenido que ingresar porque estaba algo molesta. Dejo Utah y voy al hospital muy angustiado, a mi mujer le provocan el parto porque el niño que llevaba había muerto y ahí me cuestioné mi trabajo y mi vida y me dije que había razones personales mucho más importantes que valorar, tuve la suerte que a los tres meses mi mujer se quedó de nuevo embarazada de mellizos y tenemos un niño y una niña que ahora tienen un año. En ese tiempo decidí que yo quería ser un loco feliz y en esas estoy.

¿Cómo son tus colegas americanos de habla hispana?

La mayoría de ellos, por no decir todos, van por los pasillos de televisión y hablan solos, es un trabajo muy desquiciante, yo no quiero llegar a ese punto en mi vida, todavía no estoy en esa situación.

Has dejado Miami, has dejado Los Ángeles, ahora estás unos días en Barcelona y creo que has cambiado tu forma de trabajar.

La verdad es que la cadena Univisión quiere experimentar nuevas formas de trabajo y yo como periodista he creado mi empresa en la que tengo realidades y proyectos, trabajo en República Dominicana como asesor del Parlamento de ese país y también doy conferencias como periodista y estoy trabajando para que el mercado latino llegue a España en todas sus informaciones, voy a coordinar todo eso. Viajo mucho y lo seguiré haciendo, pero para tirar adelante mi proyecto tengo un despacho en Madrid y quiero vivir en Barcelona porque es una ciudad que me apasiona, a mi me parece que es Manhattan, además mi mujer, que nació en Alemania, ha vivido desde muy pequeña en Barcelona, tenemos casa en esta ciudad y los padres de mi mujer, aunque son alemanes, también residen en ella.

Y desde Miami, Los Ángeles, ¿cómo se ve la prensa española?

El País allí lo ven como el New York Times, son muy buenos con la pluma. Es muy distinta la prensa americana a la española, la americana es una prensa muy disfrazada políticamente, es bien distinta a la española que en conceptos políticos está muy clara y creo sinceramente que eso es bueno para todos, especialmente para el lector.

La prensa hispana americana pierde un reportero si ahora te metes a empresario, aunque seas un empresario que se dedica al mundo de la información.

Bueno tengo claro que ahora es el momento de que construya este proyecto, yo nunca voy a dejar de ser reportero, es mi sino, pero ahora armo mi empresa y en mi empresa también tengo cabida como reportero desde España o desde cualquier país latino.

También te propusieron tres veces al Emmy, no latino sino americano

Si, pero yo quiero salir en la portada del Time Magazine y claro que quiero también el Emmy, pero lo que no me gusta es que me metan en chismorreos.

Háblanos de tus colegas femeninas, ¿cómo son y cómo trabajan?

A la mayoría les gusta mucho el maquillaje y hablar de cosas bonitas…

¿Sabes cual es tu público?

Si, claro que lo sé, a mi público le gusta es que le des muy rápidamente la información, de forma que averigüe inmediatamente lo que le estás explicando y lo que está pasando, es así, nunca me paré en saber edades ni segmentos, pero sé lo que quieren.

Con este cambio laboral, ¿qué es lo que deseas conseguir?

A lo mejor pensáis que estoy loco pero quiero conquistar el mundo latino para España.

Suponemos que sabrás que hay una ley del menor y qué según qué temas tienen un horario restringido para darlo tanto en directo como en diferido.

Si, lo sé, en América también un día a las cuatro de la tarde un tío se voló la cabeza y estaban dándolo en directo las televisiones, a partir de ese momento cambiaron las leyes y también hay un horario infantil

Podríamos decir que América Latina pierde un reportero para ganarlo España

Si hacéis esta pregunta a mi mamá dirá que sí, también mi ex jefa y quizá algunos de mis colegas piensen lo mismo aunque se lo deberíais preguntar expresamente a ellos.

* * *

Es un hombre inquieto que comienza una nueva etapa como profesional, si como dice en nuestra conversación todo está escrito quizá esté escrito que los países latinos tengan de su mano mayor relevancia a través de sus noticias en España. Estemos atentos a ello, con el tiempo lo vamos a comprobar en directo.

Noticias relacionadas

Conociendo a ... José María Gasalla

"El ser humano no está hecho para estar equivocandose constantemente. "

Rajoy asegura que se responderá “con total firmeza” al desafío independentista

“Nadie va a liquidar la democracia”

«Pretendo que la gente identifique una novela mía por el estilo»

Borja Cabada, ganador X Premio Logroño de Novela Joven 2016

"Sorprende la capacidad de los egipcios para hacer cosas que hoy nos parecen imposibles"

Entrevista a Antonio Cabanas

"Me emociono mucho cuando escribo. Amo lo que hago"

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris