Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
15º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas:   Artículo opinión  

Frikis, la factura

Ángel Ruiz Cediel
Redacción
lunes, 5 de octubre de 2009, 10:10 h (CET)
Tras el más que cantado fiasco de la última aventura del enfermizamente delirante señor Gallardón, nos queda saber ahora cuál es el importe total de sus delirios de grandeza en este inútil intento de hacerse por segunda vez un paseo de palmito por las pasarelas olímpicas. Números y responsabilidades, es lo único que cuenta ahora. Y es más, conocer con público detalle a quiénes se les entregó ese dinero, de qué manera obtuvieron los tales los contratos y licencias, y qué valor real de mercado tiene todo eso. La contabilidad hecha pública, en fin, es lo que es urgente y necesario en este momento.

Parece ser que España propende compulsivamente a los frikis mediáticos, a los que por ridículos que sean quedan así, asá de cara a los medios. Sin embargo, no deja de constatarse continuamente que son estos frikis los que terminarán de llevar a España no a la UCI, sino al cementerio de la quiebra, gracias a su derroche de nuevos ricos, a sus delirantes alucinaciones y a ese vivir por encima de sus posibilidades, acaso creyendo que por haber ganado unas elecciones a gestores o servidores del pueblo, lo que han logrado en realidad ha sido obtener una patente de corso para ser los amos del cortijo. Y no, ni mucho menos. Es la hora de que a este señor, y a todos los que les han apoyado, se les exija que reintegren todo lo que han derrochado, sabiendo como se sabía de antemano que era sencillamente imposible que se celebraran las Olimpiadas 2016 en Europa. Sólo los que han sacado tajada de esto, siquiera sea saliendo en la tele para eventualmente adornarse con laureles —si es que sonaba por milagro la flauta—, son los que han a apoyado a este hombre que no pisa el suelo de la realidad ni cuando camina, además, claro de algún que otro ingenuote manejado por la propaganda de esos mismos medios.

España tiene un mal endémico produciendo este tipo de frikis-criaturas con males de altura, además, claro está de Instituciones y cargos que nadie en su sano juicio sabría decir para qué demonches sirven, pero los cuales comportan un gasto social que es imposible de ser satisfecho sin aportar para su sostenimiento una importante cuota de los Presupuestos Generales del Estado o un porcentaje bien enjundioso de los Impuestos Municipales. Los pobres son pobres porque en cuanto tienen algo de dinero les quema en el bolsillo y enseguida lo derrochan, y justo ésta es la enfermedad que tiene España: con tipos e Instituciones así, siempre seremos pobres, paupérrimos, el último orejón del tarro. Jamás saldremos del subdesarrollo siendo dirigidos por subdesarrollados con delirios de Napoleón, Obama, Alejandro o el 33 de turno.

Esta conducta de nuevos ricos debe terminar ya, y no es mal asunto que se comenzara por Gallardón, se siguiera con los de la cejilla, se continuara con toda esa caterva de obsoletos e inútiles ministerios creados a la medida de algunos otros frikis con poder en el Partido que gobierna y se concluyera con Asesores, Eméritos, Comisiones, Tribunales de amiguetes, Senado y hasta la misma Monarquía fuera puesta en el listado de las cosas absurdamente onerosas a ser extintas. España no da más de sí. Su mal no es la crisis, sino los gestores de la misma, pues que quienes deberían plantear soluciones y ser ejemplo de austeridad son los que crean los problemas con sus delirios y sus derroches a manos llenas.

Es la hora de pagar las facturas, no de los dineros que se han dilapidado para mayor gloria de algunos egos particulares, sino las que reintegren todo lo que se les fió para que lo gestionaran y lo han derrochado en locuras que podrían haberles facultado para pasar a la Historia, por más que no lo hayan hecho sino a las historietas del ridículo más espantoso. Que devuelva el dinero Gallardón, y los de la de la cejilla, y el Rey, y los senadores, y los altos cargos, y Zapatero por sus planes fracasados, y todos los corruptos del poder el dinero que se han apropiado truculentamente. La factura, que abonen la factura. Todo lo demás, es demagogia: injusta y pérfida demagogia. Es la hora de decir: señor friki, la factura.

Noticias relacionadas

La Gloria de Nanawa, ochenta y seis años después

Hace ochenta y seis años, un soldado de nombre e historia prohibida cambió el curso de la última guerra sudamericana

¿Qué nos habrá ocultado Sánchez de sus pactos secretos?

Desde Bélgica creen que podrán tumbar al Estado español manejando a sus peones de la Generalitat catalán

El mundo feliz

El libro de Luisgé Martín plantea en sus páginas un enfoque virtual de la realidad humana

La gran tarea

La Junta de Andalucía va a ser gobernada por el pacto que ha llevado a cabo el PP con Ciudadanos y con Vox

Navidad antigua

La Navidad actual no tiene nada que ver con la original
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris