Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

El momento de la verdad con la Sanidad

David S. Broder
David S. Broder
domingo, 4 de octubre de 2009, 08:45 h (CET)
WASHINGTON - Barack Obama ha llegado al momento de la verdad al tener que responder a la obstinada pregunta acerca de sus creencias fundamentales y prioridades políticas. La inminente votación en Cámara y Senado de su iniciativa insignia de reforma sanitaria nos dirá más del presidente que nada de lo que hayamos visto hasta la fecha en su mandato al frente de la Casa Blanca.

El reto no es plato de su gusto. A lo largo de toda la campaña durante el año pasado, Obama esquivó hábilmente la cuestión de si era un pragmático moderado que se decanta por el consenso, como sugerían sus palabras, o un fiel incondicional de la agenda progresista, como manifestaba su historial de votación como legislador.

En términos estilísticos, cultivó la imagen de pragmático. Respecto a cuestiones concretas, fue una cosa u otra alternativamente -- alineándose con los progresistas en Irak y las libertades civiles, por ejemplo, pero uniéndose a los izquierdistas en Afganistán y los presupuestos.

Durante la campaña, adoptó la postura moderada en el debate de la sanidad -- discrepando con Hillary Clinton en la necesidad de un mandato individual para contratar un seguro médico y sugiriendo que se daría por satisfecho con un progreso gradual hacia la cobertura de todos los que no tienen seguro.

Pero ahora se han conjurado un buen número de factores para privarle del disfraz del que disfrutaba en tiempos en lo que respecta a política sanitaria.

Su esfuerzo por redactar un paquete bipartidista con apoyo Republicano significativo ha fracasado, mientras los líderes del Partido Republicano en el Congreso se han decantado por aprovechar sus cartas para asestarle una cara derrota en lugar de optar por reclamar una parte de los méritos del éxito. Siendo la Senadora de Maine Olympia Snowe, al parecer, el único legislador Republicano que podría votar a favor de la cambiante legislación, Obama tendrá que buscar virtualmente la totalidad de los votos que necesita entre sus correligionarios Demócratas.

Además, los debates dentro de los cinco comités de la Cámara y el Senado que han participado en la redacción de los proyectos de ley han dramatizado las profundas divisiones ideológicas que existen en la bancada Demócrata del hemiciclo. La cuestión simbólica ha sido la opción pública - la propuesta de un plan de cobertura de corte Medicare que competiría con los ofrecidos por las aseguradoras privadas.

Cuatro de los cinco comités han incluido esta propuesta; el quinto, el Comité de Economía del Senado, la ha rechazado de manera explícita.

Más allá de la tan aireada disputa hay múltiples discrepancias en la factura y la financiación de la reforma en general, sin consenso entre los Demócratas de derechas más conservadores y los izquierdistas más numerosos, especialmente en la Cámara.

El primer imperativo para la presidenta de la Cámara Nancy Pelosi y el secretario de la mayoría en el Senado Harry Reid es encontrar la fórmula que reúna los 218 votos Demócratas en la Cámara y los 59 de los 60 necesarios en el Senado.

Obama tendrá que ser parte activa de ese proceso. Pero además, tendrá que negociar algo que sea viable en el mundo real. Al contemplar una carrera por la reelección en el año 2012, necesita tres años por lo menos en los que su iniciativa nacional más importante no le explote en la cara.

¿Cuáles son sus probabilidades de lograr la hazaña? No será fácil. En la Cámara, Pelosi y una clara mayoría de los miembros del Comité Demócrata quieren un proyecto de ley de corte izquierdista, que incluya una opción pública. Podrían tener que hacer algunas concesiones cosméticas a los Demócratas conservadores, pero es improbable que vayan a ceder en los puntos centrales.

En el Senado, por otra parte, mientras que los izquierdistas pueden imponer su voluntad en las enmiendas a votación para instaurar la opción pública, no pueden reunir por sí solos los 60 votos necesarios para la aprobación. En este punto, la tendencia se decanta por los escasos senadores Demócratas más conservadores procedentes de estados pequeños, que junto a los Republicanos podrían ser capaces de obligar a realizar cambios profundos.

Según se desarrolla la historia -- finalmente, en una conferencia Cámara-Senado -- el coste político de la decisión Republicana de optar simplemente por ser una fuerza de obstaculización quedará claro. Si el Partido Republicano hubiera aportado unos pocos votos a cambio de ver incluidas sus inquietudes, lo más probable es que Obama y los líderes Demócratas del Congreso no hubieran sentido el peso de tener que conservar a bordo a todos los izquierdistas. Esto habría dado al presidente más espacio para maniobrar.

Tal como están las cosas, su principal punto fuerte es la consciencia entre casi todos los Demócratas de que nada les saldrá tan caro, en sus carreras individuales en las elecciones del 2010, como el fracaso de este Congreso, con sus mayorías Demócratas claras, a la hora de aprobar un proyecto de reforma sanitaria sustancial.

Eso puede bastar para que Obama termine por tener éxito. Pero la tarea de lograrlo le va a poner a prueba -- y pondrá en evidencia sus valores fundamentales.

Noticias relacionadas

Interior del Ministro de Interior

​Desayuno de Europa Press con el ministro de Interior Grande-Marlaska en el hotel Hesperia de Madrid. Llegué con adelanto y atendí el WhatsApp: “¡Vaya espectáculo!.

El acto del reconocimiento de gobiernos

Las principales doctrinas sobre reconocimiento de gobiernos

Alcoa y el abandono de Asturias

El presente y el futuro industrial y económico de Asturias están en el aire

Hacia la caverna

El oscurantismo sigue siendo demasiado moderno

Equidistancia

Entender la vida como una confrontación permanente es algo terrible. Supone enfrentarse a cada una de las facetas de la realidad con un pensamiento dicotómico
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris