Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Web 1.0 cortesana vs Web 2.0 trovadora

Mikel Agirregabiria
Redacción
viernes, 2 de octubre de 2009, 01:05 h (CET)
Se han escrito miles de artículos sobre las diferencias entre la Web 1.0 y la web 2.0. Ahora mismo Google ofrece 107 millones de posts que hablan en español de este tema. Poco se puede añadir al respecto. Quizá sólo recrear una parábola que sintetice tantos matices diferenciales con un simple traslado al medievo, cuando el poder se concentró en la Corte y el pueblo llano quedó apartado en las afueras de la ciudadela.

La estructura de la política actual, a pesar del avance de la democracia, mantiene rasgos de semejanza en el ascenso social. La rotación en el poder propia de la partitocracia transfigura a sus dirigentes. Quienes abogaban por abrir las puertas del paraíso cuando estaban fuera,... las cierran al llegar adentro. En el poder, o en la oposición, se igualan los partidos: Todos son herméticos cuando gobiernan y piden apertura desde el exterior. La historia de la humanidad ha visto cómo el revolucionario Jesucristo se convierte en el Santo Oficio que condena a Galileo.
La web 1.0 es cortesana, institucional, gubernamental, está formada por juglares que loan los éxitos del poder y rinden pleitesía a los "reyes" de turno,... La web 2.0, si es genuina, es como los trovadores que actúan como cantautores, que son creadores de la letra y la "música" de sus obras, sólo que en lugar de canciones son posts. Los trovadores eran los "compositores", mientras que los juglares eran meros "intérpretes" que repetían textos adaptados para ensalzar a sus protectores. La creación, sea artística o intelectual, permite el progreso personal y el avance colectivo, antes y ahora.

Hoy día, en la web 2.0 surgen numerosos bloggers. Recogen sensaciones populares, cuchicheo social, murmullos del pueblo, del bazar,... Algunos sólo aspiran a convertirse en ciberjuglares del poder; muy pocos lo consiguen, otros se quedan en ciberbufones de la Corte. Pero siempre restan suficientes cibertrovadores, que como sus predecesores son escritores (po)líricos, que no necesitaban vivir de su arte, que mantienen su independencia, con la única lealtad de recoger la queja popular frente a los voceros del reino. Todo blogger, antes o después, debe optar por ser un simple adorador cortesano o... un condenado trovador.

Noticias relacionadas

El día de…

Nos faltan días en el año para dedicarlos a las distintas conmemoraciones y recordatorios

Como hamsters en jaula

​Hermanos: estaréis de acuerdo conmigo de que los acontecimientos políticos están pasando a una velocidad de vértigo

La revolución del afecto como primer efecto conciliador

Nuestro agobiante desconsuelo sólo se cura con un infinito consuelo, el del amor de amar amor correspondido, pues siempre es preferible quererse que ahorcarse

¿Qué se trae P. Sánchez con Cataluña?

Se dice que hay ocasiones en la que los árboles no nos dejan ver el bosque

¿Nuestros gobernantes nos sirven o les servimos?

Buscar la justicia, la paz y la concordia no estoy seguro de que sea al principal objetivo de los gobernantes
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris