Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Carta a Carmen del Amo y José Ortega

Jorge Carlos Vázquez
Redacción
miércoles, 23 de septiembre de 2009, 10:47 h (CET)
Mi familia y yo somos afectados por la Ley de Costas y llevamos muchos años peleando y gastando dinero para defender unos derechos que nos son usurpados por esta pandilla de “chorizos” con los que ustedes tratan de negociar lo innegociable. Los políticos españoles únicamente miran sus intereses y para ello utilizan todos sus recursos, que no son pocos.

Cuando conocí su plataforma hace más de un año, ví algo de luz en esa senda que conduce irremediablemente al derribo de mi negocio, construído en 1935, en una playa en la que apenas había edificaciones. Todo lo que hay detrás de la playa es terreno ganado al mar, y en ese terreno y también a la altura de mi negocio existen hoy en día casas y chalets que de un modo que no entiendo, son a día de hoy legales mientras somos unos pocos los que nos hemos de ir para justificar el saqueo que se está efectuando en este país. Esta es la tónica general en España.

Desde ese momento en el que nos asociamos a no sé cual plataforma, pues hemos pagado y no sabemos a cual pertenecemos a día de hoy, he ido comprendiendo cada vez más cosas, y cuanto más voy comprendiendo, más me asquean ciertos aspectos de la sociedad en la que vivo.

Han tenido y tienen ustedes en la mano la llave para dar un vuelco a la situación en que vivimos muchos miles de españoles, pero no se por qué, o no lo quiero decir, todo va por el camino idóneo para los políticos y sus intenciones. Sí, han hecho muchas cosas, demasiadas para los logros conseguidos hasta ahora.

Como muchos afectados, hemos puesto dinero en manos de abogados, costas y asociaciones sin resultado alguno, y ya van más de 12 años y el resultado es siempre el mismo: la incertidumbre de si se nos está tomando el pelo. Tanta burocracia apesta, y ustedes parecen encajar perfectamente en esa maquinaria de la partitocracia en donde cada solución parece interminable únicamente si los derechos que se pierden es la de los más desfavorecidos, hasta que llega el fatal momento.

Sus discusiones internas son aburridas, sus soluciones también. Parece como si la intención sea que duren eternamente. Pasan más tiempo hablando mal el uno del otro que buscando el debate público que obligue a este gobierno a tomarnos en serio. Tras hablar con algunos afectados, he llegado a la conclusión de que se está perdiendo la fe en ustedes, y eso sucede porque sus actos no son responsables con las necesidades de los afectados.

Hablan de arbitrariedades, pero muy pocas veces denuncian hechos graves. Ya se parecen a los sindicatos, cada vez más divididos y callados, pero iguales a la hora de no aportar nada. Viajes, juícios, reuniones, asambleas, negociaciones, idas y venidas a muchos lugares y a ninguna parte.

Tienen la oportunidad de movilizar a la gente, de dar un giro a esta situación de una vez por todas, de conseguir un debate público, de conseguir la atención de la gente con un mensaje claro, de hecho, han hecho muchos avances en ese sentido, pero no lo han hecho ustedes solos no. Los afectados, no sus afectados, se han quejado a lo largo de la geografía española durante meses consiguiendo variar la opinión pública de algo que es, a todas luces, una expoliación. Y lo han hecho sin estar conectados. Ustedes tienen su mérito, pero únicamente en la parte que les corresponde.

Manejan listas de afectados a su antojo y conveniencia, y las han hecho de su propiedad, sin permitir una buena comunicación entre perjudicados que facilitaría una reunión nacional en la que hacer fuerza ante tanta injusticia.

Dejen ya de ser los protagonistas, por favor, o séanlo de un modo coherente. Sus diferencias no benefician a nadie y parece increíble que personas de su calado se hallan ensimismado de tal modo. Me atreveré a decir que parece incluso sospechoso.

Por favor, despierten. Y despierten a esas personas que tanto les necesitamos y que nos hemos cansado de estar tanto tiempo a la espectativa viendo como se vulneran constantemente nuestros derechos a costa de una ley, que desde su aprobación se ha favorecido más que nunca la destrucción del litoral y del medio ambiente en manos de la industria del cemento y de la especulación. No dejen que los inocentes paguemos los platos rotos.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris