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Etiquetas:   Cine   -   Sección:  

'El polaquito', de Juan Carlos Desanzo

Tania Serrulla
Redacción
lunes, 27 de diciembre de 2004, 06:47 h (CET)
Una historia enternecedora quiz en exceso. Un joven ambicioso cuya pobre vida de clase baja en los bajos fondos de la sociedad argentina, ve c mo su vida se convierte en un infierno por conseguir un sueo. Todo empieza cuando conoce a una joven y dulce prostituta que le miente acerca de su vida para creerse a s misma que conseguir salir de ese atolladero de sexo, drogas, dinero y estafas a costa de un precio infrahumano. Entonces se forma un c rculo vicioso formado por el chico, la prostituta y un tercer amigo, que movidos por los hilos del chulo del barrio, actan como marionetas a su beneficio a costa de empobrecer y destrozar a n ms sus vidas.

Un melodrama con toques agridulces de humor negro que enreda una trama de elementos ambiguos e intempestivos cuya salida est en la cancin que da t tulo a la pelcula. La cara risue a del protagonista, que pese a todo, tiene la conciencia tranquila y la certeza de que su vida dar un giro de 300 grados muy pronto demasiadoíŸí¶– son el recurso perfecto para una pelcula que recurre a la argentina m s destruida por el maltrato a la vida y a la sociedad. Una denuncia social sobre el pas y los sue os rotos de los jvenes aventureros que se las ven y se las sufren para no morir en el intento.

La pel cula tiene ritmo, musicalidad escnica y un argumento que atrapa, pero es dura y demasiado representativa. No debemos olvidar que el cine es so ar y esta pelcula no hace so ar, sino sufrir en el sentido de la historia y los personajes atrapados en un agujero negro dominado por un demonio inhspito. Las interpretaciones no son gran cosa pero se salvan teniendo en cuenta que no son actores profesionales. Le dan la dureza y el dramatismo suficiente para ser cre ble. La construccin y las correspondientes pausas de los di logos colaboran en este aspecto. El guin se puede mejorar en lo que se refiere a la denuncia social camuflada en la met fora. La fotografa y la puesta en escena reflejan esa cotidianidad que busca el director.

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