Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Qué más precisa, el TC, para rechazar el Estatut catalán?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 15 de septiembre de 2009, 02:27 h (CET)
Yo no sé si ustedes van a estar de acuerdo conmigo, es posible que vea las cosas desde una óptica más pesimista que el resto de mis conciudadanos, pero, si necesitáramos una confirmación más palpable e ilustrativa de cual es el clima que se respira en Catalunya, en la actualidad, lo ocurrido en la localidad de Arenys de Munt bastaría, por sí solo, para que pudiéramos hacer un juicio global de todo lo que atañe a esta comunidad y, de paso, valorar, en sus justos términos, los objetivos que se encierran en el tan cacareado Estatut catalán; una especie de arcano de intenciones ocultas, de trampas retorcidas y de ambiciones separatistas, unidas a cada uno de los artículos de esta Ley Orgánica que, con tanta alegría y falta de visión política, aprobaron en el Parlamento, los representantes del pueblo español. No me cabe la menor duda de que, la noticia de este seudo referendo, aparentemente inofensivo y desarrollado –como remarca el rotativo catalán, La Vanguardia, en un clima civilizado (qué pena que un periódico serio no tenga algo mejor que decir de este atentado contra la Constitución que “El civismo gana en Arenys”) ¡Bravo por los Godó! ¡Siempre a la que salta y sin comprometerse con nadie, para poder arrimarse al árbol que mejor les convenga! – ha llenado de estupor a los magistrados del Tribunal Constitucional y, no me extrañaría nada que, a la “molestia” que les causaron las declaraciones del señor Montilla, ahora puedan añadir la forma en la que públicamente, el señor Jordi Pujol, el señor Maragall y, como no podía ser de otro modo, el eufórico, sobrado y triunfante señor Puigcercós; han apoyado, sin reservas y públicamente, esta muestra del más absoluto desprecio por España, por su Constitución y por el resto de autonomías; quizá convencidos de que, los encargados de que se cumplan las leyes dentro del Estado español, parece que han entrado en unas vacaciones perennes, desentendiéndose de todo aquello que pudiera poner en apuros a determinados políticos.

No sé que más les hará falta a los señores del TC para enterarse, de una vez – después de tres años de “deliberaciones”, acompañados de tres años de fintas políticas; de mostrar su falta de competencia para ocuparse del tema, al estar más pendientes de sus tendencias políticas que de la labor de estudiar si, el mamotreto enviado por los catalanes, era o no constitucional – del verdadero sentido y de la instrumentalización que los catalanistas separatistas están haciendo de su Estatut a fin de orquestar una verdadera representación de cara a España y al propio TC, con la intención de demostrar su poderío, su fuerza de agarre entre la ciudadanía catalana y los inconvenientes que le traería al Estado español una sentencia desfavorable al Estatut que ellos, como han manifestado por activa y por pasiva, no están dispuestos a aceptar. Y aquí viene cuando yo le preguntaría a la señora De la Vega, esta vicepresidenta que tanto habla del “respeto a la actividad de los jueces” y del “rigor exquisito” con el que el PSOE y el Gobierno cumplen con las leyes y las hacen cumplir; ¿entra dentro de ese rigor y respeto por la normativa patria el que, el Estado de Derecho, se vaya a hacer gárgaras por culpa de unos pocos locos que se atribuyen la representación de toda Catalunya? Claro que ahora, tarde y a destiempo, se empiezan a dar cuenta de que aquellas cesiones que se hicieron cuando asumieron el poder, para conseguir el apoyo catalán “en aras de la gobernabilidad del país” y aquellas manifestaciones imprudentes del señor Rodríguez Zapatero cuando dijo que “aceptaría el Estatut que los catalanes decidieran”. Ha pasado el tiempo y el Gobierno parece no haberse dado cuenta o, todavía peor, sí se da cuenta, pero se siente atrapado en el cepo de los catalanes, que le amenazan con retirarle su apoyo en el Parlamento si se opone a sus pretensiones separatistas.

Pero pronto no podrán hacerse más los desentendidos, porque el señor Puigcercós y sus satélites han descubierto la debilidad del gobierno y, en vista de ello, se han decidido a jugar sus cartas, a volver a los tiempos de Masiá y Companys, reverdeciendo aquellas etapas históricas de la declaración del “Estat lliure catalá”. Lo malo es que la Historia, a la que se la califica como “magistra vitae”, no encuentra en estos separatistas alumnos aventajados que sean capaces de aprender de sus propias equivocaciones, e insisten en buscarse problemas. También era un gobierno socialista quien tuvo que reprimir las aspiraciones del señor Companys y, fue un gobierno socialista quien, en gran parte por la falta de apoyo de Catalunya y por su negativa a enviar tropas a determinados frentes de batalla; perdió la Guerra Civil, cuando tenía todas las cartas a su favor.

El espectáculo descorazonador que se les ha dado a los ciudadanos que han tenido que presenciar las batallas internas de los magistrado del TC, ver como unos y otros se enzarzaban en descalificaciones y reprobaciones; sentir bochorno al observar el cambalacheo de los partidos para influir en los miembros de tan alto tribunal, encabezados por la bronca que, la vicepresidenta De la Vega le dio, en pleno desfile militar y a la vista del público, a la presidenta del TC, señora Mª Emilia Casas; no nos augura nada bueno de esta sentencia tan determinante para lo que será el futuro de España como nación. Ya, en Catalunya, se ha anunciado que,por lo menos unos 60 municipios, a la vista del éxito de la consulta de Arenys de Munt, están empezando a plantearse seguir su ejemplo, con lo cual es evidente que se quiere practicar una táctica de sumar plebiscitos para así dar la sensación de que Catalunya entera está dispuesta a ser independiente. Y ante este despliegue ¿qué es lo que ha hecho el Gobierno?, ¿qué han hecho las autoridades catalanas para impedir esta infracción del orden constitucional y este ardid para puentear las leyes del Estado? Nada y, todavía peor, las autoridades del Gobern se han dividido entre las que han aplaudido la iniciativa y las que han mirado hacia otro lado, pero ninguna ha impedido que se celebrara la consulta que, por cierto, ha carecido de todo control porque, han sido los convocantes los que, sin vigilancia alguna de interventores nombrados por otros partidos, ni de las autoridades encargadas de velar por la pureza de las elecciones, se han cocido el guiso; siendo ellos los que han dado cifras de participación ( ¿cómo han controlado el censo si el Ayuntamiento no podía entregárselo?)y de los votos favorables que han cifrado en un, más que sospechoso, 96% de los electores.

El Estado tiene mecanismos para controlar a las Comunidades autónomas ( entre otros por simple aplicación de los artículos: 92, 138, 145, 149 y 155 de la Carta Magna) e impedir que se desmanden y se excedan en sus competencias, como es el caso que nos ocupa. Y si queremos hablar de referéndum se me ocurre que, ya que estamos en harina, sería muy conveniente que el Rey autorizase que se celebrar uno para sopesar lo que piensan los españoles, el cuerpo electoral de todo el país, no el de una sola comunidad, sobre el hecho de que Cataluña quiera independizarse y sobre la circunstancia de que, en dicha comunidad, se haya desterrado el castellano y tengan privilegios distintos al resto de españoles. ¿Por qué no? Al fin y al cabo la cuestión merece que los españoles, todos, nos pudiéramos pronunciar sobre las pretensiones de separase de España de una comunidad. Otra cosa sería que, todos los que no estén a gusto en España, tengan derecho a buscarse la vida en otro país, por ejemplo, Ruanda.

Noticias relacionadas

El huracán Florence expone la dura realidad de la desigualdad en Estados Unidos

El huracán de categoría 4 avanzó a una velocidad de varios kilómetros por hora inundando las Carolinas estadounidenses

La Cataluña imaginaria y autosuficiente de los separatistas catalanes

“La autosuficiencia es incompatible con el diálogo. Los hombres que carecen de humildad o aquellos que la pierden, no pueden aproximarse al pueblo” Paulo Freire

Dos debates, dos Españas

La crispación general y el estilo bronco, zafio y chulesco del diputado Rufián representaba el nivel de descrédito que ha alcanzado el debate parlamentario

La distopía del Máster Casado

Sánchez en situación apurada

Casado exculpado por el fiscal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris