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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   Obama  

Que les diría, si fuera Obama, a los tres defensores del “cambio”

“Ciertamente, todo el tiempo que andamos dando vuelvas de un lado para otro, no tras de un guía sino tras del griterío y del clamor disonante de quienes nos llaman en direcciones opuestas, la vida se desgasta entre divagaciones, breve aunque nos esforcemos en mejorar día y noche.” L.A.Séneca.
Miguel Massanet
lunes, 11 de julio de 2016, 00:50 h (CET)
Ciertamente que la noticia del día es el anunciado viaje a España del presidente de los EE.UU de América, señor Barak Obama. Un viaje que, forzosamente, ha debido ser de corta duración debido a los luctuosos acontecimientos de Dallas (Texas), una ciudad que parece tener la maldición de los crímenes sonados. Un viaje, por otra parte, que es de agradecer porque, el señor Obama, hubiera podido cancelarlo con facilidad argumentando la urgente necesidad de regresar a los EE.UU, para hacerse cargo de la situación. No ha sido así y ello ha demostrado el extraordinario interés del presidente americano, ya en las postrimerías de su mandato, de venir a visitar este país convertido, en virtud de su posición goeopolítica y como consecuencia del brexit ingles, en uno de sus más importantes aliados estratégicos en Europa, a medio camino entre Rusia y los problemas suscitados en Oriente próximo por los terroristas de DAESCH. La base de Rota, uno de los puntos de su viaje, se ha convertido en una parte fundamental del escudo europeo contra misiles y, a la vez, una base estratégica en la que puedan recalar sus aviones en el caso del recrudecimiento del conflicto sirio e irakí.

Hemos sabido, por sus propias declaraciones, a grandes rasgos, lo que nuestro presidente, Mariano Rajoy, le ha expuesto a su colega americano y también, lo que el presidente Obama le ha contestado a Rajoy, aparte de las consabidas frases de agradecimiento por la buena acogida recibida en España. Es evidente que Obama desea que España sea un país de confianza, que se siga desarrollando como lo viene haciendo y que siga siendo una cabeza de puente en el sur de Europa que pudiera servir de dique de contención ante los posibles ataques, a los que se ha referido explícitamente, que pudieran llegar del norte de África por parte de los esbirros del EI. Lo que, en modo alguno, desean en los EE.UU, y menos en la CE, es que España pudiera convertirse en una segunda Grecia o, todavía peor, que un gobierno asambleario comunista bolivariano pudiera influir, en alguna manera, en un futuro gobierno multipartito integrado por los partidos de tendencias izquierdistas, que pudiera entenderse como una franquicia del gobierno dictatorial de Maduro en Venezuela. Es obvio que Europa, después del brexit del RU no puede permitirse más fracasos que pudieran llegar a afectar gravemente a su moneda el euro y a su estabilidad política y económica. Una España con un gobierno partidario de salir de la UE o decidido a enfrentarse con Bruselas, como hizo en su día Grecia, para pedir retrasar el pago de su deuda o pretender poner condiciones, poco o nada tendría que conseguir de nuestros vecinos, sino el que se enfadaran y acabaran expulsándonos de las instituciones de la CE.

Sabemos que, esta tarde, antes de emprender el vuelo de regreso hacia los EE.UU, el señor Obama va a tener unos encuentros, breves por supuesto, con los principales partidos de la oposición. Los señores Sánchez, Rivera e Iglesias, en nombre de sus respectivas formaciones, van a tener ocasión de cambiar opiniones con el mandatario estadounidense que, con toda seguridad, les va a aconsejar algo. ¿Qué les va a decir? Pues, señores si lo supiese tendría en mis manos el mejor artículo de la jornada. Pero sí sé lo que, en el puesto de Obama, me gustaría que les dijese, desde su punto de vista de un demócrata y conocedor de lo que se maneja en la alta política, como es el líder americano; no del de unos simples aspirantes a conseguir el poder, con escasos méritos personales para ejercerlo, y sin la menor experiencia de gobierno de un país, explotadores de doctrinas centenarias, desacreditadas y evidentemente trasnochadas y obsoletas que, en 1985, empezaron a derrumbarse con la Perestroica de Gorbachov, la Glasnost y las buenas relaciones entre Reagan y Gorbachov, rubricadas por la aparatosa caída del Muro de Berlin; unida a las revoluciones “pacíficas” de Polonia, Hungría, Checoslovaquia y Bulgaria. El comunismo europeo desapareció, dando paso a la llegada de la democracia y de la recuperación económica de todas aquellas naciones que habían estado sujetas al yugo soviético.

En el caso de Pedro Sánchez, el obstinado, irreductible y gran culpable del retraso que se ha producido en España en la formación de un gobierno estable, pienso que el señor Obama le pediría que se olvidase de rencores personales, de intentar culpar a Rajoy de todo lo malo que ha ocurrido en España, que atendiese a las voces sensatas de algunos miembros de su partido y que no olvidase que, cualquiera que sea el gobierno que salga de los acuerdos o de unas nuevas elecciones, va a tener que relacionarse con los EE.UU y con la CE, si es que quieren intentar sobrevivir.

Me imagino que al señor A.Rivera, Obama le aconsejaría que contuviese su entusiasmo juvenil, que moderase su lenguaje al referirse al presidente del Gobierno, que tuviese en cuenta que él todavía no ha hecho nada que lo avale como un buen gobernante y que, en todo caso, cada cosa tiene su tiempo y el suyo, las encuestas así lo han decidido, todavía no ha llegado ni llegará si sigue pensando que, desde una minoría como la suya, está en condiciones de imponer sus criterios por sensatos y sociales que sean. Debemos entender que la corrupción se ha destapado, precisamente, durante el mandato del PP que hubiera podido, como han hecho otras formaciones políticas en gobiernos anteriores, evitar que muchas investigaciones llegaran donde han llegado y, no obstante, no lo ha hecho. El que el señor Ribera quiera ahora, cuando todavía no ha ocupado puesto alguno de gobierno y, en consecuencia, ninguno de los suyos haya tenido la ocasión de incurrir en algún delito propio del poder; no tiene más mérito que el de obtener ventaja política. Sin embargo, nadie puede garantizar que, en caso de gobernar, no se produjesen nuevos casos de corrupción, porque este delito es innato y propio de todos aquellos que tienen cargos públicos y, en consecuencia, ocasión de cometer semejante clase de delitos que nunca están al alcance de particulares.

En cuanto al señor Pablo Iglesias, amigo de Maduro, comisionado por el régimen Venezolano, como se descubrió, para intentar implantar un régimen de tipo bolivariano es España para lo cual, los documentos lo atestiguan, recibieron, a través de una fundación vinculada a los líderes de Podemos, nada menos que siete millones de euros para financiar dicha operación. No creemos que, el señor Obama, tenga especiales simpatías hacia estos seguidores de Stalin ni que le gustara, en absoluto, que semejantes sujetos entraran a formar parte, de alguna manera, del nuevo gobierno español. Me imagino a Barack dándole golpecitos en el hombro al líder comunista de Podemos, abrazándole paternalmente, mientras le señalaba una de las impresionantes fragatas de misiles que están fondeadas en Rota: “Mira, hijo, me caes bien, pero lo de la coleta me disgusta, debieras asearte y vestir más de acorde con lo que debe ser un representante del pueblo. El que tengas un título y des clases está bien, pero no gallees de ello, porque los hay a miles como tu, que hacen de camarero, posiblemente porque no han tenido tus padrinos en la Universidad. Te voy a dar un consejo que espero que entiendas. En los EE.UU de América no nos gustaría que nos trajeseis una revolución bolivariana. No es lo mejor para Europa ni para nosotros, así que, jovenzuelo, no te pases, no te hagas el listo y no intentes hacer maquinaciones y maldades porque, en caso contrario, te envío un dron con tu nombre para que te enteres de lo que vale un peine ¿Entendido?Pues anda, sal a tomar el aire”.

Evidentemente que el señor Obama habrá sido menos expeditivo y más diplomático pero, a fin de cuentas, no creemos que, en el fondo, lo que hayan hablado en aquella entrevista individual difiera mucho de lo que nos hemos imaginado. Al menos, créanme, me gustaría que se hubiera parecido mucho al guión que me he inventado. En todo caso, el que se haya entrevistado a última hora y un poco fuera de protocolo con los representantes de la oposición, nos puede indicar que su interés por hablar con ellos, aparte del aspecto protocolario, es perfectamente descriptible. Y es que, ellos no se dan cuenta, pero a nivel internacional estos gallos de pelea que en España levantan tanto barullo, apenas si hay alguien, algún despistado por supuesto, que tenga la más mínima pajolera idea de quienes son y a quien representan.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, hemos visto la deferencia con la que, una personalidad como es el presidente de la gran nación americana, trata con respeto, como a un buen amigo y a un buen gestor, al señor Rajoy, Debieran estos niñatos que se permiten insultarlo, desacreditarlo y denostarlo, tomar ejemplo del señor Obama y hacerse a la idea de que, por mucho de intenten desbarrar, pocas posibilidades tienen de llegar a la altura política, intelectual y universitaria del señor presidente del PP.
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