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Etiquetas:   Buñuelos de viento   -   Sección:   Opinión

Padres, profesores y el defensor del Pueblo

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
viernes, 11 de septiembre de 2009, 05:09 h (CET)
Uno sabe que Enrique Múgica fue un importante personaje del PSOE, sabe que es coherente, inteligente y que vive con los pies en este mundo, quizá por eso forma parte de la pléyade de cerebros que ZapaHuero ha apartado de su lado y de los puestos de decisión gubernamentales. Es el destino que ha acompañado también a otros destacados miembros del clan del nuevo Rey de los Impuestos, pateados hacia arriba con tal de no molestar al prócer de la patria socialista, véase el embajador en el Vaticano o el Presidente del Congreso. Y al que no ha expulsado de su reino celestial laico le ha tendido un puente de plata, como acaba de ocurrir con Jordi Sevilla.

Pues el señor Múgica, que ha tenido numerosos encontronazos con la cúpula socialista, propone recuperar la autoridad de padres y profesores, todo ello a cuenta de los sucesos de Pozuelo. Y para empezar propone que los chavales traten de usted a los profesores. Pozuelo podría llegar a ser la paulina caída del caballo si los deseos de Don Enrique se convirtieran en realidad. Permítanme decirles antes de seguir más adelante que, lamentablemente, son deseos derechosos, medio fachas, clasistas e imperialistas y por lo tanto no van a salir adelante en el país adocenado, mediocre, chabacano, ramplón y prosaico que padecemos. Aquí jugar a “con lo progre que soy yo” nos gusta más que Pamela Anderson a un adolescente salido.

Convencer ahora de que no son medidas franquistas, por mucho que los proponga un militante (en realidad ex militante) del PSOE, es tarea imposible. En la sociedad ha calado eso de que “como todos somos iguales lo normativo debe ser el tuteo” y no hay “tío, páseme el río” que solía decir mi padre. Ponerse en el siglo XXI a explicar que no es verdad que todos seamos iguales, que yo no soy igual que un catedrático de “Psicología cuántica” o que el presidente de mi Comunidad autónoma, que sí tengo los mismos derechos fundamentales, pero no somos iguales en ese sentido cateto en que se suele usar, es tarea abocada al fracaso más sonoro y vergonzante que pueda existir.

Por otra parte, tratar de usted a los profesores (que no a los “profes”) es una consecuencia de otras buenas cosas, viene detrás de la recuperación de esa autoridad de los padres por la que clama el Defensor del Pueblo, viene después de recuperar el respeto a los profesores. Se pude insultar a alguien después de tratarle de usted.

Insisto: es una consecuencia, no es una causa. Viene después de permitir que los mejores ocupen los mejores puestos, los de más responsabilidad quiero decir, y de reconocérselo social y públicamente con el respeto, con la aceptación de su superioridad, con el acatamiento de su autoridad. Y sobre todo y muy especialmente: Viene después de que las peores televisiones de Europa dejen de emitir las ordinarieces, vulgaridades, tosquedades y zafiedades habituales, es decir, viene después de conseguir que los padres puedan educar a sus hijos conforme a los cánones que acabo de nombrar más arriba, justo lo contrario de los modelos que podemos ver (quien los vea) cada noche en una y otras cadenas. Mientras no se reconozca la autoridad educativa de la televisión, permítanme a mí una vulgaridad, vamos de culo.

En un típico movimiento pendular, de los que tantos llevamos en la Historia, los españoles hemos pasado del autoritarismo de la sociedad franquista a una sociedad burdamente igualitaria y carente de respeto a la autoridad y de aceptación moral de la superioridad ajena porque ésos son valores fachas, atrasados y fuera de lugar en una sociedad interclasista, igualitaria y socialista.

La madre que los parió, y vuelvan ustedes a perdonar mi vulgaridad, si son tan amables.

POST DATA: EL Defensor del Pueblo ha hablado también de "mantener la autoridad” e "imponer una disciplina totalmente alejada del autoritarismo". Recordó que cuando él era un niño los padres aceptaban las reprimendas y castigos que los profesores imponían a sus hijos por mal comportamiento, pero ahora, afirmó, "hay muchos padres" para quienes "parece que el profesor es culpable de lo que hace el alumno y, a partir de esa actitud, todo es posible".

Pa mí que es un facha, que milita en la derechona más intratable y no nos han avisado.

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Es un filósofo presocrático que ha especulado acerca del mundo y de la realidad humana
 
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