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Viví lo que sigo viendo
Ángel Sáez
De Candelaria volviendo (Estando en la afortunada —Donde el todo es no hacer nada— Tenerife), odas midiendo, Viví lo que sigo viendo: El autobús se detuvo Y el chofer no se entretuvo; Pidió las llaves del coche Y allí no se hizo de noche; Lo aparcó y la guagua anduvo.
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