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Se busca jeque árabe
Daniel Sanabria
El estreno de la Premier League 2009-2010 confirmó lo que muchos auguraban durante el verano: el Manchester City será candidato al título. Manssur Bin Zayed al Nahyan, propietario del City, es el progenitor de este nuevo proyecto gracias a los 16.500 millones de euros que tiene en la cuenta corriente, lo que le convierte en el hombre más rico del fútbol británico, doblando la fortuna del ruso Roman Abramovich.
Así, de la noche a la manaña, el Manchester City se ha converito en un buque de guerra con todas las garantías para afrontar una Premier League por la que ya suspira. Dicen que el dinero no da la felicidad, pero ayuda a ella en un noventa por ciento largo. Y más en el mundo del fútbol. El caso es que el City ha pasado de ser el perfecto equipo mediocre a un club que promete convertirse en uno de los grandes de Europa en un plazo entre corto y muy corto.
Si el verano pasado daba la sorpresa al fichar a Robinho por 42 millones de euros, este año la apuesta se ha multiplicado con las incorporaciones de Tévez, Adebayor, Bellamy, Kolo Touré, Barry, De Jong o Bridge entre otros. Un equipo confeccionado con fichajes a la carta que sumado a los Wright-Philips, Kompany o Ireland harán las delicias de los aficionados celestes. El sábado pasado no pudo empezar la Premier con mejor debut: 0-2 ante el Blackbourn Rovers, y con Tévez en el banquillo. Sin despeinarse.
Son muchos los aficionados y periodistas que reclaman hombres de la casa para ocupar cargos directivos y técnicos de los clubes, por aquello del sentimiento, como es el caso del Barcelona de Guardiola, Txiki Beguiristain y Luis Enrique, y como lo fue del Madrid de Butragueño, Valdano y Del Bosque. Pero ni siquiera así te asegurás el éxito deportivo. En el fútbol moderno, como en la vida moderna, el éxito está muy ligado al dinero, y más en este mundillo de compra-venta de talento humano.
Sin duda para muchos clubes sería una gran solución ponerse en manos de un jeque con infinitos ceros en la cuenta corriente, sentarse, y disfrutar, evitando agobios para cuadrar el balance presupuestario y los malabares veraniegos para equilibrar un equipo a base de parches, como ocurre en multitud de ocasiones. En España, a equipos como el Valencia o el Betis e incluso el Atlético de Madrid no les vendría nada mal un millonario de estos. Es el camino más rápido y seguro para convertirse en un coloso de Europa en un abrir y cerrar de ojos. Véase Chelsea.
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