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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

Julián Lago y Juan José Folchi

Rafael del Barco Carreras
Redacción
lunes, 17 de agosto de 2009, 08:03 h (CET)
LA TRANSICIÓN EN BARCELONA.

Dos jóvenes ambiciosos en la Barcelona de los finales 70 que se saludarían, además de en los actos políticos y sociales, en los pasillos de EL NOTICIERO UNIVERSAL, práctica sede de la UCD de Adolfo Suárez, con Presidente en Cataluña el abogado del Estado y Consellé de la Generalitat Folchi (acabó pronto y mal en los dos cargos), y en cuyas rotativas se iniciara la impresión de EL PERIÓDICO, ejerciendo de periodista-ejecutivo Lago. UCD, AP (Presidente Eduardo Bueno), PSC, Noticiero, Periódico, políticos y periodistas financiados por el BANCO GARRIGA NOGUÉS DE JAVIER DE LA ROSA, quebrado por más de 100.000 millones de las pesetas de entonces (2.000 millones perdidos en el Noticiero) más avales no contabilizados a los “socialistas de Narcís Serra” impagados en las cajas de ahorro andaluzas. Y con el añadido de LUIS PASCUAL ESTEVILL, ¡letrado del NOTICIERO!, y que singular anécdota, quebrado el diario, se haría con su sede, el edificio de la Calle Lauria. ¡La cueva de Alí Babá! y Folchi de “consiglieri” en impuestos y evasiones de capital del Clan, Mafia, Grupo de Amorales, o como se quiera clasificar.

Personajillos secundarios entonces, pero con cargos de relumbrón. Casi espabilados “hombres de paja”. Lago, directivo en el agresivo GRUPO Z, INTERVIÚ, con férreo dueño el joven ANTONIO ASENSIO, y Folchi, consellé de una GENERALITAT, la de Tarradellas, sin competencias. Un mundo, él de aquellos jóvenes de apenas 30 años, que con afiliación política o sin ella, medrando, soñaban conquistar las rentables estructuras franquistas.

Con sus éxitos o fracasos, Lago se catapulta a la fama, y Folchi en la cúspide de la época del PELOTAZO en Barcelona (con inmensas mordidas a los kuwaitíes, a la banca y caixas, al Estado y muchos otros), pero los dos parece que se arrepienten, pretendiendo salir de la porquería donde flotan.

Paraguay significa para LAGO, a sus sesenta años, la huída con su joven amor, no sin antes catalogar en sus memorias a los medios donde alcanzó los sueños de juventud de “FACTORÍA DE MENTIRAS PREFABRICADAS EN DESPACHOS”. Y Folchi, en su especial huida, o intentando librarse, aportó en LONDRES la mayoría de las pruebas (cuentas por Suiza y el ancho mundo) que condenaron a Javier de la Rosa, a él mismo, y otros. Pero almacena mucho silencio. Aconsejó y ¡aconseja! a tantos en el noble arte de evadir capitales e impuestos, que QUINCE AÑOS DESPUÉS de iniciados los SUMARIOS, cuando no pudo eludir la prisión, pactó un TERCER GRADO. Con un mes de cárcel cumpliría dos condenas, y añadiría la posible pendiente, caso Delegación de Hacienda de Barcelona. ¿Pactando, chantajeando o pagando? Quizá un cóctel de todo, porque ese tercer grado es imposible cumpliendo el Reglamento Penitenciario. Ése, y los de Juan Piqué Pidal y Javier de la Rosa. ¡Y ni mucho menos son los únicos casos!

Si en Barcelona al igual que en Marbella o Madrid, caso Gürtel (una niñería comparado con los millones barceloneses), se hubiera implicado y acusado a varios cientos, la HISTORIA, con mayúsculas, se mostraría al completo… pero aquí solo se puede especular intentando montar un puzzle que sin duda alcanza a TODOS, por activa o pasiva, quienes detectaron ¡y detectan! PODER.

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