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Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

A veces el terreno es verdaderamente resbaladizo

Kathleen Parker
Kathleen Parker
jueves, 13 de agosto de 2009, 01:38 h (CET)
Sarah Palin acertó, a la segunda. Sí necesitamos rebajar la agitación retórica si no queremos pasar por alto matices importantes del proyecto de ley sanitaria de la Cámara.

Desafortunadamente, los comentarios más comedidos de Palin acompañaban a otros realizados en Facebook listos para su consumo en prensa sugiriendo que bajo la reforma sanitaria del Presidente Obama, una "comisión de la muerte" mataría a sus ancianos padres y a su hijo con síndrome de Down.

En tiempos, los reformistas radicales sólo podían soñar con tener enemigos así de colaboradores. Ahora que el mundo persigue la exageración, nos arriesgamos de verdad a pasar por alto la problemática formulación de la sección del proyecto de ley ante la Cámara referida a la atención en el último periodo de vida, alias Sección 1233, HR 3200.

A efectos del discurso civil, asumamos que nadie quiere desconectar a los ancianos. Igual que los pilotos de las aerolíneas tienen un interés tácito en llevar a tierra sin problemas sus aparatos, hasta Nancy Pelosi, Harry Reid o Barack Obama serán ancianos algún día.

Mientras tanto, todos sabemos que el sistema médico de América necesita reparaciones desesperadamente. Todos sabemos también, aunque nos repugna admitirlo, que no podemos dejar totalmente satisfecho a todo el mundo. La tecnología que nos permite prolongar la esperanza de vida más allá de lo que es natural o deseable también amenaza con arruinarnos. ¿Cómo equilibramos los simples mortales los inmensos poderes del "se puede" contra el escabroso terreno moral del "se debe”? Esto es en parte lo que pretende abordar la sección de la propuesta referida a los cuidados paliativos.

Teóricamente, la gente racional es capaz de meditar tranquilamente el mismo asunto. ¿No preferiríamos todos tomar las decisiones referidas a los últimos momentos de nuestra vida de manera voluntaria mientras estamos sanos en lugar de cargar a los familiares el muerto, que serán reticentes (es de esperar) a desenchufar lo que quede de nosotros del respirador?

Por supuesto. En la práctica, el debate gira en torno a si estas decisiones son tomadas de manera voluntaria únicamente por el interesado -- y la propuesta de ley, en la medida en que nos engloba a todos, es lo bastante vaga para ser motivo de preocupación. Por ejemplo, la legislación compensa los gastos en medicina paliativa dentro de Medicare en periodos de cinco años, pero permite reembolsos más frecuentes si el diagnóstico de una persona empeora. Estas decisiones están incluidas en la formulación de "un orden con respecto al tratamiento vital."

Todos podemos imaginar una situación en la que no queremos que se nos mantenga con vida -- cuando la muerte es inminente, por ejemplo. Pero también podemos imaginar un escenario en el que, débiles y enfermos, deseamos ser sutilmente animados a no pensar en más tratamientos por consideración a los demás. Teniendo en cuenta que "las decisiones médicas con impacto directo sobre la situación del paciente" se pueden formular con antelación a la consulta, el riesgo es que la atención paliativa se acabe basando en una elección de un formulario que usted firmó cinco años antes.

Sería agradable pensar que todo sale según lo planeado por los pacientes, pero podemos asumir con seguridad que cuando el error humano se mezcla con la eficacia burocrática, los escenarios de pesadilla están garantizados. Las probabilidades se convierten en certidumbres cuando, tal como propone la ley, los médicos especializados no están necesariamente implicados en las consultas. Según se propone, un amplio abanico de profesionales de la medicina sirve.

No menos importante es que la propuesta es un documento de justificación que concede amplio margen de decisión al secretario de salud y servicios sociales a la hora de desarrollar las directrices que en última instancia pueden alterar el carácter de lo que parece que se nos ofrece. En apenas una docena de ejemplos, la propuesta delega en el secretario el desarrollo de "medidas de calidad" en los cuidados paliativos y la atención médica avanzada. ¿Qué aspecto van a tener tales medidas de calidad? ¿Quién lo sabe? Pero están aflorando otros documentos que sirven de pista de lo que podría considerar el secretario.

Uno de ellos es un informe de 2008 realizado por la Corporación Rand, "Directivas Avanzadas y Planificación de los Cuidados Intensivos: Informe para el Congreso," que sugiere mecanismos en virtud de los cuales la "planificación avanzada" pobre se puede interpretar como "error médico," conocido por lo demás como negligencia. Mientras que no está clara la dirección que podrían seguir tales "medidas de calidad," la ley permitiría al gobierno obligar a los proveedores de Medicare a forzar las decisiones relativas a los cuidados paliativos -- o arriesgarse a verse multados en sus compensaciones o su capacidad de participar en el programa Medicare.

Más allá de la jerga, por supuesto, el verdadero problema es que instintiva (y correctamente) la gente tiene miedo de la burocracia -- en asuntos relativos a la vida y la muerte en particular. Cuando se necesitan 1.017 páginas de un lenguaje en su mayor parte incomprensible para orientar la forma en que vivimos (y morimos), la gente tiene desde luego derecho a exigir claridad.

Una simple enmienda añadida a la HR 3200 obraría maravillas a la hora de calmar los ánimos. Todo lo que se necesita es un lenguaje específico que diga que estas consultas relativas a los últimos momentos de nuestra vida (BEG ITAL)no son obligatorias(END ITAL) -- ni para los médicos ni para los pacientes -- y que negarse a participar no conllevará la imposición de ninguna pena, ni en la compensación ni en la cobertura.

En ausencia de un lenguaje así, es razonable asumir que hay más de lo que se dice.

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Diario SIGLO XXI dispone de los derechos de publicación en exclusiva para medios digitales españoles de este y muchos otros columnistas del Washington Post Writers Group.

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