Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Reportaje   -   Sección:  

Tapas asiáticas en el Indochine

Teresa Berengueras y Rafa Esteve-Casanova
Teresa Berengueras
@berealsina
jueves, 6 de agosto de 2009, 06:30 h (CET)
Hace algunos meses entrevistamos en estas mismas páginas al chef Ly Leap, dueño y señor del restaurante INDOCHINE. Este camboyano afincado en Catalunya, y que se siente como un catalán más, ha abierto un nuevo restaurante en pleno Eixample barcelonés, un nuevo INDOCHINE en el que ha ampliado el abanico culinario también a las tapas. Cuando muchos de los más afamados chefs de estas tierras cruzan los océanos para ofrecer en tierras lejanas un producto tan típicamente español como el jamón y las tradicionales tapas Ly Leap ha decidido poner sobre la barra y las mesas de su restaurante de la calle Muntaner las tapas de origen asiático a las que los orientales también son aficionados ya que a media tarde, entre el almuerzo y la cena, suelen tomar una pequeña merienda basada en estos pequeños platos que tanto apetecen y engañan al estómago entre horas constituyendo un auténtico placer para el paladar.




Ly Leap junto al bonsai gigante.


Habíamos cenado un par de veces en el nuevo INDOCHINE, la primera vez el día de su inauguración pero fue tanta la aglomeración de amigos e invitados de Ly que no pudimos saborear en todo su esplendor ni los platos ofrecidos ni la lujuriosa, por lo verde y exuberante, decoración del local. La segunda vez la cena ya no fue tan multitudinaria, con un grupo de amigos acompañamos al diseñador de vestidos nupciales, José María Peiró, a celebrar el éxito del pase de su última colección por la Pasarela Gaudí Novias. Fue en aquella cena cuando el chef nos habló de su proyecto de establecer en la carta un apartado especial para las tapas citándonos para una futura visita al local y que pudiéramos apreciar estas nuevas especialidades.

Una vez traspasadas las puertas de cristal que dan acceso al restaurante uno se olvida totalmente de que está en el centro de una gran ciudad. Mesas de recia madera procedentes de árboles de la lejana Asía, utilizados para tal fin después de muertos, un rumor de agua que templa los nervios, plantas exóticas por todo el local, orquídeas frescas en cada una de las mesas, un riachuelo corriendo por una parte del restaurante, cascadas en las paredes y hasta una auténtica cabaña camboyana construida en teca y palo santo traída, pieza a pieza, desde la misma Camboya. Y presidiendo todo, desde el centro del local, el sancta sanctórum de Ly Leap, su cocina acristalada y a la vista de los comensales, lo cual ya es toda una garantía.




Langostinos picantes.


Ly, con su sonrisa habitual y hablándonos como siempre en perfecto catalán, nos condujo hasta una amplia mesa situada en la cabaña de madera, vajilla de Limoges con cinta dorada, cristalería elegante y manteles individuales de lino eran un buen preludio para aquella cena de tapas asiáticas. Un afrutado vino blanco nos sirvió para acompañar todos los platos que en orden iban llegando a la mesa junto con la explicación de los amables integrantes del servicio, todos ellos de origen asiático con la sorpresa de encontrar una camarera de ojos rasgados que se dirigía a nosotros en catalán, cosa que es de agradecer. En las mesas de los alrededores comensales norteamericanos, europeos y algunos provenientes de países de Asia, el INDOCHINE es una ONU del mundo de los manteles y el buen comer.




langostino Siam.


Mientras desde las ventanas de la cabaña observamos la vegetación que nos rodeaba formada por palmeras, enormes cañas de bambú, algún que otro árbol de origen lejano e, incluso, un ficus chino convertido en bonsái agigantado, iban llegando los platos. Comenzamos con un “saquito frito” consistente en una bola de carne picada y especiada adornada con un lazo de una fina masa frita, pasamos a tomar unos “langostinos Siam” envueltos en masa frita sobre una base de miel y sésamo para saborear a continuación dos clases de raviolis rellenos de carne picada, verduras y langostinos, uno hecho al vapor y el otro a la plancha y a continuación unos “raviolis vietnamitas” cuya envoltura estaba hecha con tapioca y un relleno consistente en verdura aromatizada con menta fresca mientras que por encima se habían desparramado brotes de soja y un ligero picante. Habíamos llegado al ecuador de la cena cuando una graciosa camarera nos trajo un “rollo de Saigón” colocado sobre una hoja de col y relleno de langostino picado y verduras y también el olor y sabor de la aromática menta junto con una salsa de cacahuete y picante, la sexta tapa fue un fino pincho de ternera bañado en salda de coco y cacahuete dando paso a un arroz de grano pequeño y alargado, de la familia de los “basmati” con gambas, albahaca fresca y cilantro. La última tapa, todavía quedaban más pero ya estábamos ahítos, consistió en “langostinos picantes” salteados al wok y acompañados de verduras y cebolla tierna caramelizada.




Raviolis vietnamitas.


A la hora de los postres, flan de coco una de las especialidades de la casa, Ly Leap se pudo sentar con nosotros y charlar un rato. Los clientes ya habían terminado de cenar y el chef podía abandonar los fogones y contarnos algunas cosas mientras saboreábamos un magnifico licor de arroz de 65 grados que iba a ayudar a la digestión de tan largo menú. Nos explicó que lo primero que hacen al llegar al restaurante es cuidar las numerosas plantas y árboles del mismo que le son proporcionadas, especialmente, por un vivero valenciano de Alzira. Naturalmente esto supone, junto con llevar adelante los dos restaurantes, un trabajo constante del que no se queja aunque ya lleve años sin poder ir ni tan siquiera un pequeño rato a solazarse en las playas de Barcelona. Este nuevo INDOCHINE tanto por su cocina como por su decoración supone un reto para Ly Leap pero también es un trampolín de lanzamiento, sabemos que hace unas semanas un importante mandatario de uno de los Emiratos Árabes estuvo de incógnito comiendo en el mismo con la idea de poder montar uno igual en aquellas lejanas tierras y también es posible que dentro de algún tiempo Ly dé el salto a Nueva York como ya han hecho algunos de sus colegas. Pero no se preocupen, el chef seguirá al frente de sus fogones y continuará preparando para sus amigos esos macarrones con receta tradicional catalana que tan bien le salen. De momento tienen todos los días de la semana, excepto el lunes a mediodía, para pasar por la calle Muntaner y probar estas tapas asiáticas regadas con una copa de vino, cava o cerveza, los precios son asequibles: entre dos y tres euros cada una de estas originales tapas. Y a partir del próximo Setiembre funcionará también un salón de té con degustación de diversas especialidades de esta infusión, una de ellas aromatizada con jazmines chinos provenientes de los jazmineros que adornan el interior del INDOCHINE.




Vista desde la cabaña camboyana.

Noticias relacionadas

Los hoteles ibis de Valencia ofrecen a sus clientes la posibilidad de decidir el precio a pagar por su estancia

Del 2 al 6 de marzo lanzan la promoción “Nosotros ponemos la calidad, el precio lo pones tú”

La hostelería, como el vino, mejora con el tiempo

Después de la mejor temporada turística de la historia el sector sigue mejorando su competitividad
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris