Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   The Washington Post Writers Group   -   Sección:   Opinión

Sacar la política de la reforma sanitaria

Ruth Marcus
Ruth Marcus
domingo, 26 de julio de 2009, 04:49 h (CET)
Si le interesa la forma de meter en cintura el gasto sanitario, el caso del F-22 ofrece un ejemplo instructivo.

¿El qué, preguntará usted? ¿Qué tiene en común un caza con la sanidad? Nada, por supuesto, pero todo tiene que ver con la política, que dentro de nuestro actual sistema, tiene bastante que ver con el gasto sanitario.

Mientras escribo, el Senado debate este martes una enmienda a la ley de asignación económica de la defensa que pondrá fin a la fabricación del caza invisible. El Presidente Obama quiere poner fin al programa. También quiere hacerlo su contrincante en las últimas presidenciales, el Senador Republicano de Arizona John McCain. Lo mismo quería el Presidente Bush. También lo quiere así el secretario de defensa y el jefe del Estado Mayor de la Defensa.

En el año 2004, el Pentágono llegó a la conclusión de que 183 de tales aparatos bastarán para cubrir las necesidades de la defensa. Si la enmienda supera el trámite y el programa es finalizado, habrá 187 aparatos -- a un coste de 65.000 millones de dólares.

Y aún así, encarando la primera amenaza de veto de Obama, el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado votó a favor de liberar 1.750 millones de dólares que destinar a la compra de otros siete aparatos. La Cámara, en su versión de la legislación, insertó una entrada para una docena de aparatos más de 367 millones de dólares.

"Si no podemos ponernos de acuerdo a la hora de tomar esta decisión difícil pero evidente... ¿dónde ponemos el límite?" preguntaba el Secretario de Defensa Robert Gates en un discurso reciente. "¿Y si no es ahora, cuándo lo hacemos? Si no podemos poner esto en orden -- ¿qué demonios podemos poner en orden?"

Buena pregunta. La respuesta, como deja claro el debate que se desarrolla en el Senado, es que el F-22 resulta construirse en 44 estados. El Demócrata de Connecticut Chris Dodd ocupa el estrado argumentando en contra de la enmienda; la empresa Pratt & Whitney radicada en Connecticut fabrica los motores del F-22. Justo antes de él estaba el Republicano de Georgia Saxby Chambliss; Lockheed-Martin, fabricante del F-22, realiza el montaje final del aparato en Marietta.

Lo cual me lleva a la sanidad, y a una de las ideas más prometedoras para paliar los disparatados costes: Sacar la política de la toma de decisiones en torno a cuánto pagar y en concepto de qué pagar.

La administración Obama, que se ha lavado ostentosamente las manos de la redacción de la reforma sanitaria, ha alumbrado una detallada propuesta encaminada a crear un "Consejo Asesor Independiente de Medicare" destinado a determinar las minutas y otros cambios políticos en el programa sanitario destinado a la tercera edad. El presidente tendría que aprobar o rechazar sus recomendaciones como un paquete, después de lo cual el Congreso dispondría de 30 días para rechazarlas.

El Senador Demócrata de Virginia Occidental Jay Rockefeller y el Representante de Tennessee Jim Cooper tienen una propuesta parecida -- y, en sentidos importantes, más firme -- de la que la administración también es partidaria. La diferencia más acusada entre las dos es la cifra de votos que necesitaría el Congreso para bloquear las recomendaciones: Una mayoría simple en la propuesta de la administración; las tres quintas partes del hemiciclo, en el plan Rockefeller-Cooper.

La idea inteligente detrás de ambas consiste en crear una especie de MedPAC a lo bestia. El MedPAC es la Comisión Asesora de Gasto de Medicare, y el motivo de que necesite una ampliación de competencias reside en su nombre: Asesora. El MedPAC ofrece de forma rutinaria buenas recomendaciones acerca de cómo limitar el gasto; simplemente son ignoradas de forma rutinaria.

En el mundo según el MedPAC, Medicare alteraría las políticas que fomentan la compra de caros dispositivos de resonancia. Generaría reembolsos destinados a los médicos de atención primaria y limitaría el pago a los especialistas. Ello generaría intereses para los planes privados de Medicare que, de media, cuestan un 14 por ciento más que la atención primaria de consulta en Medicare -- que tampoco es que sea un modelo de eficacia en cuanto al coste.

El gasto de Medicare importa no sólo porque Medicare consuma una gran parte y un porcentaje del gasto público que se amplía cada vez más rápido. Dado que Medicare es el mastodonte de la sanidad, sus políticas de reembolso también disparan los arreglos salariales entre mutuas y aseguradoras.

La sanidad es igual que el F-22, sólo que más acentuada: Afecta a los electorados, a las empresas influyentes y al empleo de cada distrito electoral al Congreso. Restar la política de la toma de decisiones sanitarias es el primer paso hacia rebajar el gasto.

La labor del Congreso consiste en tomar decisiones políticas difíciles. Recurrir a comisiones es en general la admisión de un proceso político en vía muerta. Pero la idea del MedPAC con más competencias sería diferente: Sus recomendaciones implicarían sobre todo cuestiones técnicas ajenas al conocimiento del Congreso.

Mientras tanto, a mediodía, el Senado votaba -- por un sorprendentemente robusto margen de 58 votos a 40 -- a favor de eliminar la financiación del F-22. Son buenas noticias -- y no sólo para un gasto en defensa más racional. La política de la política sanitaria hace que el caza F-22 parezca un caso sencillo. No será fácil ampliar la cobertura de forma que controle el gasto.

Pero puede ser, sólo puede ser, que los pesimistas se hayan adelantado a los acontecimientos.

____________________

Diario SIGLO XXI dispone de los derechos de publicación en exclusiva para medios digitales españoles de este y muchos otros columnistas del Washington Post Writers Group.

Noticias relacionadas

La conciencia, un instrumento muy útil para la vida

Cuando el ser humano fallece, la energía que ha estado emitiendo no se destruye

Maduro, Sánchez y el desmadre separatista

“Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño” Napoleón Hill

Arte sacro

El arte sacro sirve para neutralizar la gravedad de la idolatría

La amenaza de una proposición de ley

La ideología de género es un ataque a nuestras mismas raíces

Campaña independentista en Cataluña

Ya ha comenzado el pasado jueves la campaña por el sí a la independencia
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris