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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Clamor popular del pueblo

Rita Villena (Málaga)
Redacción
martes, 21 de julio de 2009, 05:30 h (CET)
Ayer me fui a acompañar a la Virgen en su procesión de la barriada de El Palo, hacía años que no iba a esa zona de Málaga. No fue la única que salió en nuestra capital y tantos pueblos de nuestra comarca.

Recuerdo a mi madre que me decía que antiguamente la gente no se bañaba hasta que la Virgen no paseaba por las aguas y las bendecía. Ayer, con gran sorpresa oí a una familia al completo iban todas las generaciones, con los pequeñines en brazos y al acercarse a La Virgen exclamaron con un entusiasmo que les salía del corazón “ahora comienza el verano” y empezaron a aplaudirla, piropearla, pedirle y agradecerle. Lo que ya fueron repitiéndose con entusiasmo por parte de todos los que la cortejábamos. O sea, que aún los hay que siguen con la tradición tan popular de los siglos pasados.

Mientras íbamos caminando con ese gentío, con esa devoción, con esas lágrimas de algunos, yo de pronto me acordé: ¿esto es laicismo? Andalucía, España entera ayer en las calles aplaudiendo a su Madre del cielo, que vengan y me lo aclaren.

Así que hoy al leer que el Ministro de Justicia, Francisco Caamaño ha dicho que ahora “la libertad religiosa va a tener límites”, me pregunto si sabe el Ministro que en el artículo 18 de la Declaración Universal de los derechos Humanos dice:”Que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia de religión, así como la libertad de manifestar su religión o de creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado”. Tal y como ayer se manifestaron en tantas ciudades marineras y no marineras de nuestro país.

¿Va a prohibir el Amor de la gente de fe a su Madre Santísima (por ejemplo), el señor Caamaño?

El pueblo cristiano venera a la Virgen del Carmen particularmente por medio del santo escapulario como a la Madre de Dios y nuestra, que nos dice: “En la vida protejo, en la muerte ayudo y, después de la muerte salvo”. Y esta devoción y cariño no podrá ni éste, ni otro Gobierno quitárnoslo.

Así que vaya cambiando de opinión, porque en este sentido con el pueblo no van a poder.

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