Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Artículo opinión   -   Sección:   Opinión

Catalanofóbia y castellanofobia

Wifredo Espina
Redacción
sábado, 18 de julio de 2009, 05:31 h (CET)
No hay que quitarle mérito, en sus justos términos, a Esquerra Republicana de Cataluña, al aprovechar la situación de debilidad política de Zapatero para sacarle un sistema de financiación autonómica que, aparentemente, ha de beneficiar principalmente a Cataluña, pero también a las demás Comunidades. Su amenaza de no apoyarle en la aprobación de los próximos Presupuestos del Estado, ha hecho que el Presidente del Gobierno, especialista en esto, se sacara un nuevo conejo de la chistera.

Veremos lo que da de sÍ esta extraña operación (que viene a apuntalar los gobiernos socialistas de Madrid y del Tripartit), vendida por Zapatero como un avance para toda España, y por Puigcercós, presidente de ERC, como un gran éxito suyo y de su partido. Los dos necesitaban, urgentemente, apuntarse un tanto ante los suyos y de cara la opinión pública. Mediáticamente, por ahora, lo han logrado. Convergència i Unió y el PP , de momento, han perdido la partida. El PSC del astuto Montilla, se afianza.

No será fácil que la realidad confirme estas previsiones interesadas, y seguro que desmentirá su optimismo. Puigcercós, con afán de protagonismo se ha presentado como el vencedor en este “éxito” catalán. Mala táctica, cara adentro y cara afuera. Desde el propio Govern catalán, el verdadero negociador, el conceller Castells, la ha calificado de “chiquillada”, y desde el Gobierno, el vicepresidente Chaves, la ha acusado de creerse un “superman”.

Pero es que, además, al presentarlo –aún que sea cierto- como una concesión de Zapatero a la formación independentista, Puigcercós ha conseguido que el acuerdo fuera mal visto por otros partidos catalanes ( e incluso por los radicales de su propia formación) y sobre todo ha levantado la animadversión en la recelosa opinión pública española.

Es decir, ha alimentado la “catalanofóbia”, de que tanto se queja.

La “españofóbia” alentada por algunos políticos catalanes, con el victimismo cuando las cosas les van mal, y con el triumfalismo cuando les van bien, es claramente culpable de aquella “catalanofóbia”. Puigcercós lo acaba de demostrar.

Noticias relacionadas

Heroínas antifascistas de ayer y hoy

Irracionalismo independentista

El ejecutivo ha hecho valer su legítimo poder para parar el incumplimiento del ordenamiento jurídico

El otoño de la vergüenza. España amenazada

La excesiva tolerancia y el desconocimiento de la verdadera amenaza que representa para España el separatismo catalán, atenazan al Gobierno

Al sol y a solas

Patios o cómo está el patio (I)

Disyuntivas crueles

¡Nos asaltan a mansalva! ¿Encontraremos el seso suficiente para afrontarlas?
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris