Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

El silencio de Rajoy

Mario López
Mario López
viernes, 17 de julio de 2009, 01:22 h (CET)
Mi amigo el quiosquero va a tener razón cuando afirma con vehemencia que el caso Gürtel está hecho a la medida de Colombo. Todos los capítulos de la célebre serie de televisión –los primeros de los cuales fueron realizados nada menos que por Steven Spielberg- arrancan con el teaser en el que se nos muestra al asesino con las manos en la masa.

Por lo que se colige que lo que nos mantiene pegados a la tele no es la intriga de descubrir la identidad del culpable –al que ya conocemos desde el primer momento- sino la fascinante manera en que llega a él el más pintoresco y genial detective de la historia del cine. Todos los crímenes, igualmente, se llevan a cabo en el glamuroso ambiente que rodea a los artistas, magnates y demás famosos residentes en la capital del celuloide. Uno de los elementos más atractivos del guión reside precisamente en ese punto. En el profundo contraste que produce el policía, al que dan ganas de invitarle a comer por lo cutre de su aspecto, en medio de lo más granado de la sociedad americana. Como un diamante en el desierto, pero al revés. A mí Mariano Rajoy me recuerda enormemente a Colombo. Con esa pinta suya de sabio distraído, casposo y desgarbado. Manejando sus tiempos, en la soledad silente de la calle Génova. Provocando el más asombroso desconcierto entre propios y extraños. Diciéndole al asesino, como lo hiciera el propio Colombo, que confía plenamente en él y que espera su ayuda para resolver los misteriosos casos de los trajes regalados, las facturas perdidas, los regalos de las niñas, el tesorero de los billetes de quinientos euros y la pastuqui importante de la Fórmula 1. Todos conocemos a la perfección al asesino y estaríamos tan tranquis, a la espera de lo que determinen los jueces, si no fuera por el suspense en el que nos tiene atrapados el presidente-detective Mariano Colombo, absorto todo él en sus inescrutables pesquisas. Por lo demás, al igual que en la legendaria serie de televisión, nos llueven por doquier grandes magnates, bodas imperiales, regalos de lujo, celebridades, bigotes glomurosos, deportes para ricos. Y todo ello al calor del verano… Esto es Hollywood. Acebada o bosque de acebos, que no de Acebes. (Aunque vaya usted a saber).

Noticias relacionadas

Durán i Lleida transversal

Se nos jodió Cataluña

Habla, pueblo, habla

UCD adquirió “Habla, pueblo, habla” para su campaña de 1977

Cataluña a la deriva (II)

La enajenación colectiva

Propia imagen

El derecho al honor y a la propia imagen es un derecho protegido por la Constitución

Salvar Cataluña ¿Voto útil para Ciudadanos?

Errores de apreciación del PP pueden acabar con un retorno a la situación previa a la aplicación del Artº 155
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris