Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Células embrionarias

Clemente Ferrer (Madrid)
Redacción
miércoles, 15 de julio de 2009, 05:54 h (CET)
La conquista, alcanzada por el investigador nipón Shinya Yamanaka, trueca el horizonte de la indagación en células madre, concibiendo inútiles los denuedos, aún estériles, con las células embrionarias. Pero hasta que las nacientes células pluripotentes inducidas (iPS) tengan utilización clínica, un obstáculo significativo se plantea en el empleo de retrovirus para introducir los genes que originan la reprogramación. Actualmente, según informa Nature, se ha atinado con un procedimiento para obtener lo mismo, sin virus.

Yamanaka inventó cuatro genes que proporcionan a las células la pluripotencialidad, o sea la misma capacidad, que tienen las células madre embrionarias. Implantadas en células diferenciadas, por ejemplo de piel, las transforman en células madre pluripotentes. Las iPS proporcionan tanta plasticidad como las células madre embrionarias, pero no exigen exterminar, ni clonar embriones humanos, ya que las células de partida se pueden obtener del mismo doliente. En este aspecto, ostentan las mismas prerrogativas que las células madre adultas, con el añadido de su mayor versatilidad .

Los dilemas que suscitan las iPS están en vías de solución gracias a los últimos estudios de Keisuke Kaji (Universidad de Edimburgo) y Andreas Nagy (Samuel Lunenfeld Research Institute, en el Mount Sinai Hospital de Toronto).

Las iPS logradas conservan perennemente su pluripotencialidad. Falta por investigar cómo controlar la diferenciación de estas células para que den lugar al tejido que se precise en cada caso. De modo que no se ha arribado a la última etapa, como afirma Kaji, en The Guardian: “Es un paso hacia el uso práctico de células reprogramadas en medicina, que quizá elimine la necesidad de recurrir a embriones humanos, como fuente de células madre”.

La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal, afirma: “Ningún católico puede admitir, en ningún caso, prácticas como el aborto, la eutanasia o la producción, congelación y manipulación de embriones humanos”.

Por otra parte, el Diccionario de Bioética, afirma que “Es gravemente ilícito el uso, con finalidad terapéutica, de las células madre embrionarias”.

____________________

CLEMENTE FERRER ROSELLÓ. Presidente del Instituto Europeo de Marketing, Comunicación y Publicidad. Madrid.

Noticias relacionadas

Memoriosos caprichosos

Convertimos en caprichos peligrosos, lo que debieran ser ayudas documentales

Para reforzar relaciones comerciales

V. Abelenda, Girona

El Estado se lava las manos

G. Seisdedos, Valladolid

Educación trasvasada... Educación utilizada

A. Alonso, Madrid

Cataluña, cromos y culpa

V. Rodríguez, Zaragoza
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris