|
Volapuk
Nieves Fern ndez
Los idiomas han levantado siempre y levantarn barreras en el mundo. Es por eso que ha habido intr pidos lingistas que han intentado modificar las lenguas, sin pararse a pensar que una lengua es algo vivo y no se deja manipular por unos pocos, por mucho que stos sepan sobre gramtica y vocabulario universal como es el caso del protagonista que nos ocupa. S se deja moldear por el pueblo pero no por imposiciones restrictivas de uso. Mal que nos pese, un idioma se hace universal en su uso voluntario, es sus dejes y en sus imperfecciones y se hace rico a medida en que no deja de ser hablado y usado, pasando oralmente de padres a hijos con sus fallos y errores, tonos y tonillos del habla popular y la idiosincrasia de cada aldea o ciudad.
Quiz por todas esas razones de tiempo y naturalidad el volapuk no tuvo un gran xito entre los parlantes por mucho que lo intentaran y alabaran sus defensores.
Corran los ltimos aos del siglo XIX cuando el obispo cat lico alemn Johan Mart n Schleyer cre con toda su buena intenci n una nueva lengua para el mundo llamada volapuk (del ingls worldíí³= mundo y speak= hablar), una nueva lengua o idioma universal, diferente de todas las dems pues basaba sus leyes gramaticales en la artificialidad, con la misma idea siete a os despus aparece el esperanto, con m s xito si cabe, inventado por el m dico polaco Lzarus Zamenhof, lengua igualmente artificial que lleg a tener ms de cien mil hablantes y que hoy incluso tiene sus fieles adeptos repartidos por toda geograf a.
Personalmente, fue una sorpresa descubrir que el mximo defensor y ac rrimo conocedor del volapuk en Espaa, tanto que es considerado como su inventor, fue el castellano-manchego Francisco Fern ndez Iparraguirre, nacido en Guadalajara en 1852 y fallecido a la edad de treinta y siete aos. Este sabio y joven alcarre o, fue un autntico hombre del Renacimientoí
í³ en el Romanticismo. Estudi Farmacia, Bot nica, Idiomas, fue profesor de ciegos y sordomudos, aparte de un gran taqugrafo y un excelente ling ista. En sus correras e investigaciones por el campo descubri una zarza milagrosa que lleva en su honor su primer apellido, la fernndezii, incluso invent un extrao aparato, cuanto menos curioso, citado por los historiadores pero del que no sabemos su existencia, ubicaci n o funcionamiento, un artilugio destinado a la conjugacin de todos los verbos en varias lenguas del mundo, suponemos incluido el volapuk. Fue el primer profesor acadmico del volapuk en Espa a; entre sus publicaciones destacan: La Gramtica del Volapuk, el Diccionario de Volapuk-Espa ol y la Revista Internacional Volapuk.
A estas alturas a Fernndez Iparraguirre le hubiera gustado saber que, si bien los hombres no logran entenderse ni entre familias ni entre naciones, s que disponen de aparatos maravillosos que realizan traducciones simultaneas y que las tres lenguas que predominan sobre el resto de idiomas universales son el ingls, el castellano y el chino, y que ese mismo castellano que el habl se acerca a pasos agigantados a lo que l y Schleyer quisieron que fuera el volapuk, un idioma universal que entrelazara manos. Aunque su volapuk no lleg a utilizarse como Iparraguirre deseara, an circula por ah en gramticas que hablan de sus casos y conjugaciones con palabras acentuadas en la s laba final, como el vocablo que da nombre al idioma.
Como idea fue buena y como germen de entendimiento entre los pueblos, fue un buen intento. Hombre de ciencia y de letras a la vez el profesor Iparraguirre, idealista y defensor de una nueva lengua para el mundo.
|