Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Bandera nacional no, ikurriñas, sí? ¿Qué esta pasando?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 13 de julio de 2009, 06:21 h (CET)
Señores, les ruego que me dispensen por expresarme con tanta contundencia, pero me estoy temiendo que, en esta España de hoy, se esté llegando a una situación que lleva todos los números para convertirse en irreversible si es que, los políticos o aquellos que no lo son y tienen la responsabilidad de salvaguardar el Estado y hacer que se cumpla la Constitución de 1978, no toman medidas inmediatas para atajar esta ola de descomposición de las instituciones, la sociedad y la propia esencia del Estado español. No pasa día sin que se produzca una nueva muestra de como, sólo en cinco años, todo lo que fue el entramado de la economía, la sociedad, las costumbres la ética y la moral de los españoles, como si hubiera planeado sobre España la sombra de un hado maléfico, haya quedado reducido a cenizas, humeantes rescoldos y pestilentes restos de lo que fue una nación unida, próspera, respetada y capaz de controlar a aquellos que siempre han tenido en mente acabar con ella, como venganza por no haberse dejado dominar por ideas foráneas ni falsas promesas utópicas de un sistema igualitario, cuyos resultados hemos tenido ocasión de valorar con la caída del imperio soviético. Es la labor solapada, persistente y sibilinamente concebida de un grupo que tiene claros los fines que pretende alcanzar, sabe de los métodos para conseguirlos y dispone, hoy en día, de una situación privilegiada para poderlos llevar a cabo; con la impunidad que supone ocupar el poder, tener una Oposición entregada y disponer, por añadidura, de la valiosa cooperación de los partidos nacionalistas, con ambiciones independentistas que, con sus continuas exigencias, sus inagotables reclamaciones y sus persistentes retos a la legalidad vigente, constituyen la avanzadilla, la quinta columna y la más eficiente arma para ir socavando, día a día, los muros de la unidad nacional.

Cuando observamos al señor Zapatero mendigar un puesto de observador en el G-8, sobre cuya reunión y resultados lo único que se le ocurre es “alabar la máquina organizativa de Berlusconi” y, de paso, para que se pueda hablar de España y ocultar, a la ciudadanía, su nula influencia en cuanto a aportación de propuestas ingeniosas que aportaran ideas positivas para ser estudiadas por los miembros de la “cumbre”– esta asamblea de ricos, de la que tanto se espera y que, entre banquete y banquete, tan pocas cosas útiles acuerda –; ha sido prometer otros 500 millones de euros (83.200.000.000 millones de las antiguas pesetas), para destacarse y poder presumir ante sus colegas, si no de inteligencia y de su influencia en el G8, al menos de que España sea uno de los estados europeos que más ayuda aporta a los países pobres ( le faltó decir que: a costa de empobrecer a los españoles y endeudar más a la nación ya de por sí bastante endeudada). Y, encima, se ha deshecho en reverencias, sonrisas y muestras de servilismo hacia cualquiera que le haya querido aguantar, como si la nación a la que representa fuera el último mono de las naciones europeas. Claro que, tampoco podemos pedir que se nos vea de otra manera, cuando ya nos acusan de la Comisión Europea de que el Ejecutivo español falsea los números del paro, afirmando que España, en mayo de este año, ya estaba en el 18’7%, con 4’4 millones de desempleados; añadiendo que “las perspectivas a largo plazo del mercado laboral siguen siendo pesimistas”. Y ante tan clara advertencia nuestro señor ZP sigue empecinado en oponerse a entrar a saco con la reforma de nuestra arcaica estructura laboral.

Pero es que, señores, aparte de las “hazañas” infumables de nuestro Gobierno en política exterior, sus continuos tropiezos en afrontar la crisis, donde se ha demostrado que no han dado pie con bola en todas las medidas con las que han intentado paliarla; nos encontramos ante hechos de una entidad, una importancia y una ilegalidad tan relevantes como que, en el País Vasco, se haya producido, por parte del PNV y su colección de adláteres separatistas, una verdadera conmoción, una reacción sorprendente y una alarma inusitada cuando se han enterado de que un grupo de militares españoles, al parecer de maniobras, habían cometido el “delito” de ¡desplegar una bandera española en la cumbre del monte Gorbea! Sí, señores, sin exagerar un ápice; porque ha sido tal el enfado del señor Urkullo y sus huestes que, en desagravio, tuvieron que subirse hasta la cruz del monte para limpiar los restos de aire “contaminado y agraviado” por la insignia nacional con el flameo de las ikurriñas vascas. Hasta aquí la anécdota y, hasta aquí podríamos llegar los españoles en cuanto a soportar que, unos cuantos ciudadanos vascos, estos mismos que han sido cómplices, activos y pasivos, de las barbaridades de la ETA, se permitan ofenderse y vilipendiar al símbolo de la unidad patria, a nuestra bandera nacional y a quienes, en uso de su legítimo derecho la hicieron hondear en lo alto del monte para que todos los vascos se enteraran que esta comunidad sigue siendo España.

Y es que, las cosas han llegado a un extremo tal y el gobierno de Zapatero está hundido en una tal crisis de valores, de ideas, de planteamientos antidemocráticos y de mal funcionamiento de sus administraciones que, en esta nación, ya no hay institución que funcione con normalidad ni Estado de Derecho que resista semejantes embestidas de ilegalidad ni ciudadanía que pueda soportar por más tiempo una situación en la que, cada día, se le anuncian nuevas desgracias, nuevos descalabros económicos, nuevas empresas en crisis y despidos, uno tras otro, sin que a esta situación le veamos un momento final, un halito de esperanza que nos confortara de tanta ineptitud y tanto empecinamiento partidista, sin que los que nos gobiernan tengan otro objetivo que quedarse montados en el machito y succionar del Erario público cuanto dinero consigan para enriquecerse antes de que se los saque, a la fuerza si es posible, de aquellos puestos para los que se han demostrad ser inútiles e incompetentes.

Pero las consecuencias de estos hechos, señores, las vemos cuando en Catalunya se queman los retratos de la familia real y no pasa nada; en el País Vasco se rinde homenaje a los etarras y la fiscalía lo permite; en el País Vasco unos militares despliegan la enseña nacional y se les echan encima el PNV y los nacionalistas y, por añadidura ( aunque desde el Ejercito se ha desmentido), parece que a los oficiales que lo hicieron se les han recortado unas retribuciones a las que eran acreedores) y tampoco pasa nada; sin que la señora Chacón haya reaccionado fulminantemente poniendo el grito en el cielo – ya, desde el primer día, dije que tenía la corazonada de que, a esta señora, antimilitarista por si faltara algo, se la puso en este cargo para acabar con lo poco que queda de la milicia ¬– ni que la fiscalía haya abierto diligencias contra el señor Urkullo ni que se haya suscitado en los partidos políticos más que algunas frases “ingeniosas” del señor Basagoiti ( que no le comprometen demasiado) y el mutismo generalizado de los otros. ¡Esto, señores, es la España actual! Nadie tiene narices para poner orden, nadie se compromete a defender la separación de poderes y preservar su independencia; parece como si todos los españoles hubieran entrado en trance y hayan renunciado a pensar, a ser conscientes de que, en manos de quienes nos gobiernan, vamos camino de la descomposición total del Estado. Mucho me temo que, por España, es posible que se inicie el nuevo ocaso de Occidente.

Noticias relacionadas

Retos médicos

Ante el envejecimiento de la población parece que debe aumentar el número de médicos

Los pensamientos perfectos

Los campos de sangre y lágrimas proliferan por doquier parte del mundo

Dioses de la soberbia

Hay seres que se regocijan maltratando, torturando y que se estimulan con ello

Durán i Lleida transversal

Se nos jodió Cataluña

Habla, pueblo, habla

UCD adquirió “Habla, pueblo, habla” para su campaña de 1977
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris