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Etiquetas:   Buñuelos de viento   -   Sección:   Opinión

Camps, Rajoy y el hartazgo popular

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
lunes, 13 de julio de 2009, 06:16 h (CET)
Las revelaciones continúan, la prensa no para en su papel descubridor de entuertos políticos y de nuevo le toca a Camps. De nuevo le toca a El País. Se suman las acusaciones, pasa el tiempo.

Pasa el tiempo, se suman las acusaciones y Camps, Rajoy el PP no mueven un músculo, impasible el ademán. Parece que la cosa no va con ellos, llevamos semanas en la misma situación con un continuo goteo de acusaciones sin que nadie se decida a dar una explicación, aquellos que pueden darla (lo de las anchoas no vale, alcaldesa, es una salida de pata de banco), ni nadie tome una decisión definitiva, aquellos que pueden tomarla.

Pero el goteo se está convirtiendo en diluvio, las concretas acusaciones que hoy se publican exigen una respuesta concreta de los dirigentes valencianos y nacionales del PP. Hay multitud de datos que señalan en una sola dirección, necesitamos una explicación, necesitamos una respuesta, necesitamos la verdad. Y si fuera necesario necesitamos dimisiones. De quien corresponda. A la altura que corresponda.

El PP no está a la altura de las circunstancias y puede que las circunstancias lo dejen a la altura del betún, es una cuestión de bigotes. O de correas, como se quiera. Si hay algún miembro gangrenado lo inteligente es amputar para que el mal no se extienda. Amputar cuanto antes, quizá se esté haciendo tarde y las dimisiones deban alcanzar un nivel superior al que habrían alcanzado hace unos meses.

En cualquier caso la táctica del PP es la más torpe posible, es la perfecta manera de dar la razón a las razones de sus enemigos, la perfecta manera de concentrar todos los focos sobre la inacción, el dontancredismo, el silencio del PP. Lo malo es eso, lo malo no es una mala explicación (bueno, una mala explicación es peor), lo malo es el silencio, que el calla otorga.

Y sí, ya sé que en el otro bando (en España hace tiempo que todo se trata de bandos, qué pena de país) también hay explicaciones que dar. Que se apliquen el mismo cuento antes de que vuelvan a tener el mismo problema. O terminarán siendo todos los mismos.

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