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Etiquetas:   Moda   -   Sección:  

Desigual más hippie que nunca

Teresa Berengueras
Teresa Berengueras
@berealsina
jueves, 9 de julio de 2009, 03:10 h (CET)
La semana empezó con moda la pasarela de Desigual era muy larga y los invitados, una multitud, mil ochocientas personas fueron invitadas al recinto ferial número ocho de la Feria de Barcelona, para ver las propuestas de esta marca para la próxima temporada 2010. La colección lleva el nombre de “Hand Made” (hecho a mano) y sólo el nombre ya nos invitaba a ver piezas muy artesanales, con las luces apagadas y el público en silencio y en primera fila presidiendo el desfile el alcalde Jordi Hereu, desfilaron jovencísimas modelos muy altas, piernas espléndidas, melenas muy largas sedosas y lisas como si fueran todas ellas mellizas de Twiggy icono de la época hippie de la pasarela, ellos, los chicos, con aire desenfadado , paso firme y ligero sin mediar una sonrisa pasaban las prendas, unas prendas basadas en chaquetas de colores distintos, azules tintas, grises y alguna de patchwork y muchos tejanos de diferente corte y color, pocas camisas y las que se presentaron contenían mucho colorido, especialmente mezclas de azules diferentes y grises distintos, la base del color estaba en todas las camisetas, manga larga, cuello caja y colores y dibujos y todo desprendiendo mucha alegría.




Mini vestido en croche.




Vestido croche de Desigual.


En las chicas la moda siempre es más compleja y más completa, Desigual presentó mucha mini, lo más de lo más, en tela tejana y aderezadas estas faldas con remaches, con aderezos de telas distintas que dan color a la pieza, muchas camisetas escotadísimas algunas y más monjiles otras, pero todas, absolutamente todas de colores vibrantes y brillantes. A destacar los chalecos hechos a mano que nuestras abuelas llamaban de croché, algunos en color carne y otros mezclando colores, muy escotados tanto que el sujetador brillaba por su ausencia y otros que servían de complemento a alguna camiseta de flores. También vimos un recuerdo vintage en algún top, en algún vestido y alguna falda.

La pasarela resultaba amena, energética y divertida, en el fondo de la misma una gran pantalla nos iba informando del tipo de prendas que íbamos a ver al proyectar aguas cristalinas de esa Ibiza en la que ellos nacieron en el año 1984, el skiline de Nueva York o el fondo marino del Mediterráneo. El público aplaudía con entusiasmo, a mi me parecía estar en los inicios de la moda hippie, esa moda que sigue siendo el fondo de armario de muchas personas que al vertirse lo hacen de una manera cool.

Sin duda alguna la presencia en la pasarela de la moda de niños fue lo más divertido, ellos, los niños, aunque con mucho sentido de la responsabilidad emanan su auténtica personalidad ante pases de este tipo. Es fácil encontrar el niño enfurruñado porque a su mamá la apetecía que él se vistiera con ese pantalón tejano que le llegaba a media pierna y con ese gorro de ganchillo de muchos colores que nos recordaba a algún negro del Harlem o bien esa niña de seis años con el pelo encrespadísimo que llegaba al final de la pasarela, sonreía a los fotógrafos echando el morro para adelante y posando de medio lado. La moda para niños es igual que la de los mayores pero en pequeño, destacar la corona a medio caer de una de las niñas, puesta así expresamente, y la otra que empezando el desfile de los peques salió con una falda de mucho vuelo, muy corta “off course”, un gorro hecho de ganchillo y ella tejiendo una pieza de croché que la seguía en forma de cola hasta que regresaba a la parte posterior del escenario.

En Desigual dicen que esta colección está basada en el hecho diferencial de que no hay dos piezas iguales, el nombre de Hand Made ya lo dice y así también lo vimos. Con la que está cayendo Desigual emana buen rollo a través de esta colección, una vuelta a todo lo artesanal y a tener muy en cuenta el factor humano. Su creador Thomas Mayer imaginaba llegar lejos pero quizá no tanto ya que esta firma está presente en sesenta y cinco países y tienen 1350 empleados de 25 nacionalidades, 118 tiendas multimarca y presencia en 350 grandes almacenes. Para este 2009 la firma prevé que la facturación internacional superará a la generada en el mercado de España. Este mes de julio abrirá una tienda en Berlín de 1.400 metros cuadrados y ha escogido a Asia como área de crecimiento, están ya establecidos en Singapur, Tokio y Hong Kong. En cuanto al mercado americano la empresa ha inaugurado el primer flagship store en el Soho de Nueva York y ha llegado acuerdos con más de 200 tiendas y 36 córners en Macy’s.

Desigual participa en la feria de moda urbana The Brandery que se abrió el martes y su desfile fue el pistoletazo de salida de esta feria que viene a sustituir a la desaparecida Bread and Butter. The Brandery está auspiciada y esponsorizada por el Ayuntamiento de Barcelona, es por eso que Jordi Hereu estaba allí presente incluso después en la hora de las copas, que consistió en agua, cava, vino, cerveza y frutas. Todo servido en vasos de plástico, tengamos en cuenta que la fiesta era para gente muy joven que, normalmente, cuando van de fiesta los vasos de cristal nunca los usan.

Desigual está comandada por dos socios, su creador Thomas Meyer y Manuel Adell, cuando Meyer inició este proyecto tenía veinte años ahora han pasado veinticinco años y le falta poco para peinar canas, como suele decirse, pero ambos socios son accesibles y saben muy bien cómo está su negocio y a quién va dirigido, así me lo comentó Manuel Adell: “Creemos que nuestras propuestas las puede vestir todo el mundo, el abanico es amplio, ¿me ves a mi?, yo llevo esta camiseta con el traje. Hacemos una colección que también se adapta a todos los bolsillos, el precio medio es de cincuenta euros y tenemos un abanico de posibilidades desde treinta hasta trescientos euros”. El pasado año el escándalo saltó a la palestra, Custo Dalmau denunció públicamente que Desigual les copiaba y que iba a poner en manos de sus abogados el tema pues pensaba en demandarles, al preguntarle a Manuel Adell cómo eran sus relaciones y cómo andaba la demanda afirmó: “Nosotros estamos aquí y no tenemos ningún problema y yo no tengo ninguna noticia de que Custo me haya demandado”. Lo dijo con naturalidad.




Final del desfile.


El lema de la firma es “Desigual, no es lo mismo” como decía Meyer al darle el nombre a la firma, y es cierto por muy hippie que sea nunca será el mismo hippismo que el de la isla de Waith, por ejemplo, pero sí que sus prendas sirven como idea para estos días tan negros y nos alegran con sus coloridos tan epatantes y con ese croché que es tan llevadero a todas horas, mañana, día y noche. Lo que más me gusto fue el detalle final cuando salieron saludar todos los miembros del equipo que había diseñado la colección, no es habitual, lo normal es que salga a saludar el diseñador estrella de la casa, en Desigual es un equipo el que trabaja y diseña y por eso la empresa quiso que todos recibieran los aplausos del numeroso público presente en el desfile.

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