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Etiquetas:   Carta al director   -   Sección:   Opinión

Pobres y enfermos

Clemente Ferrer (Madrid)
Redacción
lunes, 6 de julio de 2009, 21:44 h (CET)
Hace poco me presentaron un informe con la situación de los mas necesitados en todo el mundo. Allí, donde existe un dispensario dedicado a la pandemia del sida, lo mismo en África que en Asia o Hispanoamérica, también en Europa, son religiosas o sacerdotes católicos los que están allí, para cuidar de los dolientes.

En mas de cien terruños. En las leproserías, en los albergues de longevos terminales, en los sanatorios para abatidos infecciosos, sólo hay misioneros y misioneras católicos. Ellos esparcen su amor sobre los leprosos, los sidosos, los dolientes terminales, los viejos sin hogar, los desfavorecidos y desahuciados.

El Papa Benedicto XVI ha situado en el África doliente a muchos millares de religiosas y sacerdotes, de misioneros y misioneras.

Teresa de Calcuta, desde los cobertizos de enfermos terminales de la India, ha arribado al cuerno africano, en las poblaciones estercoleras de África, en los poblados escombreras de Asia, en las favelas cariocas o en las villamiserias peruanas, se ocupan de los mas desfavorecidos millares de monjas, hijas de la madre Teresa.

Los misioneros católicos están cuidando a los mas desdichados, pobres y dolientes. Primero era el tifus o la lepra. En este momento es el sida. Sin distinción de patria, linaje o credo. Son las religiosas católicas las que están en primera línea, en silencio, junto a quienes mas precisan de su auxilio.

Sócrates solamente llamaba ricos a los que sabían hacer buen uso de sus riquezas; los demás ricos, aunque poseyeran bienes inmensos, quedaban relegados entre el número de los pobres. Y afirmaba que su pobreza es incurable.

La crueldad contra la vida de millones de seres humanos forzados a una vida mísera, los indigentes y longevos abandonados, es por una inicua repartición de las riquezas entre los terruños de todo el mundo.

“Las zonas de miseria o de hambre que existen en el mundo, hubieran podido ser fertilizadas si las gigantescas inversiones en armamentos, que sirven a la guerra, hubieran sido cambiadas en inversiones para el alimento, que sirven para la vida”.

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CLEMENTE FERRER ROSELLÓ. Presidente del Instituto Europeo de Marketing, Comunicación y Publicidad. Madrid.

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