Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Cataluña rompe amarras con España

Miguel Massanet
Miguel Massanet
domingo, 5 de julio de 2009, 07:14 h (CET)
Vaya, señores, por fin hemos podido saber el significado que el señor Rodríguez Zapatero le otorga al término “paz”. Si en alguna ocasión logró confundirnos con su empecinamiento en utilizarlo para todo aquello que pensaba que le favorecía o favorecía al PSOE, como ocurrió con la negociación con la banda terrorista ETA, durante la cual la palabra paz se utilizó a destajo para ocultar los intereses electorales del PSOE que calcularon lograr, si la conseguían, asegurarse una nueva reelección para seguir gobernando España. Pues vean como, con motivo de la aprobación definitiva de una ley catalana, la LEC (Ley de Educación de Catalunya), ha vuelto a utilizar su archisabido recurso al hablar de que, respecto al problema lingüístico en Catalunya, existe, “una amplia paz ciudadana” . Debo decir que nuestro Presidente se expresa en términos capaces de confundir al gramático más experto, porque ya me dirán ustedes lo que tiene que ver la paz, un término que constituye la antítesis del vocablo guerra, con una cuestión idiomática. Ahora bien, si lo que ha querido decir ZP es que, en Catalunya, entre los ciudadanos, no suele haber grandes enfrentamientos por emplear el castellano o el catalán, le puedo decir que, hasta cierto punto, sin exagerar, puede que tenga razón.

Pero lo que no sabe o prefiere ignorar nuestro ZP es que, en virtud de la acción de los políticos separatistas, cada día son más los ciudadanos que se están adhiriendo a las tesis de CIU y ERC en cuanto a que, lo que le conviene a esta autonomía, si es que quiere progresar en el camino hacia su independencia de España, es utilizar como bandera la reivindicación de la inmersión completa en el catalán como banderín de enganche para, poco a poco, ir avanzando hacia el autogobierno mientras, desde el otro extremo, se esfuerzan en conseguir del Estado la máxima financiación posible. Un doble juego que parece que en la Cortes españolas, a la vista de la nula reacción ante tan preocupantes noticias, no causa la menor preocupación; como si fuera lo más normal del mundo que en una de las comunidades españolas no se pudiera utilizar el idioma español para educar a nuestros jóvenes, viéndose obligados todos aquellos que la tienen como idioma vehicular a someterse a las imposiciones de una ley educativa que tiene todos los números para constituir un verdadero atentado contra nuestra Constitución.

Pero se ve que Catalunya tiene patente de corso, como se viene demostrando ante la pasividad, olvido y desprecio por las sentencias que ya, en varias ocasiones, ha dictado el TSJC contra las actuaciones del Tripartito en materia de enseñanza del Castellano. Una de las más infumables de las actuaciones de la Generalitat catalana ha sido el incumplimiento y desafío a la implantación de la tercera hora de castellano en las aulas; todo ello pese a que las sentencias de los tribunales requerían su cumplimiento. Pero parece que aquí, en tierras catalanas, en virtud de un Estatut que les garantiza la impunidad contra cualquier acción del Gobierno y que, los políticos catalanes, se han esmerado en desarrollarlo a marchas forzadas ante el peligro de que pueda resultar inconstitucional, en todo o en parte; han intentado, a toda costa, conseguir generar una situación de hecho que haga prácticamente imposible la marcha atrás, en el caso de que el TC decidiera declararlo inconstitucional.

Pero aquí hay que contemplar y señalar a los verdaderos culpables de que los catalanes hayan llegado a este punto extremo, por el que ya se atreven a desafiar abiertamente al Estado español y a sus instituciones. El primero, el gran gestor de todo este programa de descentralización y federalización de España, el señor Rodríguez Zapatero, que mientras que en el País Vasco propugna una doctrina favorable a la recuperación de las competencias educativas obligando a reponer al español en el lugar que le compete por ley; en Catalunya emplea otra vara de medir y, para ello, nada mejor que mentir abiertamente sobre la situación del castellano en esta autonomía y la conculcación de las disposiciones constitucionales que, impunemente, se está cometiendo contra los legítimos derechos de los padres a escoger el sistema de enseñanza y el idioma en el que desean sean escolarizados sus hijos.

El otro culpable y quizás aquel en el que se debiera descargar la máxima responsabilidad de este ensoberbecimiento de los partidos nacionalistas catalanes, es, sin duda, el Tribunal Constitucional que, a los tres años de admitir a trámite los recursos contra la legalidad de la ley orgánica que aprobó el Estatut, todavía no han tenido tiempo, no han podido, no han querido o no les han dejado las presiones políticas que sobre él se han ejercido; tomar una resolución al respeto. Este retraso en determinar la legalidad de una ley de tanta importancia para España, que tanto se aparta de los preceptos constitucionales y que tanto favorece la insolidaridad entre todas las autonomías de nuestra nación; ha sido el causante de que, con el beneplácito del Gobierno central, del propio Parlamento, dominado por el PSOE y los nacionalistas y ante la abulia, sospechosa y mojigata inhibición del principal partido de la oposición, el PP del señor Rajoy, la situación de la comunidad catalana haya llegado a la situación en la que ahora la coloca esta nueva ley, cuya finalidad principal es la de relegar al castellano a una asignatura de tercer orden y elevar al catalán, un idioma minoritario sin ninguna proyección a nivel supranacional, no al de lengua cooficial, sino al rango de lengua privilegiada

Un responsabilidad para el TC, rayana en la traición a la patria, si se toman en consideración los efectos de un retraso de tres años que ha permitido a la comunidad catalana situarse en posición de privilegio respecto al resto de las del país, no sólo en cuanto a posibilidades de decidir por ella misma sobre problemas tan importantes como es la Administración de Justicia, legislar y saltarse impunemente las normas constitucionales; mientras que, por otro lado, está chupando del Erario público una financiación desproporcionada a la riqueza de la que presumen en la región y que perjudica, sin duda alguna, a otras comunidades menos desarrolladas y más necesitadas de la ayuda estatal, vamos, lo que en otras palabras se conoce como solidaridad nacional.

El señor ZP es el que se equivoca si se cree que alguien pretende “arrinconar el catalán” y, de paso, demuestra lo poco que conoce a los catalanes. No, señor Zapatero, lo que ocurre es precisamente lo contrario de lo que usted, de forma interesada, pretende vender; y es que, aquí, lo que está ocurriendo es que unos cientos de miles de catalanistas lo que están buscando es borrar de manera definitiva el idioma español de esta comunidad. Y lo peor es que, con gobernantes con ZP, que no nos ha dicho una sola verdad desde que ocupa su puesto en la Moncloa, nos podemos esperar cualquier tipo de triquiñuela que lo lleve a alcanzar la meta que se ha propuesto conseguir: llevarnos a todos a una federación comunistoide donde, sin nucleares, con dependencia absoluta en cuanto a energía, y destruido el tejido industrial (que sigue en caída vertical), nos convirtamos en un país semejante a la Cuba de Castro, la Venezuela de Chávez o la Bolivia de Evo Morales. En fin, una más de las repúblicas bananeras en las que manda el marxismo. Pero ¡ojo! nos lo habemos buscado por bobalicones.

Noticias relacionadas

Diesel

El exceso de emisiones de los motores diésel está causando 5.000 muertes anuales en Europa

¿Hacia un Golpe de Estado en España?

¿De la III República al Golpe blando?

España encerrada en sí misma

Justo en la esquina de la calle donde me crié en Vigo había un quiosco de barrio

Una puta mierda de sentencia

La sentencia condenatoria contra él es una desgracia para todos los españoles

La conciencia, un instrumento muy útil para la vida

Cuando el ser humano fallece, la energía que ha estado emitiendo no se destruye
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris