Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil
Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

Los nuevos señores feudales

Miguel Massanet
Miguel Massanet
sábado, 27 de junio de 2009, 22:58 h (CET)
Aquellos que no se creen que la Historia se repite tendrán, o mejor dicho, deberán ya en la actualidad apearse de su incredulidad y empezar a fiarse de que, la sabiduría popular, no es sólo un tópico recurrible para justificar tradiciones o costumbres seculares, sino que encierra en si misma valores culturales de gran enjundia. Porque señores, lo que si resulta evidente es que se están percibiendo en algunos países de la vieja Europa (vieja, en su calidad de madre de naciones y, pionera, en su vocación de trasmitir su cultura a otros países lejanos a los que ayudó a iniciarse en el camino de la civilización, no sabemos si para bien o para mal) una cierta tendencia a recobrar aquel culto a la personalidad, aquella reverencia por los caudillos que dirigían a sus mesnadas en los combates sin que ello fuera óbice para que, en tiempo de paz, los explotaran como esclavos, erigiéndose en dueños de vidas y haciendas de aquellos vasallos, sin cuyos servicios indispensable, hubieran quedado reducidos a lo que, en realidad, eran la mayoría de ellos, unos fanfarrones despiadados y viciosos que no sabían más que guerrear con sus vecinos o entregarse a los más desenfrenados placeres mundanos, entre los cuales, el de la carne (derecho de pernada), no era, precisamente, el que menos predicamento tuviera.

No podemos decir que, en algunas de las actuales democracias, o lo que para algunos lo son, aunque resulte que el término les venga ancho y sólo se utilice para encubrir las sentinas donde se almacenan las cargas de autoritarismo, tiranía, abusos de poder, desprecio por los derechos de las personas y una larga retahíla de otros ataques a las libertades de los ciudadanos que, si nos paramos a reflexionar podremos apercibirnos de que, salvando las distancias inevitables del efecto del transcurso de los años, existen muchos puntos de similitud con aquellos sistemas feudales que hoy se consideran caducados. Craso error. En realidad, si nos tomamos la molestia de examinar el comportamiento de algunos de los que hoy nos gobiernan, nada más tendríamos que hacer el esfuerzo de imaginárnoslos cubierto con sus brillantes armaduras y con el yelmo encasquetado, para darnos cuenta de la poca diferencia existente entre unos y otros en cuanto a comportamiento y ambiciones inconfesables.

Vean ustedes al señor Sarkozy, de Francia. La imagen de un segundo Napoleón, pequeño como él, un poco fatuo, creído de si mismo e incapaz de resistirse a demostrar su masculinidad aunque para ello, o, precisamente por ello, haya tenido que buscar en la Carla Bruni a su particular Josefina, sólo que, a diferencia de ésta, la italiana es de las mujeres que saben adornar, con su belleza y estilo, el florero donde esté depositado ego machista de cualquier mandatario que aspire a convertirse en l’Empereur de la Republique. Por si faltaba algo y para demostrar lo dicho, observen ustedes el gesto verdaderamente napoleónico de restablecer la costumbre del Segundo Imperio
( Napolén III) de pronunciar en Versalles un discurso ante el Congreso y el Senado ¡Vive la France! Seguro que hubiera estado pintiparado entre aquellos que pedían con insistencia un mayor número de votos para el “Tercer Estado” (burgueses), para luego declararse como únicos integrantes de la Asamblea Nacional.

Lo de Berlusconi tiene otro cariz. Muy a lo italiano y seguramente más propio de una de las farsas cómicas del sin par Hugo Tognazzi , que de un presidente del gobierno. Pero estamos acostumbrados a este pequeño César, multimillonario, con sus cohorte de siervos de gleba que le van allanado el camino y con esta petulancia que hizo famoso, en sus papeles, al genial Victorio de Sica, eterno conquistador, tenorio enamorado y víctima propiciatoria de toda suerte de ridículos provocados por sus miedos y flaquezas. Estoy convencido de que, el ególatra italiano, no hace más que seguir las huellas de Mussolini, del que se dice que, cuando se encerraba en una habitación con una de sus “conquistas”, le susurraba: “Hasta ahora has conocido al Duce de Italia, pero desde ahora vas a conocer al hombre”. Se considera por encima del bien y del mal pero, a pesar de sus flaquezas, les resulta simpático a los votantes que no dudan en reelegirlo una y otra vez sin que esta faceta de “conquistador” parezca que le perjudique en política. Quizá porque, en el fondo, muchos italianos soñara con poder disfrutar de lo mismo que se permite hacer su señor Berlusconi..

Pero donde la faceta medieval del gobernante se muestra más en su propia salsa, es en el caso irrepetible de nuestro Rodríguez Zapatero. En él se hace evidente, más que en ningún otro gobernante, este culto a la personalidad. Porque ZP tiene su corte de admiradores, su serrallo de odaliscas, formado por todas sus ministras, que le tienen una adoración reverencial, empezando por la señora De la Vega, que se lo come con cada mirada que le dirige, y terminando por la benjamina, la inefable y poco convencional, Bibiana Aído. ZP ha conseguido hipnotizar a más de media España y dejar atontada a la otra media; de forma que, por errores que cometa, insensateces que se permita y cacicadas que perpetre, nadie parece que se lo tome en cuenta a la hora de votarle o de apoyarle en su particular política. En España estamos bordeando el crack económico; sumergidos en la recesión mayor de nuestra historia; con un paro que dobla al de la UE y que representa el 40% del registrado en toda ella; con las Cajas amenazando ruina y una cadena inacabable de percances en la industria que, al no poder alcanzar el nivel de competitividad adecuado, se siente incapaz de luchar por los mercados. Pues bien, así y todo, cuando dicen que no tienen dinero para dotar a la Ley de Dependencia o cuando se le retira la escolta, en sus viajes al extranjero, al señor Rajoy; sin embargo, la señora Bibiana Aído,no tiene reparo en hacer instalar un teléfono, al estilo Elena Francis, para atender las llamadas de los hombres que quieran recibir consejo sobre sus problemas sexuales o sus dudas sobre su masculinidad. Lo malo de esta estupidez es que la broma cuesta la friolera de 1.400.000 euros.

En su viaje a Nigeria ZP, a un país rico en hidrocarburos pero mal gobernado, como ocurre en la mayoría de naciones del continente africano, se ha mostrado generoso, espléndido y sobrado de recursos, al “donar” la friolera de 250 millones de euros para ayudar a aquellas personas. En España más de 1.500.000 trabajadores en paro no cobran ninguna subvención pero en Nigeria tenemos que hacer los fanfarrones para demostrar que en España atamos a los perros con sartas de longanizas. Pero la prueba de que seguimos situados en la edad media es el hecho de que ¡el Tribunal Supremo!, ha desestimado una denuncia de un contratista al que, un ayuntamiento español le había encargado la ejecución de unas obras, sin disponer del dinero preciso para pagarlas lo que motivó el impago de las mismas. El argumento del alto tribunal, inefable, peregrino y la muestra del nivel de nuestra Justicia: se le dice al reclamante que primero debiera de haberse cerciorado de si el municipio tenía dinero para pagarlo; como consecuencia, declara al Ayuntamiento exento de responsabilidad.. ¡Inquisición, si señores!

Noticias relacionadas

Thanksgiving’s day

El Black Friday será una marabunta de compradores compulsivos de unas rebajas que no tengo yo muy claro que sean tales

El otro 20N

En la actualidad sigue el mismo partido y otros que mantienen el ideario antidemocrático y fascista

Estrasburgo y la exhumación de Franco. Torra y sus ínfulas

Socialistas y soberanistas catalanes quieren morder un hueso demasiado grande para sus quijadas

En cada niño nace un trozo de cielo

Un privilegio en el ocaso de nuestros andares y una gracia

Por fin

Ya era hora. Por fin han valorado el buen hacer de los malagueños
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris