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Opinión
Etiquetas:   Carta al director  

Vicente Ferrer

Miguel Rivilla (Madrid)
Redacción
viernes, 26 de junio de 2009, 03:12 h (CET)
Lleva nombre y apellido de santo .Es conocido por casi todo el mundo. Ha recibido el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1998.Su figura y su palabra se ha hecho presente en múltiples medios de comunicación. Fue sacerdote jesuita. Le destinaron de misionero en la India. Cambió su sotana y celibato y se casó. “No he venido aquí a proporcionar una buena estadística de bautizos”. Su ejemplo y secularización puso en crisis el sentido de las misiones . ¿Evangelizar o dar pan a los pobres?. El ha dedicado parte de su vida a dar de comer a millares de indios hambrientos y fundar hospitales.

Su obra y su figura es reconocida y exaltada no sólo en España ,sino en el mundo entero . Decenas de ONGS han seguido su ejemplo en todas partes del tercer mundo. Hoy son muchos quienes se preguntan :¿Tiene sentido ser misionero y tienen sentido las misiones católicas?.

¿No sería más conveniente atender las necesidades materiales de los pobres y luego hablarles de Dios ?.

¿ No sería mejor dejar a estos pueblos en su propia religión y poner todo el esfuerzo en sacarles de su miseria?.He aquí unas preguntas que suscitan polémica y que no encuentran fácil respuesta.

Me inclino a pensar que la cuestión no es de antes o después; ni siquiera de necesidades de la gente. Me fijo en el mandato y ejemplo de Cristo. El mandó evangelizar y bautizar (Mt.28.19-20 ) Sin excluir todo lo demás. El predicaba, pero también atendía a los necesitados de todo tipo.

Esto es lo que han hecho a lo largo de veinte siglos los misioneros católicos en el mundo entero ,sin premios ni medallas y a veces con la incomprensión de los propios creyentes. Algo que repruebo totalmente, es usar la figura de V.Ferrer a su muerte, para arremeter inmisericordes contra la Jerarquía de la Iglesia y contraponerla a las figuras venerandas de sus pastores. El juicio definitivo sobre cada persona está reservado al único e inapelable juez de vivos y muertos, Jesucristo. D.e.p. Vicente Ferrer.

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