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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Sentencia del TC en Agosto? Lo dice De la Vega

Miguel Massanet
Miguel Massanet
martes, 23 de junio de 2009, 08:46 h (CET)
En muchas ocasiones hemos tenido oportunidad de escuchar frases como “este tipo tiene la mente bien amueblada” o “este sujeto las caza al vuelo”, prosopopeyas o metáforas que implican que una persona esta bien dotada mentalmente, que tiene buena capacidad de juicio o que dispone, en perfecto orden de funcionamiento sus neuronas y bien pulidas sus sinapsis, para así enviar y recibir los impulsos eléctricos que ponen en funcionamiento el cerebro. Otros, no todos podemos ser agraciados con semejante don, tenemos que conformarnos con un utillaje doméstico más modesto para poblar nuestras meninges, algo equivalente a una simple mesa camilla de pino y algunas sillas de enea; lo que no quiere decir que, con ello, no nos sintamos felices y hasta nos permitamos algunos pinitos de ejercicios de lógica.

Y es que, cuando uno se pregunta cuál es el motivo de que los españoles nos diéramos, mediante referendo, la Constitución de 1978 quizá tenga la idea de que para garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos; acaso supusiéramos que para mantener unida la nación y, es muy posible, que para asegurarnos un conjunto de normas jurídicas que refrendaran el Estado de Derecho. En realidad, me imagino que para afianzar la convivencia respetuosa con los derechos de los demás españoles; la libertad, entendida como el derecho a igualdad de oportunidades y no discriminación, como reza su artículo 14 y, por supuesto, reafirmar el principio de solidaridad entre todas las regiones de España convertidas, por mor del articulado del Título VIII, Capítulo 3º del cuerpo de la Ley, en autonomías. Evidentemente que no pudieron pensar, los legisladores de entonces, en la posibilidad de que, un gobierno socialista, pudiera en un futuro no muy lejano, dar al traste con todo aquel encaje de bolillos político que, con tanta destreza, supieron trenzar los políticos del antiguo régimen. Sin embargo, lo que Montesquieu estableció como modelo de los poderes que garantizarían el equilibrio de fuerzas en una nación,basándose en los tres pilares básicos que la sustentaban: el Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo; en nuestro país han dejado de ser efectivos, debido a la solapada labor de un gobierno que ha fijado todo su empeño en hacerse con el control de todos los resortes del poder; impidiendo que el ejercicio normal de las competencia de cada uno de las jurisdicciones mencionadas, se pudiera realizar sin interferencias, presiones o intervenciones ajenas, que han culminado con la politización de todo el entramado judicial, el aislamiento en las Cortes de cualquier propuesta de la derecha y el dominio absoluto, tipo dictadura soviética, de los medios de información del país.

Así, no debemos encontrar inverosímil que el TC lleve tres años sin dictar resolución sobre los recursos que se presentaron ante él, respecto al Estatut de Catalunya. Se dice que este plazo supera el que tardaron en redactarlo sus autores, lo cual nos da la medida de la inoperancia, por supuesto interesada y guiada desde el brazo político, de los magistrados que si, en un principio, anduvieron a la greña en cuanto a sus respectivas competencia para tratar del tema, han permitido que el procedimiento se haya eternizado, guiados de la mano de su presidenta la señora María Antonia Casas que, la vox populi dice, ha estado siempre al servicio de las conveniencias del Gobierno que preside el señor Zapatero, (¿recuerdan ustedes el broncazo que le dio la señora De la Vega a la señora Casas, en uno de los últimos desfiles de las FF.AA?) Nadie se puede llevar a engaño a la hora de constatar los efectos que, esta tardanza, han producido en cuanto al hecho de que: todos los artículos de dicha Ley Orgánica se han ido desarrollando bajo la suposición de que eran constitucionales; lo que ha creado una situación de hecho que será de ver cómo se puede solucionar al cabo de tres años de vigencia de aplicación continuada, si el TC decidiera declararlos anticonstitucionales. Al respeto, resultan ser, de todo punto, inaceptables las explicaciones recientes de la señora Casas a las preguntas de un periodista, al afirmar que el alto tribunal “no había recibido presiones políticas ni mediáticas”, ¿cómo explica dicha señora que se dictara una Ley precisamente para prorrogar su mandato para garantizar su voto de calidad? Pero donde, de verdad, ha estado magnífica la señora presidenta del TC ¬– por cierto, ¿se han fijado ustedes la manía de todas estas señoras que ocupan cargos importantes de utilizar el lenguaje engolado, impostado y dogmático cuando responden a preguntas de la prensa? – ha sido cuando, en uno de estos momentos de relajamiento, ha soltado su frase brillante para justificar la excesiva duración de las “deliberaciones”: “La agenda de este Tribunal no es agenda política ni de la política” con lo que se quedó despachada.

Lo más sabroso de estas personas, que se creen estar por encima del bien y el mal, es que se tiran tierra encima, como lo hizo la señora Casas en un momento en que, el periodista, la espetó la tardanza en tomar la decisión a lo que, con toda la cara del mundo, respondió: “Nos gustaría los tiempos más cortos, pero es verdad que es un asunto complejo que exige una reflexión reposada”¡ Si, señora, ahí dio usted en el clavo, en lo del reposo! Porque algunos pudiéramos haber pensado que en lugar de “reposada” debería haber dicho “aletargada”, algo así como el aletargamiento de los cocodrilos en épocas de estío o el sueño invernal de los osos en sus cuevas. Pero, señora mía, también podríamos, los ciudadanos, tener sospechas de que ustedes no sabían como salir de este enredo sin perjudicar al Gobierno y sus relaciones con Catalunya; lo que tendría un tufillo a ilegalidad manifiesta, por no usar un término más contundente. También pudiera suceder que esperaran el momento más favorable, pongamos en Agosto, para dar a conocer la resolución, mientras sus señorías gozan de su “aletargamiento” estival y no estarían en disposición de reaccionar. La señora De la Vega ya nos ha anticipado algo al respecto, lo que nos hace pensar que ya le han dado el soplo desde el TC o bien, que ella ha dado la “orden” de que se haga pública esta resolución que, con tanto “sosiego” habrán pergeñado los señores magistrados, para acabar por dejar las cosas como están,con cuatro pequeños retoques sin importancia, con los que pretenderán darles el pego a los indocumentados de siempre, todo ello con el concurso de la prensa, las radios “adictas al sistema” y de las TV’s a sus órdenes.

Y ustedes se preguntarán: ¿Pero qué pasa con los preceptos constitucionales, estos que están escritos con tanta claridad? Pues, como si lo estuvieran en lenguaje cuneiforme o en jeroglíficos egipcios, porque no le van a hacer el menor caso, se la puentea y ya está. ¿Para que, si no, estaría el TC? O ¿es que, son ustedes tan cándidos que pensaban que estaba para hacerla cumplir? La Constitución dice que el castellano es el idioma oficial y que todos los ciudadanos deben conocerlo y tiene el derecho a usarlo; pues no señores, el Estatut dice que no; que debe haber solidaridad entre todos los pueblos de España ¡que va! El Estatud dice que Cataluña tiene privilegios especiales; y así siguiendo; pero ¿saben ustedes lo que está ocurriendo en España? Se lo diré, porque no es un secreto: es que también los ciudadanos ¡estamos aletargados! Si, como los cocodrilos.

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