|
Coplas de ciego
Luis del Palacio
Dentro de algo menos de medio año, dos figuras excelsas de la política gobernarán el mundo occidental –entendido como concepto, claro está- a ambos lados del Atlántico norte:
Obama, que ha demostrado hace poco que sabe como nadie mezclar churras con merinas, al referirse en El Cairo, con donaire y aplomo, a ese embuste histórico según el cual en el Al Andalus medieval convivieron en armonía las “tres religiones del libro” ( poniéndolo como ejemplo de lo tolerante y liberal que puede ser el Islam frente a las fuerzas oscuras que encarnaba la Inquisición) y su “alma gemela” –o así al menos lo cree la ministra oficiosa de propaganda, Leire Pajín-, el ínclito señor de la ceja.
Pajín, como amable trasunto de Goebels, es panegirista de ZP, jefe supremo de la cosa. Sus intervenciones tienen algo de coplas de ciego o de cantares de gesta entonados por un juglar de la corte. Será por eso la nada disimulada afición por los bufones que tiene la clase dirigente del PSOE. Y cuando alguien se refirió despectivamente a los artistas que adoran al santo por la peana, llamándolos “cómicos” cometió un enorme error. Los cómicos, los actores, constituyen parte de lo más digno de la sociedad española. Son, sin embargo, los bufones quienes se ven en la necesidad de reírle las gracias a su majestad. Una famosa actriz que anunciaba compresas para las pérdidas de orina o el pajarraco de Vallecas, junto a la inefable matriarca de los Bardem, no son, la verdad, personajes como para quitar el sueño. Bufones de la corte, como el trágico Rigoletto, que ya han empezado a desertar del barco.
Uno siente una cierta ternura por esa chica de mullidos carrillos y cabellera pelirroja cortada, por cierto, “a lo juglar”. Le ha tocado bailar con lo más feo y presentar la quiebra como un éxito indiscutible. Lo que dice, lo dice con tanta convicción que se diría dimanado de una sincera y profunda reflexión; como, por ejemplo, su comentario sobre el privilegio que nos aguarda a las democracias europeas dentro de unos meses con la presidencia del líder de la Alianza de las Civilizaciones.
“Hasta que el pueblo las canta, las coplas, coplas son”, escribió Manuel Machado. Sólo hace falta que a las de Lerie Pajín les ponga música Tedy Bautista o, por qué no, el mismísimo “rey del pollo frito”.
|