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Palimpsesto, palingenesia y palinodia,...
Ángel Sáez
INGREDIENTES FUNDAMENTALES DE LA PANACEA
Aquel criterio estúpido nuestro de ir a rebufo de los demás o a remolque de los otros fue un lastre y una rémora para nuestro crecimiento (que no miento), desarrollo y progreso personales, literarios.
Aquel (í)dolo idiota o lodo lelo y lerdo nuestro de que fueran fulano, mengano o zutano, (en) el edén o el erebo, quienes se estrujasen la sesera, investigaran, ora acertando en la elección del método, ora equivocándose en/por el (ab)uso de la estrategia o de la herramienta o en/por la (re)iteración del tropiezo, e inventaran nos trajo el terno mal avenido y peor confeccionado de la atonía, la depre(sión) y la inopia, lodazal de las tres piezas o pozas en cuyos respectivos barros nos sentimos presos, porque apenas podíamos, nos permitían o dejaban movernos.
Afortunadamente, desde hace algunas/os eñes/años, el copioso (complejo y completo, confuso y profuso) elenco de amanuenses, copistas, heterónimos y seudónimos que (con)formamos la nómina de nuestro autor o empresa, estamos permanentemente alerta y atentos, prestos y dispuestos a poner nuestras péndolas en marcha nada más nos lo solicite, indique o demande nuestro don, o sea, venimos promoviendo y promocionando una ingente labor de inmolación, innovación, interacción y renovación de ideas ético-estéticas y procedimientos lírico-narrativos para arrostrar con éxito y/o fracaso (pues, ya se sabe, la victoria es la derrota que cambia inesperadamente de casaca, chaqueta o camiseta) los múltiples desafíos del año en curso, 2009.
Otramotro; E. S. O., un andoba de Cornago; Ángel Sáez García; jefe, líder, marca, mosaico y tablero de la Casa reconoce nuestro esfuerzo; por eso lleva varios minutos hilando, hilvanando y trenzando escaques, peones y teselas, tratando de tramar, para recreo y regocijo propio y ajeno, un ditirambo (in)merecido. En él, nos invita a participar de los beneficios y de la fiesta que ha supuesto para él, marchamo, la mejora en la cuenta de resultados y a seguir frecuentando las academias, los liceos y las palestras de las iniciativas, los buzones y los talleres de sugerencias, que han contribuido, de manera decisiva, a incrementar la calidad y la cantidad de los servicios que le hemos prestado. En el panegírico, como colofón nos exhorta a que continuemos caminando por la senda de la curiosidad, que muchos llaman del saber, sintiéndonos inconcusa, indudable e irremediablemente inconformistas.
Blas Pascual y Blas Punto (ambos, hijos de hermanas, de segundo) Redondo, en nombre de todos.
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