Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   Opiniones de un paisano   -   Sección:   Opinión

La familia

Mario López
Mario López
viernes, 29 de mayo de 2009, 00:51 h (CET)
Esa fábrica de fobias, miedos y aprehensiones conocida como familia tradicional católica, es el único modelo de convivencia que defiende el PP. Y así lo dejó claramente expresado Mayor Oreja en el soporífero debate televisivo que sostuvo con López Aguilar el otro día.

No es de extrañar el enorme apego que la derecha tiene a ese modelo de familia. Gracias a él, la burguesía española asegura el mantenimiento de sus privilegios, la perdurabilidad de esos sus valores que les permiten, entre otras muchas cosas, fomentar o encubrir cualquier tipo de exceso siempre que parta de miembros de la familia. Así se explica cómo mantienen el apoyo a Esperanza Aguirre, a pesar de su permanente desprecio a las Cortes Generales, su afición a concitar apoyos a golpe de talonario o prebendas, su desafección por las labores de la administración que dirige o su implacable control de los medios de comunicación madrileños. El ejercicio del despotismo, la liberalidad endogámica, sólo se pueden preservar dentro de una estricta vigilancia del dogma familiar. Sólo así se puede conseguir que los oficios, profesiones, cargos y artes pasen de padres a hijos, sin solución de continuidad, por los siglos de los siglos, amén. No niego que en ocasiones, y por haberlo “mamado”, el hijo decida proseguir el oficio de sacamuelas de su padre, o continuar dibujando aquellos planos de suntuosas mansiones, o calentar las nalgas en sede parlamentaria. Pero la perspectiva que me dan los años vividos me dice que, más bien, es la conjugación de miedos, comodidades y prejuicios lo que lleva a los cachorros a mantenerse de por vida en la senda del padre. Y, de la misma manera, todas las creencias de quien les ha dado pan y oficio son dogmas de fe para ellos. Es difícil que una sociedad llegue a algo medianamente deseable si sus dirigentes fundan su razón en semejantes cimientos. Desde luego, dista mucho de ser un modelo democrático.

Noticias relacionadas

Incongruentes todos

El problema es la incongruencia

Ébola, otra vez

Desgraciadamente ha vuelto a resurgir la terrible enfermedad

Los nueve de Catonsville, 50 años después

Los “Nueve de Catonsville”

¿Cuántos muertos palestinos puede aceptar el mundo sin inmutarse?

Netanyahu y la manipulación del miedo

Hay que recuperar la perspectiva familiar

El Instituto de Política familiar ha presentado su informe sobre la Evolución de la familia en Europa ante el Parlamento europeo
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris