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Etiquetas:   Buñuelos de viento   -   Sección:   Opinión

Sólo son curas, ellos se lo han buscado

Pedro de Hoyos
Pedro de Hoyos
@pedrodehoyos
sábado, 23 de mayo de 2009, 08:31 h (CET)
Estoy plenamente convencido de la existencia de Dios. Y también lo estoy de la necesidad que tenemos de crearnos un Ser Superior al que confiar nuestra debilidad. Somos humanos, pese a la Barbie abortista, y por lo tanto somos finitos, débiles y limitados, por eso necesitamos un ser superior. Y además estoy plenamente convencido de la existencia de Dios, repito. No, claro, no puedo demostrarlo.

Si sólo fuéramos materia, si careciéramos de una parte espiritual me
sentiría decepcionado, incompleto y abrumado. Por la razón que sea,
educacional, por ejemplo, soy creyente, ustedes me sabrán disculpar. Y por
razones culturales me ha tocado ser cristiano católico. Podría haber sido
protestante, judío, animista o musulmán, me habría dado igual, sospecho que
nos hacemos un Dios a nuestra medida cultural, a medida de nuestro
conocimiento, de nuestros miedos y de nuestras limitaciones. Llevando cierta
honestidad igual le dará a Yahvé, Dios, Alá o a la Pachamama a quién confíe
mis sentimientos, a quién rece o de quién espere una vida posterior a mi
muerte.
Imbuido en esa cultura religiosa, digo, me ha tocado ser católico, qué le
vamos a hacer, con lo mal que le van las cosas a la Iglesia, con la de
"clientes" que pierde día a día, con el desprestigio que acumula el Papa
sobre sus espaldas, con lo mal que se combina eso con ser moderno,
autosuficiente y progre.
Y es que no hay semana que no caigan sobre curas, monjas y obispos un
diluvio de acusaciones de pederastia y me refiero a acusaciones serias,
probadas y demostradas. Puede que Dios lo perdone todo, pero esto no hay
dios que lo perdone. "Ay del que escandalizare a uno de estos niños" (Era
así la frase evangélica más o menos, ¿no?). Yo siempre me acordaba de esta
frase cuando veía a un niño trabajando en un vertedero de Ecuador, pongo por
caso, pero para esto otro también es válida. Ya se les podía caer el pito a
Hace no mucho tiempo, el penúltimo escándalo fue en el seminario de Verona,
mi ciudad de vacaciones, donde espero volver este verano, en cuyo seminario
se denunciaron abusos en los años sesenta. Ahora se trata de Irlanda: "Una
investigación de varios años de duración sobre abusos y maltratos a menores
en instituciones de la Iglesia Católica en Irlanda entre los años treinta y
ochenta ha revelado que los abusos sexuales eran «endémicos», así como el
maltrato físico y emocional, además del abandono en el que se encontraban
los niños."
Me avergüenzo de creer en el mismo Dios que ellos, si es que ellos creyeron
alguna vez en Dios, me avergüenzo de pertenecer a la misma especie que
ellos, me avergüenzo de vivir en el mismo planeta que ellos, me avergüenzo
de respirar el mismo aire que ellos. Uno solo de estos escándalos, una sola
de sus marranerías, de sus desprecios, malos tratos o abandonos causados a
estas criaturas nunca sirve para compensar ante los ojos de los hombres los
miles de sacrificios, las miles de renuncias, la entrega generosa de mi
amigo JM, que a los treinta años dejó colgada su familia, su profesión y su
vida de dandy soltero adinerado para hacerse cura y pirarse a Kenia, Costa
Rica y Nicaragua a... ¿A qué coños se iría cuando formaba parte de un
exitoso grupo de música, tenía la moto más potente de la comarca y ganaba
todo el dinero del mundo para él? El caso es que en Kenia dormía en el suelo
y ayunaba los fines de semana, no voluntariamente sino porque en la
parroquia a la que asistía no había nada qué comer.

Esos curas hijos de puta pederastas alcanzan más notoriedad que mi amigo X,
al que echaron del seminario por rojo (estoy hablando de la España de
Franco) y después de salir del paso trabajando de albañil se empeñó en ser
cura y lo logró, renunciando a una familia y a una carrera profesional en
algún terreno de relumbrón social. De la labor social de este hombre
prefiero no hablar por discreción, dejémoslo en que tiene premios populares
de los barrios más pobres de mi ciudad, esos barrios que votan en masa a la
izquierda llamada "obrera".
Pero él, ellos, y su labor callada y oculta de años, de toda una vida, no
salen en los telediarios, eso no es noticia, son sólo dos curas más, ellos
se lo han buscado.
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