Quantcast
Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Sueldos Públicos Viajes y Lugares Display Tienda Diseño Grupo Versión móvil

Opinión

Etiquetas:   La tronera   -   Sección:   Opinión

Reliquia mortuoria

Jesús Salamanca
Jesús  Salamanca
miércoles, 20 de mayo de 2009, 08:03 h (CET)
“Galicia Bilingüe” está demostrando un sentido común que para sí quisieran los radicales de la adulterada izquierda gallega, trufada de insensato y cavernario nacionalismo aldeano. Frente a ese saber hacer del gallego responsable y trabajador, observamos al confundido mequetrefe que pretende convertir Galicia en tierra de luchas, grescas y represalias.

El radicalismo farfullero del Bloque, acompañado de los ‘tocapelotas‘ de aquel travestido ‘Nunca Más’, han fundido cuatro años de esperanza en esa bendita y admirada tierra. Han puesto grilletes a Galicia, puertas al campo y trincheras al mar. En pocas palabras: el radicalismo gallego ha demostrado ser una mera reliquia mortuoria, además de un lastre para el desarrollo de Galicia y una acalorada aventura sin responsabilidad ni conciencia.

Aún recordamos los gritos de los radicales durante la desgracia del “Prestige”. Cientos, tal vez miles, de jóvenes españoles de buena fe, que acudieron a Galicia en solidaridad con el pueblo gallego y a brindar su desinteresado trabajo, se vieron obligados a regresar a sus hogares ante la represión vulgar de socialistas, radicales y vagos incontrolados de dudoso pelaje. Sí, al grito de “Galicia para los gallegos”, muchos jóvenes regresaron a sus casas defraudados y hartos de tanto estúpido sin sentido común y de tanto catedráticos de la estupidez; pero no sin antes hacer la ‘peineta’ a esas incontroladas bandas, cuyo único objetivo era dañar a Galicia, como lo hacen ahora.

Querían tocar poder como fuera y a la primera se han estrellado. Una simple legislatura ha sido suficiente para que los gallegos echaran de las instituciones a socialistas y nacionalistas, quienes han salido con un lastre de corrupción y lujo desconocidos hasta ese momento. Había que colocarse en la Xunta y vivir al calor de las subvenciones y así lo hicieron escritores de medio pelo, pintores emborronados y falsos poetas sin futuro.

Pensaban que Galicia estaba en peligro y ha sido la coalición de esta última legislatura la que ha estado a punto de ‘cerrar Galicia’. Se lo han llevado crudo al grito de “¡Anxo, colócanos!”. El radicalismo ha recibido subvenciones por verdaderas tonterías y por inservibles proyectos. El caso era obtener prebendas y ayudas. Unas ayudas que nunca hubieran recibidos los vagos, ni los desaprensivos, con un Gobierno digno y con el limpio estilo de lo que representa el actual presidente gallego.

Ahora, cuando han perdido el calor de las instituciones, vuelven a ‘joder la marrana’. Están deseando encontrar cualquier disculpa para demostrar su violencia contra España, contra Galicia y contra la ciudadanía trabajadora. Ahí tienen lo sucedido en la manifestación nacionalista, donde decenas de ‘defenestrados’ de la Xunta mostraron su odio y rencor a personas e instituciones. Los vándalos de ‘Nunca Más’ han vuelto a la calle y preparan el terreno para regresar al calor institucional. Toda vale para ellos. Sin llegar a entender que Galicia no quiere vagos, como tampoco quiere mediocres ni cavernarios. Las urnas han dicho que el radicalismo gallego es simple reliquia mortuoria.

La Mesa por la Normalización Lingüística deja mucho que desear hasta el momento. No podemos entender ese afán por controlar la libertad y amedrentar el deseo de los gallegos. Galicia merece dignidad; sí, la dignidad que siempre ha tenido. Ese radicalismo egoísta y xenófobo solo puede llevar al enfrentamiento, al odio y a la irremediable división.

El radicalismo gallego ha demostrado que se compone de simples palurdos ‘guerracivilistas’ que vieron la luz porque no estaba permitido el condón. Como decía un insigne escritor gallego, hoy en Gloria divina: “La culpa del retorcido y esperpéntico radicalismo la tiene el caudillo, Francisco Franco, porque si hubiera permitido el preservativo, no hubiera nacido tanto hijo de… incontrolada aventura”.

Noticias relacionadas

Catalunya, el árbol que no deja ver el bosque

El PP, con la Constitución tapa su corrupción

El valor y la valía

Se requieren gentes de valor que perseveren, dispuestos a plantarle corazón a esta escalada de contrariedades que nos dejan sin aliento

De la Constitución de 1812 a la de 1978

Hay que releer las constituciones derogadas antes de reformar la vigente

Turull y Rull

La viñeta de Carla

¡Aprovecha el instante! ¡Aprovecha el día!

Cada ser humano y cada alma es un microcosmos en el macrocosmos universal
 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Síguenos en Google Plus    |  
© Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris