Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Que Hotel - Hoteles baratos
Diario Siglo XXI Sueldos Públicos El Viajero Magazine Tienda Diseño Grupo viernes, 25 de mayo de 2012. Actualizado 04:13 h. Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Portada | Opinión | España | Mundo | Economía | Televisión | Cine | Música | Tecnología | Libros | Medios | Moda | Salud | Sexo | Ciencia | Gastronomía | Toros |
Deportes    Londres 2012    Fútbol    Baloncesto    Motor  |  Última Hora  |  Videos  |  Entrevistas  |  Infográficos  |  El Tiempo    ●    Concurso fotográfico
    
Tags: Opinión · Con el telar a cuestas · Ángel Sáez
Emulando al hijo pródigo (I)


Ángel Sáez


Ángel Sáez Ángel Sáez
martes, 19 de mayo de 2009, 08:11
Comentar


POR JESÚS ARTEAGA ROMERO

Sentadita, como siempre,
aparece la ancianita
en la esquina de su calle
absorbiéndose la brisa
que los vientos le regalan

esperando su sonrisa…
Y recuerda una aventura
que vivió de mayorcita;
era ya mayor de edad,
pues dieciocho años tenía…

La parábola de un hijo
que a su padre le pedía
esa parte de la herencia
que sólo a él pertenecía,
le sugiere a ella la idea
de marchar de casa un día…
No pidió a su padre nada
porque en casa nada había.

Y la pobre se nos marcha
sin saber ni a dónde iba;
pero empieza la aventura
que muy mal acabaría…

Atraviesa varios pueblos
aceptando la comida
que ofrecíale la gente
por la pena que sentían,
viendo pobre y desdichada
y con cara de mendiga,
a una joven condenada,
para siempre y de por vida,
a vivir en la miseria
por marchar de casa un día…

Y las horas van pasando
y pasando van los días;
y se pasan las semanas
sin la luz de cada día…

La experiencia es muy amarga
y peor lo que aún vendría:
Una dueña de un palacio
ser su sierva le ofrecía
y la joven lo aceptaba.
¡Qué remedio!, se decía.

Le encargó cuidar los perros
y limpiar la perrería
siete veces por semana
y dos veces cada día…
Y la joven, impotente,
tal labor rechazaría,
mas para ella era imposible
por el miedo que tenía
a la eterna represalia
de la dueña que gruñía,
hasta incluso haciendo bien
el trabajo que tenía.

Le obligaba a que a los perros
repartiera su comida:
Una vez, por la mañana;
otra, luego, al mediodía;
la tercera por la tarde
y la cuarta al fin del día.

¿Cuándo come nuestra joven,
ya criada y no mendiga?
Cuando estén todos sus perros
cada cual en su cunita
y con todo preparado
por si alguno pis se hacía;
y si alguno hiciera caca,
ella todo limpiaría…


(Continuará mañana.)

Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Autoscout24 to go. Aplicación gratis
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
Anúnciate en Diario SIGLO XXI
 

Quiénes somos  |   Qué somos  |   Contacto  |   Publicidad  |   Aviso Legal  |   Creative Commons  |   Suscríbete a nuestro boletín Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  

Cursos · Máster

  |  

Comprar naranjas online
© Diario SIGLO XXI - Diario digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris