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El ascensor
Daniel Sanabria
Aunque es la gran olvidada dentro del fútbol español, la Segunda División es un caldero de emociones que no tiene nada que envidiar a la máxima categoría cuando se acerca el mes de junio. Este año, quien más quien menos, le echa un ojo a las páginas de la Segunda cuando lee el periódico el lunes. Y es que la lucha por ascender a la elite del balompié se parece cada vez más a la de los grandes sprinters jugándose una etapa en el Tour de Francia.
La diferencia entre jugarse ascender a Primera División y luchar por no bajar a Segunda B, además de la evidente, es que los de arriba no pueden fallar y los de abajo sí, porque también fallan los demás. Pero en la zona alta de la clasificación, además de mirarse a sí mismo hay que mirar de reojo a los rivales. Un mal resultado te puede colocar hasta dos posiciones por debajo, como le pasó al Rayo hace un par de jornadas, que pinchó en casa con el Albacete y ya no depende de sí mismo, aunque ganara 5-0 el pasado domingo.
Algo más de ventaja llevaba el Tenerife, un histórico que cayó a Segunda como quien cae a un pozo sin fondo, y que tras dieciocho jornadas sin conocer la derrota perdió ante el Hércules colocándose en una situación más que delicada: tan solo dos puntos por delante del cuarto clasificado. Tras dieciocho partidos sin perder. En Segunda División. Es un dato más que clarificador de la lucha a cara de perro entre los cinco equipos aspirantes a subir este año.
El Zaragoza, con un calendario en principio más asequible, tendrá que dejar el ascenso finiquitado antes de llegar a la última jornada, donde le esperaría un Rayo Vallecano con, posiblemente, también aspiraciones de subir. Si fuera maño no me gustaría jugármela en el último partido en el Teresa Rivero. Más descolgada y sin demasiadas opciones queda la Real Sociedad, a ocho puntos del tercer clasificado.
El caso es que quedan cinco jornadas y cada partido ya es un órdago a grande. No vale ir a por el empate a menos que seas el Xerez, con un pie -pero no los dos- en Primera División. No vale fallar sin que fallen tus rivales, algo que posiblemente no va a ocurrir. Pero sobre todo, no vale fallar en los enfrentamientos directos que faltan: Tenerife-Xerez (jornada 40), Rayo-Real Sociedad (jornada 40) y Rayo-Zaragoza (jornada 42). En el ascensor que va a la primera planta sólo hay sitio para tres.
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