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Etiquetas:   Hablemos sin tapujos   -   Sección:   Opinión

¿Hasta cuando ZP denigrará a la oposición?

Miguel Massanet
Miguel Massanet
lunes, 18 de mayo de 2009, 06:54 h (CET)
A estas alturas de la segunda legislatura del señor Zapatero, después de cinco años cumplidos de gobierno de la nación, parece de chiste que todavía nos salga con argumentos tan trillados, enmohecidos y agotados como el de decir que Aznar, Bush y todos los neoconservadores son los culpables de traer la crisis a España. Yo, si no quisiera ser tachado de incordio, seguramente me inclinaría por creer que la crisis empezó en España el día antes de las elecciones de marzo del 2004 cuando, antidemocráticamente e ilegalmente, las huestes manipuladoras del PSOE se lanzaron a las calles a poner cerco a las sedes del PP, para acusar a sus afiliados de ser los impulsores de la guerra de Irak y, lo que es todavía peor, de ser la causa inmediata de la matanza del 11-M. En todo caso yo le recomendaría, encarecidamente, a nuestro señor Presidente que cuide su memoria, que tome Fósforo Ferrero y que repase las hemerotecas del gobierno del señor Aznar y vea dónde encuentra, en la política económica desarrollada en aquella legislatura, las pruebas del más mínimo atisbo de que estuviera produciéndose una depresión semejante ni en España ni en el resto del Mundo.

¿No será que las alegrías de los gastos públicos del gobierno socialista; que los despilfarros de las medidas adoptadas para mantenerse en el poder; que los chantajes a los que se ha tenido que someter por parte de la comunidad catalana; que las subvenciones y prebendas que ha tenido que repartir para tener el apoyo de la farándula, los homosexuales y lesbianas y las ayudas indiscriminadas a países socialistas del Cono Sur, junto a el coste de sostener este enorme castillo de naipes que es la pretendida “Alianza de Civilizaciones”; no han hecho más que ir minando las arcas del Estado? Y es que, el señor Zapatero, ya no se acuerda que cuando recibió el gobierno de la nación de manos del señor Aznar, España estaba en condiciones óptimas en cuanto a su prestigio internacional y posición económica, hasta el punto de ser referencia para muchos países de la UE que se hacían cruces de que fuera el mismo país que dejó, agobiado por el desempleo y en bancarrota, el señor Felipe González. ¿De dónde, pues, señor Zapatero, nos viene usted con semejante trola? La crisis económica se ha gestado, íntegramente, bajo su Gobierno, a consecuencia de la especulación generalizada extendida por toda la banca y las cajas de ahorros que ustedes, conocedores de ella y, en algunos casos beneficiarios indirectos de la misma, no quisieron o no supieron controlar. Era vox populi que la burbuja inmobiliaria era fruto de la especulación descarada de constructores y promotores, acostumbrados a construir a base de conseguir dinero ajeno, sin disponer de una estructura económica capaz de responder, ante los compradores, de los compromisos contraídos con ellos. Los bancos y las cajas, fiando en la revalorización de los inmuebles, iban aumentando los créditos y eran generosos en la valoración que se hacía de los inmuebles, sobre los cuales se constituían las hipotecas, llegándose a proporcionar cantidades equivalentes al 70 o el 80 por ciento del valor real del bien hipotecado.

Lo que el señor ZP nos ha prometido en el pasado debate “Sobre el estado de la nación”, sólo a los pocas fechas de haberse celebrado, ya se está demostrando que no ha sido más que una improvisación mal pergeñada, hecha a toda prisa y sin que, en ninguna de las partidas ofertadas, se aprecie el más mínimo rigor en cuanto a la justificación de su planteamiento. Si la medida de promocionar al sector del automóvil se ha caracterizado por provocar, de inmediato, la cancelación de todos los pedidos para esperar a que se concretaran las ayudas; de tal forma que el Gobierno ha tenido que rectificar, a marchas forzadas, intentando adelantar a la mayor brevedad su implantación; no dejemos de observar que tal ayuda partía sólo de una ayuda estatal de 500 euros (una cantidad ridícula, si se tiene en cuenta lo que cuesta un vehículo)que, sin embargo, a efectos propagandísticos anunció como 2.500 euros, confiando que las casas automovilísticas pusieran por su cuenta otros mil y las autonomías otro tanto.¡Perfecto, hacer caridad con el bolsillo ajeno, así cualquiera es generoso!; las otras no han quedado mancas en cuanto a críticas.

Pero no acaban aquí los sinsabores de ZP, porque parece que los editores tampoco están de acuerdo con las propuestas del Gobierno. Respecto a la entrega, a los alumnos del 5º de Primaria, de ordenadores portátiles, el señor Moyano, presidente de ANELE manifiesta sus dudas: “no se entiende bien que se den primero las máquinas sin haber aclarado en qué va a consistir la digitalización del sistema educativo, qué modelo va a seguir o cómo se va a proceder”. Les preocupa a los editores los efectos que pudieran tener en las ediciones de libros de texto en papel y es lógico que así sea!. Independientemente de las razones que puedan tener los componentes de este gremio lo que si resulta patente es la dificultad de establecer medidas “a lo loco”,de cara a la galería que puedan tener repercusiones que, sin un análisis integral previo que las contemple y remedie, puedan causar importante perjuicios a sectores económicos, directa o indirectamente, relacionados con las mismas (y esto puede añadir más números a las listas del desempleo, ¿o no?). Otro dato: resulta que un 81’9% de los ciudadanos encuestados en un sondeo ASTEL-Madrid está en contra de la supresión de la deducción por compra de vivienda. Lo cierto es que, un estudio realizado por expertos económicos, indica que la eliminación de las deducciones fiscales por IRPF por compra de vivienda “no eliminarán el desempleo, porque lo que genera trabajo no es vender más casas, sino construirlas”, concluyendo que es “impensable económicamente” que se vuelvan a construir 800.000 viviendas para crear un millón de empleos.

Pero Zapatero sigue empeñado en mentirnos y ahora, cuando se ha cansado de negar el problema, nos dice que “si no hacemos un análisis veraz de la crisis no sabremos dar confianza” ¡Claro, a redopelo es fácil decir lo que se debe hacer, cuando ya ha pasado el tiempo en que esta medida se debía haber tomado! La confianza en usted, señor Presidente, ya no la tiene nadie aunque, no podemos negar que, como ya he repetido muchas veces, los hay que prefieren que la nación se hunda antes que dar la oportunidad a las derechas a que intenten sacarnos de este embrollo. No obstante, la espada de Damocles sigue pendiente de usted y del PSOE; el hilo que la sostiene está expuesto a que las tijeras de la fatalidad hagan que lo cercenen y esto podría ocurrir si la crisis lo desmiente a usted y se prolonga, mientras la lista de desempleados vaya cavando, como legión de topos, los cimientos de la columna de demagogia que lo va sosteniendo en el poder. Si lo logran, España saldrá ganando y puede que le quede alguna oportunidad de recobrarse del mal que ustedes le han inflingido. El vademécum de todo buen gobernante debería comprender las circunstancias en las que deba ceder el poder a alguien que sepa ejercerlo con más prudencia, más energía y mejores resultados. El señor Zapatero debiera aprender a consultarlo.

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